Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Lunes, 1 de Enero de 2007

Querido diario.

Año nuevo...

Otro año ha transcurrido y otro año empezamos. Será en Agosto cuando hará exactamente 10 años que escribí mis primeras líneas en este diario. Han pasado muchas cosas en diez años, una pequeña parte habita en estas páginas, el resto en mi memoria.

Iniciaremos el año hablando de arcos, flechas y sensaciones. Hace ya unas semanas se celebró la tradicional tirada del jamón en mi club de tiro, fue una jornada distendida como siempre lo ha sido, pero para mi fue el pretexto para sacar de paseo a mi longbow Blackwidow que tenía aparcado hacía ya demasiado tiempo. Participé con mi recurvado y también con mi longbow y sus flechas de madera. Al alternar ambos arcos pude comparar como de diferente es su comportamiento, la comodidad y elasticidad del recurvado al que conozco muy bien contrastaba con el comportamiento más salvaje del longbow, como si de un joven potro se tratara. Mis primeros tiros con el arco largo fueron una aventura pero conseguí agrupar las flechas. Recuerdo perfectamente el vuelo de las flechas de madera, más lentas, pero igual de hermosas en el aire, recuerdo también las sacudidas del longbow como queriéndose ir detrás de las flechas y mi brazo izquierdo reteniéndolo.

Con mi recurvado no utilizo nunca protector de brazo, pues nunca me roza la cuerda, no es así con el longbow con el que debo equiparme con el protector, que distintos son y que bueno que sean tan distintos. Tengo alguna foto del día de la tirada... y ya que siempre disparo con el recurvado creo que ha llegado el momento de darle más protagonismo a mi arco largo, este año lo alternaré en el bosque, tengo que conseguir domar a ese potrillo salvaje.



Aqui me tienes con el potrillo salvaje, mi longbow Blackwidow de 52 libras de potencia a una apertura de 29 pulgadas...



En la tirada utilicé unas viejas flechas de madera que compré hace unos años, son flechas que vienen montadas y pintadas, pero con un calibre quizás excesivo para mi arco. Tengo que hacer algunas pruebas con otros vástagos de madera para comprobar su spine, os recuerdo que cuando la punta se clava a la izquierda y el culatín queda a la derecha la flecha es excesivamente rígida...

- En este caso la flecha es muy rígida.
- El empenaje, cantidad de plumas que lleva la flecha o su tamaño, son insuficientes.
- La punta de la flecha es muy ligera. El poco peso de la punta la hace más rígida.
- El vástago es excesivamente corto o calibre excesivo.


... por el contrario si se clava la punta a la derecha y el culatín hacia la izquierda nos dice que la flecha es flexible...

- La flecha es muy flexible.
- El empenaje, cantidad de plumas que lleva la flecha o su tamaño, son excesivos.
- La punta de la flecha es muy pesada. El excesivo peso de la punta la hace más flexible.
- El vástago es excesivamente largo o de calibre insuficiente.


El próximo día prepararé unas cuantas flechas de madera con distintos pesos y medidas para comprobar cual es la que mejor vuela a la potencia real que de mi longbow. De todas formas hay que tener en cuenta que los longbows funcionan mejor con las flechas algo rígidas, así que descartaré cualquier flecha que me de flexible cuando clave en la diana, pero no una flecha aislada que puede ser fruto de una suelta defectuosa, sino varias flechas que me confirmen esa flexibilidad. Para hacer las pruebas utilizo flechas sin plumas, ya que sin ellas no se corrije durante el vuelo la rigidez o flexibilidad de la flecha, si conseguimos una flecha que nos clave bien sin plumas, con ellas obtendremos un vuelo perfecto, salvo defectos en la suelta claro. Suponiendo que el nock esté en el lugar correcto lo único que faltará será ajustar bien el fistmeler de la cuerda y el arco para conseguir una mejor agrupación en la diana.

