Cartas a Robin
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Es importante para Robin saber de ti... ¡ESCRIBELE!
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Ha transcurrido mucho tiempo desde la primera entrada en el diario, y muchas son ya las cartas que ha recibido Robin. Abro este rincón como reconocimiento y agradecimiento al apoyo de estos amigos desconocidos, quienes sin saberlo, inyectan en la pluma de Robin la tinta necesaria para seguir manteniendo vivo este diario.

A todos ellos... muchísimas gracias por estar y sobre todo por hacérmelo saber.

Robin


Es importante para Robin saber de ti... ¡ESCRIBELE!



Unas cuantas cartas, en absoluto elegidas al azar...



Buenas tardes Robin

Hace tiempo que quería escribirte esta carta; pero como suele ser habitual, los comienzos de algo siempre son difíciles hasta que se da el primer paso.

Mi nombre también es Josep, mis padres me pusieron José María (en abril hará 48 años). Hace ya cerca de cinco años que descubrí el tiro con arco de bosque, en parte por un compañero de trabajo que en esos momentos lo practicaba, y sobre todo a mi curiosidad que me hizo buscar información descubriendo en la red de redes una página llamada arcobosque. A mí siempre me había llamado la atención esos cacharros dotados de una cuerda que lanzaban flechas; pero aparte de las películas, nunca había visto disparar flechas en un entorno natural como un bosque, todo lo que había visto hasta ese momento se reducía a las transmisiones de las olimpiadas o al foso de Montjuïch. La información que me dio el compañero y la página de arcobosque, fue en su momento un aporte impresionante; por un lado me ofrecía la información básica sobre el tiro con arco y los recorridos de bosque, despertando más mi curiosidad y ayudándome en los primeros pasos de ese nuevo descubrimiento, y por otro lado esa página tenía el nombre y apellidos de posiblemente una de las personas mas entusiastas de este deporte, que yo he conocido (¡y hay unas cuantas!).

Al principio me acerque a ti mediante el correo electrónico, haciéndote una consulta sobre esos arcos tan magníficos de los que tu eres tan amigo (los blackwidows). Claro que eran mis comienzos y todo eran dudas sobre material, técnica…, y miles de preguntas a las que darles vueltas. Después con el tiempo y calmadas las primeras desazones, seguí leyendo tu página. Tu diario me impacto; las primeras páginas eran de alguien muy entrañable, entusiasta a rabiar que explicaba todas sus vivencias en ese (digamos deporte), que ya empezaba a ser común también para mí. Otras páginas de tu diario, que al principio me auto negué a leerlas, porque las consideraba tan íntimas que era como una invasión hacia ti; después me dije: ¡si Josep las ha colgado, será para que las lea!, y efectivamente la he leído todas.

Supongo que igual que todos evolucionamos, tu diario también ha evolucionado contigo, ha pasado de ser un cuenta sensaciones y acontecimientos arqueriles, ha hacerse mucho más intimista y profundo; por el han pasado muchas facetas de tu vida y de tus sentimientos, de alguna manera (por similitud) he conectado con ellas, porque yo también he vivido momentos parecidos (perdí a mi madre) actualmente la espada de Damocles está sobre mi padre, por el camino se han apeado algunos amigos y conocidos; y por supuesto también he vivido momentos de superación personal y como arquero, aunque esto último reconozco que de forma muy autodidacta.

La vida y el tiro con arco tienen unas similitudes impresionantes; muchísimas veces nos empeñamos en un avance y una superación superlativa, de forma compulsiva nos marcamos unas metas que parecen no llegar nunca; pero es en los momentos de quietud y reflexión cuando estas van apareciendo fruto del aprendizaje y del trabajo continuado.

Igual que tú, he aprendido a relativizar las cosas, a darle a todo su valor y medida justa, a disfrutar de las cosas pequeñas, a ser parte de un todo (preferiblemente del equilibrio con la madre naturaleza). Que la maestría con el arco, se consigue a base de entenderlo, estudiarlo y que arquero, cuerda, arco y flecha han de ser una sola cosa (una unidad). También he descubierto, que hacer un recorrido de bosque con alguien (como en tu caso el viejo José), disfrutando de una buena charla, sintiéndote escuchado, comprendido y estimado; haciendo que ese amigo también sepa cuanto lo aprecias y lo feliz que te hace compartir esos momentos con él; eso vale infinitamente más que conseguir el máximo de puntos de un recorrido.

