Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo 1 de Enero de 2012

Querido diario.

Arrancando un nuevo año...



(Escuchando: "When You Say Nothing At All (Ronan Keating)")

Vivimos inmersos en una sociedad en la que lo que prima es lo externo y lo eficaz, dejando de lado el contacto con uno mismo, la introspección y el ser coherentes con lo que somos, lo que provoca un alto grado de neurosis en la que se vive hoy en día. Reiniciamos un nuevo año, aprovechemos para estar más atentos a lo que la vida nos ofrece, más allá de lo que nosotros esperamos de ella. La vida es algo a lo que tenemos que adaptarnos, y no al revés. Salir de una crisis o un problema depende de nuestra reacción o nuestro posicionamiento frente a esa situación.

La vida es, ha sido y será siempre una continua crisis. Por ello muchos pensadores han resaltado su utilidad y necesidad para que las personas y la sociedad enfrentadas a situaciones nuevas y difíciles sean creativas y cambien su posicionamiento para salir adelante. Siempre se ha dicho que las crisis son periodos claros de aprendizaje. Somos y seremos siempre aprendices de hombres, ese es el lema de Robin... aprendiz de hombre y aprendiz arquero.

Muchas veces podemos, porque realmente creemos que podemos, eso es algo que el tiro con arco me ha enseñado, la confianza es algo primordial que debe fortalecerse para poder avanzar en cualquier camino, el arco es uno de ellos. Tirar con arco puede ser mucho más que alcanzar una puntuación, puede ser una actividad que te permita conocerte a fondo para aprender a manejarte y maniobrar correctamente en la vida, nadie dice que sea fácil pero si que merece la pena.

Amigos, os deseo un buen año, no exento de crisis, eso parece ya garantizado, pero será un buen año para crecer venciendo obstáculos, al fin y al cabo la vida es la mejor oportunidad, en realidad la única que tenemos para crecer, y que yo sepa... solo se aprende, se crece, tropezando, con seguridad que si alguna vez nos miden no lo harán por lo logrado, sino por cuantas veces nos habremos levantado y seguido hacia adelante. El valiente tiene también miedo, solo que también tiene... la fuerza de seguir.

Sigamos, que esto merece la pena!!

Robin

Sábado 7 de Enero de 2012

Querido diario.

Primeras flechas del año...



(Escuchando: "A Man Holding On -To a Woman Letting Go- (Ty Herndon)")

Hay cosas que no deben cambiar de un año a otro, una de ellas es hacer volar cientos de flechas, hoy es el día de retomar el arco, disparar una primera flecha cargada de sentimiento para después vaciar el carcaj repetidas veces en compañía de buenos amigos, amigos que te acompañan permitiéndote ser aquello que deseas, un arquero libre.

En un lugar del bosque donde más cerca estoy de Dios, se abre por un instante un pasadizo entre este mundo y el de mis sueños, ha llegado la hora, es el momento de dar vuelo a mi primera flecha...

Acariciando sus blancas plumas bajo un cielo transparente, acunado por la intimidad del bosque, inicio en soledad mi ceremonia de inicio de año. Beso su madera depositando en ella mis pensamientos y mi recuerdo, la inserto en la cuerda elevando mi arco hacia el cielo, siento el corazón como redobla hasta retomar un ritmo sosegado, inspiro una bocanada de aire fresco con esencia de cedro y musgo mientras mis dedos presionan la cuerda iniciando el tensado, mi tez altiva como ella siempre me decía, espera paciente a que mi mano alcance la mejilla, mi vista se nubla, una lágrima se desliza silenciosa, cuando de repente… mis dedos se relajan y la flecha parte, rauda, segura, hacia ningún lugar. Para ti Papa que me enseñaste cual es el camino, para ti Mama que me enseñaste como recorrerlo. Seguís latentes en mi memoria.

Después de mi primera flecha del año, monto en mi cuatro ruedas y me dirijo al club para hacer mi primer recorrido de bosque del año. Me despacho un delicioso almuerzo que me sirve Oscar, nuestro Oscar que con tanta paciencia nos cuida, nos mima diría yo. Y sin más demora a recoger el arco y las flechas. Me encuentro con Emma y con Jordi Marti que hoy anda perdido sin la compañía del viejo José que se lesionó un pie. Formamos patrulla y nos dirigimos al recorrido de volumétricas en la parte alta del bosque.



