Arco
Recurvado


Un arco recurvado es un pequeño -arco largo- casi o muy poco flexible, al que gracias a un idóneo curvamiento de cada una de sus palas que produce un efecto de palanca, al tensar la cuerda se consigue que, casi imperceptiblemente, se combe y almacene su drástica energía.

El recurvado es un arco que se tensa con mayor facilidad, lo cual aumenta la estabilidad y facilidad de manejo, haciendo también posible disminuir su tamaño. Y además proporciona una mayor velocidad de salida a la flecha, lo que aumenta su rendimiento.
Podemos decir que con el arco recurvado el arco se vuelve más manejable en cuanto a tamaño y más efectivo.

Actualmente podemos encontrar todo tipo de arcos recurvados, destinados al tiro de precisión o para la caza, desmontables (takedown) o de una sola pieza (monoblock), de madera, sintéticos o metálicos, etc.

Los recurvados adquieren multitud de formas según su uso, pero si nos centramos exclusivamente en aquellos destinados a los recorridos de bosque o a la caza, diremos que son más cortos que el resto, entre 1,50 y 1,60 m. y de mayor potencia que, por ejemplo, los de tiro olímpico y precisión.
Al disponer de un cuerpo mucho más robusto cabe la posibilidad de añadir una serie de ayudas útiles para la caza y el tiro como; puntos de mira, estabilizador, carcáj, reposaflechas y otros.

Al igual que ocurre con el arco largo, son muchos los arqueros que hacen uso del recurvado sin ningún tipo de accesorio, de la forma más tradicional.

Encontraremos arcos recurvados de caza desmontables o de una sola pieza. Los primeros se desarman en tres partes, cuerpo y palas, mientras que los segundos no ofrecen esta posibilidad. Ambos se comportan de idéntica manera, la diferencia es una cuestión de comodidad y estética.

La mayoria de arqueros están de acuerdo en afirmar que los monoblocks son los más elegantes y bonitos, pero también que los desmontables son los más prácticos a la hora de transportarlos o de reemplazar una pala rota o simplemente cambiarlas por otras de distinta potencia.