Estimado Daniel...

Siempre he pensado que las comparaciones son odiosas, sobre todo porque es difícil encontrar a dos aprendices exactamente iguales.

Que Marta haga algunos puntos más que tu, es fruto de una serie de circunstancias que os diferencian.

Eso es algo que no debe preocuparte, piensa que como le duplicas la edad llegará un día que tus flechas volarán más lejos... no pongas esa cara de victoria Daniel... volar más lejos no es sinónimo de volar mejor, tu compañera aprendiz posee un as en la manga que muchos grandullones quisieran para ellos... y no es otra cosa que sus condiciones mentales, su concentración, su meticulosidad y unas ganas de hacerlo bien que cuesta de creer que quepan en una menuda de seis años.

Marta no clava sus flechas en la diana... las clava en el pleno con un arco prácticamente de juguete. A unos cuantos grandullones quisiera ver con ese arquito a diez metros de una diana metiendo las flechas en el pleno.

Analicemos ahora porque es efectiva Marta. Nuestra pequeña amazona suele disparar cerca de la diana, un arquito de apenas 10 libras no da para mucho más, pero esa poca potencia le permite adoptar una postura de tiro más que correcta, concentrando toda su atención en la diana que tiene delante. Me explico, Marta no ha de pelear con el arco para tensarlo y mantener un anclaje el tiempo que ella quiera. En tu caso necesitas algo de tiempo para digerir las 30 libras del arco con el que te estás iniciando, tu postura de tiro se ve algo forzada debido al esfuerzo que haces para mantener el anclaje, muchos de tus tiros se te escapan porque quieres liberarte de esa tensión. Esta pelea con el arco hace que no te concentres suficientemente relajado ante la diana.

Para solucionar este problema solo necesitas un poco de tiempo para adaptarte al arco. Mientras aprendes a anclar correctamente, las partes de tu cuerpo que intervienen en el tensado y mantenimiento de la apertura del arco se irán desarrollando, así que... unas cuantas pastillas de paciencia y a entrenar. Y si no se soluciona, cambiamos el arco por otro de 18 libras y a tirar con comodidad.

Y como Roma no se construyó en dos días, no saturaré más tu máquina de pensar. Te espero este sábado en el campo de tiro, vamos entre todos a colocar ese codo en su sitio y a empezar a preparar los cimientos para que Daniel aprendiz de arquero tenga una base suficientemente sólida donde poder edificar a un buen arquero.

Robin



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