Ojala que en esta vida, todo pudiese ser como los amigos, porque al fin y al cabo son lo único que puedes elegir o elegirte; además, los de verdad siempre permanecen contigo (aunque solo sea en el recuerdo).

¡Josep!, muchas gracias por tu diario y por tu página; con tu entusiasmo me has impregnado en el intento diario de ser mejor arquero, marido, padre… (En definitiva, persona). Tu calidad de sentimientos y humana, me hacen sentir fe en lo existente y en lo que ha de venir. Que si un puñado de personas como tú, son capaces de producir la sensación de que el mundo es bueno, con un puñado más seguro que se conseguirá.

No sé, si he conseguido expresarme correctamente, ni tan siquiera si he podido expresar los buenos sentimientos que el tiro con arco en el bosque me producen, pero al menos espero que esta carta sea un pequeño pago de la deuda personal que internamente tenía contigo. Está claro que la deuda de la que hablamos, es solo sentimental y que esta la considero yo al haber recibido sin tu saberlo un aporte gratuito de ayuda por el mero hecho de haber creado tu página y haber expresado tus sentimientos (definitivamente, por ser como eres).

Te deseo lo mejor, y aprovecho para hacerte una petición que seguro que te costará muy poco; no dejes nunca de ser ese pedazo de gran tipo que me consta que eres.

PD. Recibe un afectuoso saludo y espero que en breve los quehaceres, trabajo, etc., me permitan conocerte personalmente.

José Mª





Querido Robin

Un día hace varios años, escuchando a mi corazón, me descubrí arquera. Recuerdo desde pequeña soñarme con arco y flecha, con castillos, caballeros, armaduras, cotas de malla y dragones. Mi espíritu inquieto buscaba ese escenario, buscaba la esencia del tiro con arco, buscaba otras almas con quienes compartir estas sensaciones, pero no las encontraba.

Una flecha disparada al espacio enlazó con arcobosque y mis ojos asombrados no daban crédito a ese mundo que había descubierto. Había tanto material sobre arquería medieval... Pero también me hablaban del tiro con arco sensitivo, de la suelta relajada, de la concentración. También disfruté con las leyendas del bosque, con las enseñanzas del Druida, y me sentí identificada con el camino de la introspección...

Pero la sorpresa llegaría con tu página personal...

Diario de Robin "aprendiz de arquero - aprendiz de hombre"

Ese Diario, tu Diario, Robin, honesto reflejo de una vida, transmite sensaciones ¡tan intensas! El abrazar un árbol, jugar con tus perros, disfrutar un paisaje en otoño, vivir el vuelo de tus flechas...

Quien descubre el diario no puede dejar de leerlo, recuerdo esperar cada semana la evolución de tus jornadas de tiro, la emoción de conocer a tus amigos, de admirar tus arcos y de querer tanto como tú a tu cuatro ruedas. Tanta es la emoción que surge de tus relatos. Tienes la sensibilidad exquisita de plasmar en palabras, los ocres de un bosque en otoño, la lluvia de una primavera intensa, el canto de los pájaros y hasta el vuelo solitario de un halcón.

Gracias por esa sensible pluma. Mi flecha ha dado con el diario, más la tuya con mi corazón. Es mi deseo que tu Diario me acompañe mucho tiempo en el camino de la vida.

Gracias Robin.

Marion





Robin

Hace aproximadamente dos años que disfruto de todo el contenido de su página y sobre todo de su diario, y hoy me he atrevido a escribirle, no sin antes confesarle que en repetidas ocasiones lo he intentado y solo valor me faltó para marcar el enviar, no sé la razón, pero sucedió.

Quiero agradecerle los momentos de grandes sentimientos que me han recorrido al leerlo, lo "veo" como un gran romántico amante de la vida y la naturaleza, y dudo mucho que eso se lo proporcionen sus arcos, sus colecciones y sus momentos de pintura únicamente, usted ya lo es y sus gustos son lo que su interior contiene.

Leerlo me ha proporcionado grandes momentos de alegría, tranquilidad y reflexiones, por lo que quiero desearle una larga vida para que siga en lo posible comunicándonos a quienes lo leemos, esa gran alegría de vivir y disfrutar lo que tenemos.

Mi domicilio, muy lejos del suyo desgraciadamente para mí, pero por este medio permítame seguir considerándolo cerca de mí.

Un admirador suyo.