Después de este pequeño repaso del ajuste de un arco tradicional solo restará disparar cientos y cientos de flechas, pero... ¿a quien le amarga un dulce?

Estimados/as internautas os deseo una buena entrada de año, que disfrutéis del arco y que salvéis todas las vicisitudes que la vida nos tiene preparadas, pensad que de otra manera... estaríamos ya paciendo en los campos elíseos.


Robin

Viernes, 19 de Enero de 2007

Querido diario.

Suegros, tiempo libre y un abuelo...

Empezó el año y con él una serie de contratiempos que me han tenido apartado del tiro con arco y también de mi diario. Recién empezó el año la madre de Montse (mi suegra) cayó en una plaza (no de toros) y se rompió el fémur, concretamente la cabeza del fémur por lo que tuvo que ser operada, quedando ingresada para su posterior recuperación, a los pocos días, mi suegro que hacía guardia junto a su cama para que no escapara, se encontró mal y lo enviaron directo a urgencias en el mismo hospital. Un panorama cojonudo, y más si consideramos que viven a más de una hora en automóvil de mi casa. Así que estos fines de semana han sido un ir y venir constante, ni una sola flecha ha volado en este 2007. Hace ya tiempo que les digo que deben cambiar su residencia para tenerlos más cerca, pero una pared de tochos seguro que me haría más caso.

Por fortuna mi suegro ha mejorado y ya le han dado el alta, a ella la recluyen durante dos meses en otro hospital para poder hacer la recuperación, nunca sabrá cuanto insistí en la necesidad de no dejarla libre... juas!! bueno, bromas aparte, parece que la situación se normaliza y mañana sábado volveré a empuñar mi arco, quiero sentir de nuevo el sonido de mi cuerda y como no, ese sutil, profundo, sonoro e indescriptible sonido del impacto de la flecha en la diana volumétrica.

Quiero escribir, pero no sobre desgracias, para eso ya están las noticias, quiero hablar del bosque, del arco y también de unas interesantes charlas que tuve con un abuelo que conocí en la sala de espera del hospital.

Muchas horas en un hospital pueden llegar a ser muy aburridas, menos para los que allí trabajan claro, afortunadamente conocí a un abuelo con el que mantuve algunas charlas muy interesantes, en una de ellas le pregunté sobre el tiempo libre, le recuerdo perfectamente diciéndome que las personas tenemos la capacidad de crearnos estímulos y de sentirlos de forma diferente, y que según nuestra educación y nuestros deseos, tenemos también la posibilidad de poetizar nuestras reacciones, de jugar con la fantasía y de hacer que cada suceso despierte en nosotros mismos diversas reacciones, pasiones o inhibiciones (como cuando escribo en este diario sobre el bosque, pensé yo). Me decía mi buen amigo que deberíamos plantearnos el tiempo libre como una parcela de nuestra vida especialmente indicada para descubrir quien es ese desconocido que habita en nuestro interior, es decir, comprobar que capacidad tenemos para reaccionar ante diversos estímulos que la vida puede ofrecernos. Igualmente, deberíamos de poder prescindir de la necesidad de "aprovechar el tiempo"

A diferencia del tiempo que dedicamos al trabajo que supone un elemento directamente relacionado con la función productiva y por lo tanto nos domina, el tiempo libre es dominado por nosotros mismos, nos pertenece y por ello debemos librarnos de la angustia que puede suponer el consumirlo. Me decía mi contertuliano que muchas veces se vive con una sensación de pérdida de tiempo libre. como si se tratara de un desaprovechamiento, y es eso precisamente lo que impide que lo disfrutemos como es debido. Me decía también que es en el tiempo libre cuando podemos conectar mejor con nosotros mismos, en respuesta le relaté mis paseos en el bosque en cuyo interior me he formulado cientos de preguntas, preguntas que yo mismo he podido dar respuesta. Tengo muy fresca en mi memoria su mirada inteligente y amable, después de relatarle alguna de mis aventuras de introspección me dijo... "Cuando uno busca en él mismo respuestas sobre sus sentimientos o intenta sencillamente dejar en blanco el propio yo para que surja de su interior una respuesta a las preguntas que ha planteado, este tiempo, este vacío, será ocupado por algo auténtico, personal, individual, alejado del mundo colectivo o, en cualquier caso, se hará colectivo desde un punto de origen personal". Alucinando le seguía escuchando... "Buscamos nuestro propio lenguaje para expresar lo que sentimos y lo que pensamos, huyendo de purismos estéticos o modismos más o menos afortunados. Hemos de crear una capacidad de expresión como un elemento más de la capacidad de identificarnos".