Tres arqueros inician su aventura, compartiendo momentos, anécdotas, sensaciones y esos celebres... "que poco le ha faltado a esa flecha" hasta que las algo adormecidas flechas de primera hora empiezan a cazar correctamente a sus dianas, amigos arqueros ha empezado la fiesta, ha empezado un nuevo año.

Hasta pronto y seguid disfrutando del tiro con arco.

Robin

Sábado 21 de Enero de 2012

Querido diario.

Bosques de Pandora...



(Escuchando: "The Bioluminescence Of The Night (James Horner)")

En algunas ocasiones me preguntan, ¿Que es para ti el bosque?... y al instante, cientos de imágenes vienen a mi mente aderezadas con suaves fragancias que me transportan hacia un mullido tapiz de hojas bajo la protección de árboles ancestrales... solo hay una palabra que sintetiza esa amalgama de sensaciones: ¡Hogar!



Oscurece, el día finaliza, un día agotador e intenso, han volado centenares de flechas y estoy agotado, dulcemente agotado. Mientras la noche me arropa, mi mente sigue en el bosque, y ellas... mis intrépidas arañas, siguen trazando surcos en el aire.



Un día completo, 24 dianas de campo por la mañana, comida al mediodía acompañado de 35 arqueros del club, por la tarde otras tantas dianas 3D hasta que el sol ha caído definitivamente. Emma ha sido mi compañera de flechas durante todo el día, aunque no lleva mucho tiempo disparando con su arco ha aprendido algo fundamental, ser fiel a si misma, saber estar y animar a quien la acompaña. Por mi parte intento no trazar su camino, la acompaño dándole aisladamente algún consejo, ella y solo ella debe dar forma a la arquera que se perfila en su futuro, sabe muy bien lo que quiere, es tenaz y no le teme a nada ni a nadie, su inquietud por experimentar y aprender es inagotable, le encantan los desafíos, pero sobre todo cuida, incluso mima a quienes le acompañan desde el respeto, y desde el respeto la acompaño yo también, porque a un aprendiz... hay que respetarlo siempre.

Por la mañana nos hemos despachado el circuito de 24 dianas de campo, es un circuito largo, que exige un poco de esfuerzo físico al final, pero es poco peaje para caminar un bosque de ensueño, es sin duda alguna una experiencia muy enriquecedora desde las primeras dianas.

Al mediodía descanso, tertulia y buenos alimentos. Después de la comida todos han permanecido en el bar y en la terraza haciendo una exquisita sobremesa, eso es hermandad, y lo demás solo intenciones. Pero dos arqueros no tenían suficiente, así que una mirada cómplice con mi joven e intrépida compañera de arcos y flechas me puso en pie, había que saciar el apetito arquero, el bosque nos reclamaba.

El bosque por la tarde adquiere unos matices diferentes, la luz es más tenue, y se respira una calma que transmite serenidad. Después de una mañana explosiva, al atardecer cuando iba decayendo el día, nuestras flechas fueron además de certeras, majestuosas, insinuantes, sensuales incluso. Puede que el propio cansancio nos hizo más espectadores que actores en esa mágica función de tarde, por esa razón saboreamos cada suelta como si fuera la única. Hicimos fotos, Emma casi gripa la cámara de tanto apretar el botón, hasta que tomando un camino de regreso por falta de luz, charlamos sobre como hacerse arquero sin dejar de ser fiel a uno mismo.



Emma me recuerda tanto a mis hijas que supongo que mi vena paternalista la cobija, pero lo que también es cierto es que observándola veo a través de ella a un Robin de 21 años, intrépido, rebelde y valiente, algo que no debe acomodarse con el paso de los años. A Emma le ofrezco mi experiencia que no es transferible y mis consejos, ella me recuerda aquello que uno no debe perder... frescura y espontaneidad. Gracias por acompañar a este crecido arquero Emma, gracias por esperarme cuando quedo rezagado en las cuestas, gracias por rejuvenecer mi espíritu.

Y cae la tarde...



Desde mi terraza observo ahora un bosque lejano que se perfila en la noche, el cielo está sembrado de pequeñas lucecitas, deben ser pequeños corazoncitos de arqueros, estoy seguro, aguardando una nueva oportunidad para sentirse intensamente libres.

El sueño me reclama, regreso a mi otro hogar.

Un abrazo.

Robin



Diciembre 2011

Enero 2012

Febrero 2012

Calendario (diario de Robin)