Buenas Noches.

Antes de nada debería presentarme, para que mis palabras no sean tomadas a la ligera que la adolescencia merece. Soy un joven de 16 con mucha imaginación y un desmedido interés por todo lo que me rodea. Me gustan muchas cosas y me disgustan otras tantas, pero no le aburriré con ellas, sólo mencionaré que uno de mis placeres secretos es la narrativa, pero la narrativa de verdad...

Dicen que escribo bien, pero ese tipo de elogios sin fundamento no son de mi agrado, y menos cuando leo mis propias creaciones y encuentro muchos errores. De ellos aprendo, claro, pero siguen estando ahí, y en mi perseverante empeño de "hacer las cosas bien" siempre he querido aprender de los mejores. La narrativa perfecta es difícil, sin duda, además de originalidad e imaginación hay que tener una buena retórica, un lenguaje que embriague, saber describir sentimientos, trazar el perfil psicológico de los personajes y muchas cosas más que me hacen repetir esa cantinela de "Todavía me queda mucho por aprender"

El caso es que, andaba yo buscando referencias para inmiscuir a uno de mis personajillos en la ardua tarea de disparar con arco (pues he de confesar que la narrativa de aventura medieval se me hace muy cómoda de relatar) y, queriendo encontrar un par de connotaciones sobre posturas, esquemas, consejos o indicaciones básicas, di con su página.

Gracias a Dios que es viernes, por que tirarme cinco horas seguidas leyendo el diario, (no en su totalidad, pero sí un lustro y medio desde que vio la luz), sería imperdonable en jornada lectiva... Y accediendo a la web por una imagen de posición de la dragonera, me quedé a leer los desvaríos de un hombre a quien considero, de entrada, un dulce chiflado que ama a sus canes, a sus saeteros amigos, a la bella naturaleza, al delicado arte del tiro con arco y por encima de todo, a la vida.

Me han gustado mucho sus anécdotas, sus reflexiones, y sobre todo, sus descripciones idílicas de unos bosques oníricos que no parecen de este mundo.

Se ha abierto un mundo ante mí cuando me he dado cuenta de la mísera importancia que le daba yo a los bosques a la hora de describir paisajes... pecaba de escribir sobre ellos como "un rebaño de árboles que susurran al viento y filtran la luz, pero nada más" ¡Cuán equivocado estaba! Sus deliberaciones cuasi poéticas y cargadas de lirismo acerca de sus arborescentes amigos que gimen y bailan, de los guardianes del camino que se alzan imponentes de la fértil tierra, del testimonio natural y latente del mundo vegetal me han hecho cambiar radicalmente mi visión de ellos. (Mención especial al apartado de "paseos" en "magia del bosque")

Sólo quería agradecerle lo mucho que he aprendido hoy mientras el crepúsculo dominaba el cielo, sobre describir paisajes forestales y escenas arbóreas. Le aseguro que con los relatos de sus andanzas, un simple paseo por el bosque ya nunca será un simple paseo por el bosque. Y ya no me refiero a la narrativa.

No sé si era su intuición inspirar a jóvenes idealistas para escribir mejor, pero desde luego ha cumplido su tarea a la perfección. Ya estoy a un pequeño paso de poder emocionar con la escritura.

Muchas gracias y un saludo.





Apreciado Robin

Llevo ya casi más de un año siguiendo tu diario y participando en el foro, y acabo de descubrir este apartado de tu página. No puedo más que tutearte, ya que tu pagina ha servido de guía a la parte de arquero que llevo en mi, respondiendo dudas y aclarando conceptos y sobre todo para observar el mundo desde otra perspectiva.

Todas las mañanas entro en el diario de Robin, para leer que cuentas, paso por el foro para hacerme unas risas y aprender algo de los foreros.

A principios de este verano, tirando unas flechas, no sé porque, la conversación acabo sobre algún tema publicado en el foro, y dio la casualidad de que alguien que te conocía estaba allí, me preguntaron que si te conocía, y les dije "Claro que sí, he paseado por su bosque, celebré que para su 50 cumpleaños le regalaran un blakwidow, he recorrido infinitas veces su bosque y le he observado mientras daba vida a sus flechas... que si le conozco, pues claro que SI"

Gracias Josep por dedicarme tu tiempo escribiendo el diario, actualizando la Web y moderando el Foro.

Pascual.