Disfrutaba de unas charlas muy interesantes con mi amigo el abuelo, pero desgraciadamente uno de estos días no pude encontrarle en el hospital, pregunté por él y nadie reconoció mi descripción de mi amigo, extrañado y cabreado me refugié en la lectura de un libro de historia de Roma que tenía reservado para mis sesiones de encierro hospitalario, a mitad de una de sus páginas me invadió un sueño profundo, y fué a partir de entonces cuando me reencontré con ese viejo, adorable, e inteligente amigo.

Mañana vuelvo a mis flechas, mañana ¡por fín! regreso al bosque... ya os contaré.

Robin

Sábado, 20 de Enero de 2007

Querido diario.

Creemos que conocemos, hasta que descubrimos...

Anochece, mis dedos teclean con fluidez mientras escucho "Dream on" de "Enigma" me dejo llevar por la magia de Michael Cretu con sus teclados, la música me eleva y desde la inmensidad de la noche siguen mis dedos danzando sobre el teclado, escribiendo, sintiendo, soñando, gracias amigo Robert por esta maravillosa recopilación de música...



He regresado al bosque, y mis flechas han cobrado vida una vez más. He compartido la mañana con un arquero al que creía conocer, por lo visto tan solo le intuía. He disfrutado una vez más del bosque, del vuelo de las flechas y también de un Robert sorprendente, un Robert que he tardado un buen tiempo en descubrir.

Alegría al reencontrarnos después de muchas semanas sin coincidir, una sonrisa me da la bienvenida, nos saludamos y disparamos nuestras primeras flechas, charlamos y noto un cambio en Robert, hay algo en él que no reconozco, hoy Robert me sorprenderá. Lo primero que hace es preguntar por mi cámara de fotos, se queda con ella diciéndome que yo siempre estoy detrás de ella y casi nunca salgo en las fotografías, que va a hacerme un buen reportaje, muchas fotos, fotos captadas por ese tercer ojo que Robert tiene para la fotografía o el video, fotos a través de las cuales me he visto a mi mismo, y es que como es lógico, me tengo poco visto tirando con arco...



Robert me ha pillado desde los cuatro puntos cardinales, pero lo que él no sabe, o quizás si, es que ha sabido captar el centro de mi propia diana, el manto de su amabilidad me ha arropado durante todo el recorrido, gracias Robert por tu compañía, gracias de todo corazón.



Mi buen amigo me ha pedido un buen relato, ¡por Zeus! ¡un buen relato! es difícil verter en un teclado sentimientos y sensaciones, pero no imposible.

No colgaré todas las fotos porque son muchas, pero hay algunas que me gustan especialmente, sobre todo una cuando le disparaba a un búho en la que el artista ha captado la salida de la flecha de mi arco, se aprecia una hermosa estela, mis flechas han dado buena caza al búho...



Como te decía, Robert me ha sorprendido, y no por la eficacia de sus disparos, sino por la rapidez en alcanzar otro nivel en el mundo del arco y las flechas, un arquero al que yo veía excesivamente competitivo, le gusta hacerlo bien... faltaría más, pero ha evolucionado como muchos otros no saben hacerlo, sabe ir muchísimo más allá de una puntuación o un resultado. Al principio me costaba creer lo que Robert me contaba de sus percepciones en el tiro con arco, pero al final... observándole, escuchándole y disfrutando de su compañía me he convencido de que hoy, después de largo tiempo... le he descubierto.

