Las dragoneras


En sí, no es más que una tira fabricada en diversos materiales, que sujeta en la muñeca del arquero se pasa por delante del cuerpo del arco para volver a engancharse sobre la sujección de la muñeca.

Existe gran variedad de formas y sujecciones, las más populares para los arcos recurvados son:

Las de dedos: En las que dos argollas de goma que se introducen en los dedos índice y pulgar, y están unidas por una tira elástica de cuero, son suficientes para realizar su labor con efectividad. Son para gusto de muchos arqueros, las de mayor efectividad, incluso en los arcos de poleas.

Las de muñeca: Son las que están formadas por una tira, confeccionada de diversos tipos de material, que abrazando la muñeca, pasa por delante del cuerpo del arco, para volver al enganche, con un cierre a tal efecto, en la zona que abraza la muñeca.

En los arcos de poleas, además de estas dos se suelen utilizar las dragoneras de arcos. Estas consisten en una tira, generalmente de nylon o de goma, que se sujeta al arco en la rosca destinada al estabilizador. De ahí pasa a rodear el cuerpo dejando espacio para introducir la mano del arquero, y volver al lugar de salida.

Su misión es la de evitar que el arco se caiga de la mano del arquero al disparar con la mano abierta, para no incidir en su disparo cerrando la mano sobre la empuñadura y sujetarla en exceso. Cuenta además con una gran carga psicológica, puesto que el arquero al sentir que el arco esta bien asido por ella, no intenta cerrar la mano al tirar.


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