Querido robin:

Estudio ingeniería de montes, amo a los bosques, creo a ciegas en el Gran Árbol, considero a un árbol como a un ser ancestral y lleno de sabiduría, me considero celtíbero y enamorado de esta "civilización", tiro con arco tradicional y lo siento como parte de mi propio ser, asi que me consideraba hasta ahora un bicho bastante raro.

Gracias por enseñarme que hay otras personas igual de "raras" que yo, gracias por devolverme la esperanza de un futuro mejor para nuestros bosques, gracias por tu labor de sensibilización a traves de internet a favor del árbol, del bosque y de los pueblos indígenas, gracias por hacerme soñar con que en un futuro miles de flechas volaran desde el corazón del bosque hacia el horizonte de un mundo mejor para nuestros nietos.

Ojalá algún día podamos hacer volar nuestras flechas bajo un mismo árbol.

Halbarad





He quedado encantado, como modesto druida, en su hogar acogedor. Gracias por ello. Siempre he tenido mis sentidos orientados hacia el bosque, lo tengo tan cerca, lo he disfrutado tanto, pero ahora, sabes... lo miro distinto, como si viera en él colores y olores nuevos, gracias, ¡gracias por ello!

Al levantar mi vista de la pantalla, veo frente a mi dos arcos, uno decorativo africano y otro de fibra, mi machete, mis flechas, aunque nunca las utilicé mucho, esta noche sale de mi a borbotones, miles de imágenes, quizás no tan bellas como las vistas en tu página... pero reales, vividas, y sobre todo la voluntad de volver a vivirlas.

Gracias.

Pedro





Hola Robin.

En ocasiones paseo por las veredas del bosque que son tus páginas web, mundos gemelos donde se refleja una parte de ti. En alguna ocasión he estado tentado de escribirte, para comentar mis impresiones, que más que impresiones son recuerdos o convocaciones que se despiertan con tus palabras.

Leyendo en el Diario de Robin, uno de tus escritos y viendo las imágenes aquellas del álbum de Vida y Color, los chicles bazooka, las hazañas bélicas... :))) Instantáneamente he viajado en el tiempo...Recuerdos....y el álbum de Vida y Color 2, con las culturas del mundo. Y los chicles dunkin, en aquellas bolsitas con una figurita de plástico, y los tebeos antiguos de la Editorial Novaro, Red Rider, Roy Rogers, Hopalong Cassidy, El llanero solitario, Bugs Bunny, Periquita, etc..En mi pueblo había un pequeño establecimiento que por 50 cent. te los cambiaba...llevabas el tipo de "género" y te sacaban una pila enorme del mismo. Ya fuesen del Capitán Trueno, el Hombre Enmascarado o novelas de Marcial Lafuente Estefanía....Había para todos. Aquella tienda estaba llena de "tesoros". Leyendo las obras de Zafón y su biblioteca de los libros olvidados....a veces recuerdo aquella tienda, las sensaciones....los mundos que había detrás de cada portada esperando. La ilusión de un niño. La capacidad de asombro intacta.

Creo que esa es una etapa de la vida que determina todo el resto. Luego nos hacemos mayores y nos vamos "educando", vamos adaptando roles y maneras de ver el mundo...creencias, filosofías, y nos hacemos adultos, con todo lo que conlleva la existencia.

Al leer el diario volví atrás... a la infancia, a esa época en que uno es más "auténticamente" feliz porque no tiene la mente tan llena de conceptos e ideas de lo que es necesario para ser feliz. Simplemente vivíamos el momento con todo lo que había en él. Simplemente éramos.

Sí, yo soy también de los últimos años de los 50. Creo que la gente de esta edad tenemos un universo peculiar y común, aquel en el que éramos niños. También una cultura cinematográfica vinculada a nuestra memoria colectiva, que sirve de referencia cronológica de nuestras vidas, especialmente si éramos amantes del cine. De las dos películas y el nodo, sí, claro, yo también estaba en una sala de aquellas con olor a limón y columnas de humo de los que fumaban.

En fin, ha sido grato compartir estos momentos contigo. Gracias por todo. Un abrazo.

Quirze





Apreciado Robin

Te conocí navegando por la red. Hace poco, muy poco que me he iniciado en la arquería y ávidamente buscaba en la red de redes todo lo que podía encontrar sobre el tiro con arco en bosque. Un día, uno de los caprichos de google me llevó hasta tu diario. Debo reconocer que pronto quedé enganchado. No era normal leer los pensamientos íntimos, ni de un arquero ni de nadie, pero ¡ahí estaban! finamente desgranados para consumo cibernético, ¡y además sobre el tema que me interesaba!. Quedé impresionado.