Dos arqueros con sus inseparables arcos han disparado sus flechas, en cada diana nuestras flechas se han perseguido unas a otras, el resultado en general muy efectivo con algunos tiros de muy buena factura, hay que saber disfrutar del vuelo de la flecha de otro arquero, hay que extraer absolutamente cada gota del tiro con arco, cada instante y los hay a centenares, incluso las flechas que se pierden en la profundidad del bosque, hay que analizar, hay que rebobinar esa secuencia de tiro y ser conscientes de que es lo que ha producido su pérdida.

Colguemos ahora algunas fotos más, mi compañero resolviendo un disparo hacia abajo en una pendiente bastante pronunciada, la siguiente diana totalmente al contrario un disparo hacia las nubes, genial, un diez para el montador del recorrido...



Me comentaba Robert que después de tanto tiempo aún no le ha cogido el tranquillo a su Game Master, yo creo que nunca llegará a domarlo al 100%, es un arco muy nervioso, como un potro salvaje, lo va dominando pero por lo que yo aprecio algunas veces le fuerza a precipitarse en la suelta de la cuerda, es un arco que exige buenas condiciones físicas, y sus nerviosas 55 libras de potencia pasan algunas veces factura.

Una serie de fotos del cazado por la cámara...





Y como no, nuestros arcos... un Blackwidow y un Game Master esperando a sus arqueros entre diana y diana...



Una última foto en la que estoy disparando desde una buena altura a un jabalí estirado en el suelo...



Antes de iniciar el recorrido Robert me ha mostrado dos de sus flechas nuevas, a cada una de ellas les había escrito un nombre, a una de ellas la llamaba Highlander, a la otra Ginebra, eso es jugar con la fantasía como bien decía el abuelo del Hospital, ¡genial! lo divertido fue cuando bauticé yo a una de las mías como Sir Lancelot... por aquello de pillar a Ginebra. Nos hemos reído, hemos charlado, disparado nuestras flechas, comentado cada una de las dianas, sus particularidades, hemos hablado del bosque, del silencio, y sin darnos cuenta hemos alcanzado la diana 20, el recorrido ha finalizado, más tarde... unos minutos escuchando a Enigma en el auto de Robert, y de vuelta a casa con un cd bajo el brazo.

Y termino filosofando un poco que a estas horas ya me viene la vena...

Cuando alguien encuentra su propio ser y siente su plenitud puede apasionarse fácilmente por lo que hace y por como actúa. Muchas veces, el entusiasmo ilumina todas las parcelas en las que interviene una persona entusiasmada, de forma que aquello que ha hecho le representa tanta satisfacción como aquello en lo que ocupa un tiempo más banal. Hay personas capaces de entusiasmarse por una cosa determinada, solo por aquella cosa o quizás por alguna cosa más. El entusiasmo, en estos casos, parte de lo que se hace y no de quien se es, es una felicidad basada en circunstancias y por lo tanto... poco sólida. Aquel que "es" se entusiasma en su "ser" y con ello encuentra el gozo y la satisfacción en todo tipo de actividades cotidianas por más intrascendentes que parezcan, ni te cuento tirando con arco. Al fin y al cabo pasamos la mayor parte del tiempo haciendo cosas de una importancia objetivamente menor que, a pesar de todo, suponen la base sobre la cual se basa la realidad propia de nuestra vida.

Buenas noches y disfrutad "siendo" arqueros.

Robin

Domingo, 21 de Enero de 2007

Querido diario.

Si no colaboras, al menos no deteriores...

Esta mañana hemos tenido una interesante reunión de arqueros en mi club. La media docena escasa que regularmente hace el mantenimiento del recorrido, alguna de las instalaciones del club y la organización de las competiciones está lo que coloquialmente suele decirse "quemada" por la escasa colaboración del resto de los socios. Mantener un club de tiro cuesta dinero, pero además cuesta mucho esfuerzo y dedicación, por esa razón han convocado a los socios arqueros del club para exponer esta problemática, han asistido 20 de 100.

Principalmente se ha dicho que aunque no se colabore en el mantenimiento, bien se podría como mínimo no agravar los problemas, o sea, cuidar de las instalaciones durante su uso, y sobre todo no hacer mal uso de las mismas, sobre todo de las dianas volumétricas que cuestan mucho esfuerzo económico y físico el reponerlas. Y este tipo de colaboración pasiva no consiste en otra cosa que en tener cuidado al arrancar las flechas de la diana apoyando una rodilla o el cuerpo para evitar desbaratar el foam de las mismas, también recomponer las piezas de la diana cuando al arrancar las flechas se desencajen, es decir... dejar las cosas tal y como las encuentras. También se ha insistido en no abusar disparando más de dos o tres flechas a una misma diana en los recorridos, para este tipo de entrenamiento repetitivo ya tenemos el campo de calentamiento donde podemos vaciar decenas de carcajs, aunque en estos casos es bueno utilizar también como referencia distintas partes de la diana, entrenamos igual acertándole a una parte del cuarto trasero de un ciervo como a la zona del pleno o zona vital siempre excesivamente castigada.

Hemos hablado también sobre la conveniencia o no de seguir haciendo la liga social del club. Es bueno seguirla porque de alguna forma nos obliga a mantener el recorrido en condiciones, pero desalienta mucho comprobar como el día de la tirada social algunos socios cambian de recorrido para no participar. Aunque un arquero haya decidido no competir, yo mismo lo decidí hace algunos años, es bueno participar en estas tiradas sociales, es de alguna forma un agradecimiento al mantenimiento que esa escasa media docena lleva a cabo sin percibir a cambio ningún tipo de compensación, excepto el gusto por el trabajo realizado y por supuesto la asistencia y participación en las tiradas sociales de los compañeros del club.

Estos problemas son desgraciadamente muy genéricos, se dan en nuestro club y casi aseguraría que en cualquier otro del planeta, el problema no es el tiro con arco, el problema somos siempre nosotros.

EL club ha pedido también más participación en los eventos competitivos. Pienso que esta opción, la de competir, es algo muy personal y es difícil tratarla de una forma general, cada arquero es un mundo, unos no participamos porque ya lo hemos probado y no nos satisface o también porque los domingos los reservamos para otras aficiones o dedicaciones, otros quizás porque desconocen el reto de disparar bajo ese tipo de presión. Aunque yo actualmente no compita, creo que al menos es conveniente que un arquero lo experimente en alguna ocasión, generalmente no tiras igual que paseando con tu arco y es bueno para el desarrollo de un arquero conocer su comportamiento en tales circunstancias, pero por supuesto sigue siendo una elección personal y cada uno es libre de hacer lo que desee. Otro motivo para asistir a tiradas oficiales es entrar en contacto con multitud de arqueros y como no, probar campos de tiro distintos, esto en principio está bien, pero desgraciadamente la palabra arquero no es siempre sinónimo de persona agradable, gente estúpida la encontraremos en todos los ámbitos de la sociedad humana, el tiro con arco no está libre de ellos.

En fin, si hablamos de clubes sociales, sean los que sean, nos encontraremos siempre con los mismos problemas, y es que aunque un club se dedicara exclusivamente a la contemplación de puestas de Sol, tendrían los mismos jodidos problemas.

Espero que aunque solo sea con un granito de arena, participemos cada vez más arqueros en el funcionamiento de nuestro club, o como mínimo... cuidemos más nuestras instalaciones.

Que la fuerza os acompañe arqueros internautas.

Robin



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