De todas formas lo mejor estaba por venir. Ha querido el azar reunirnos sobre el mismo lugar de la piel de toro y compartir el mismo club. ¡Quien iba a decirlo! El primero que conocí en persona fue al incombustible José. Acababa de salir del hospital y se apoyaba en una muleta, pero nos recibió a Marta y a mí como si siempre hubiéramos formado parte de la tribu. Allí conocimos a Xavi, Carme, Daniel "el terrible", Jesús.. ¡Qué voy a decir! Un estupendo grupo de personas.

Entonces, un día, allí estabas: Robin en persona. Si el diario me había impresionado, tu calidad humana, ya desde los primeros compases, me convenció de que el autoproclamado aprendiz de arquero y aprendiz de hombre había avanzado mucho en su andadura y que ya no era ningún aprendiz. Desde entonces, muchas mañanas, mi hija marta y un servidor, hemos compartido con la tribu al completo las flechas, las satisfacciones, las risas, la admiración, los TOC de las flechas al alcanzar los blancos, (y eventualmente, los CRA-AK de los sufridos árboles producidos por los que menos duchos somos con el arco). Todo ello en medio de un ambiente fenomenal.

Sin embargo, había tenido una semana terrible donde las flechas apuntaban en la dirección opuesta a la que mi ánimo las impulsaba. Estaba atascado y esta mañana, te he pedido que me observaras para ver si detectabas dónde se producían los fallos que estaban volviendo loco a este arquero novato que te escribe. ¡Y vaya si me has observado! Con la pasión y dedicación que pones en aquello que haces, has ajustado tu mente y renunciando a una jornada de tiro, te has transformado en maestro: Dosificando sabiamente las perlas de conocimiento que desgranabas para mi beneficio, con unos magistrales comentarios me has ayudado a modificar esos pequeños detalles de postura, anclaje y suelta que me han permitido acabar la jornada con una sensación de satisfacción que hacía tiempo que no sentía.

Robin, permíteme que te de las gracias. Gracias por tu dedicación, amistad y ayuda. Y sobre todo: Gracias por compartir. Lejos de atesorar esos conocimientos que has acumulado en tu viaje como arquero, has escogido ser generoso con ellos. Y ahí, apreciado Robin, precisamente ahí está la grandeza. Los antiguos romanos decían: aquel que poco da, poco puede pedir. Y tú, amigo mío, das. Sin reservas y sin condiciones.

Ojalá tu ejemplo estuviera más difundido, no solo en el arco si no también en otras facetas de la vida. En fin, mejor dejarlo aquí porque si me pongo filosófico, puedo enrollarme sin mesura.

Recibe un agradecido abrazo de tu amigo.

Jordi (kronus)





Robin.

En primer lugar y sin querer ser descortés, reconozco que nunca he sido arquero. Pero una de tus flechas a cruzado al través y ha logrado provocar en mi alma un agujero.

Con tu web demuestras que aún no está todo perdido que las ganas de amar y ser amado aún no han muerto. Por eso, hago justicia al decir que te has lucido con el contenido, la presentación y el aspecto.

Más no ha sido sólo eso, y como colofón, sin querer parecer demasiado cursi ni insensible, me has hecho creer que el buen rollo es aún posible.

No me hagas darte razones, te lo digo por que sí, continúa en esta línea recta y así podrá tu flecha acertar en la diana de otros corazones de aquí o de otros rincones de este pobre pero bendito planeta.

Jordi





Apreciado Robin

Ayer por la tarde, buscando información sobre tiro con arco y recorridos de bosque me "tropecé" con tu página. Esta madrugada, a las dos acababa de leer el diario de Robin. Lo leí de una tirada, no pude parar. Desde el primer al último día. En mi defensa tengo que decir que soy un lector compulsivo, no puedo evitarlo, pero todo el merito fue del diario. A medida que leía me alegraba, entristecía o emocionaba, en una relación de empatía que hacía tiempo que no sentía al leer un texto. La diferencia está en que es un texto vivo, pequeñas diapositivas creadas a partir de sentimientos y emociones.

Simplemente decirte que ésta es una de las más bellas webs que he visto nunca y ten por seguro que pasaré a visitarla a menudo.

José



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