Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 5 de Febrero de 2005

Querido diario.

El pasado domingo a mitad de un recorrido 3D el viejo Samick de Xavi pasó a mejor vida, el cuerpo del arco literalmente se abrió por la mitad, con el riesgo de que el tornillo de sujeción de la pala se soltara y el arco en plena tensión saltara por los aires con la posibilidad de llevarse la cara del arquero por delante. Al ver a Xavi apenado le brindé mi viejo BlackWidow MAII hasta que tuviera un nuevo arco o le cambiaran el cuerpo defectuoso del Samick.

Al final no ha sido necesario despertar a mi viejo compañero MAII del dulce sueño del retiro, José me comentó a media semana que Xavi había comprado un nuevo arco. Esta mañana he probado el nuevo arco de Xavi, un precioso recurvado Capra modelo "Cadí" genuino diseño Cusí de la mano de MF Arqueros. Francesc de Arquería L'Amic le hizo una muy buena oferta para la compra del arco y Xavi ha acertado de pleno adquiriéndolo.

Blackwidows aparte, en España tenemos dos fabricantes a tener mucho en cuenta, MF Arqueros con sus Capra y Diomar Bows con los arcos manufacturados por Dioni. He probado unos cuantos Capra y mantienen todas las características de los legendarios Cusí, una empuñadura ergonómica muy cómoda, maderas nobles y una peculiar dulzura en su apertura, son arcos que funcionan muy bien.

Esta mañana Xavi ha dado un gran paso hacia adelante, ha olvidado por completo todos los problemas que el viejo Samick le daba con las derivas, y al igual que Jordi con su nuevo Ironwood, ha entrado en otra dimensión del tiro con arco, la felicidad en su rostro ha sido más que patente, y yo me he alegrado de que el percance de la semana anterior haya propiciado una mejora tan sustanciosa de material.

Unas cuantas fotos...


Detalle de la empuñadura del cuerpo del Capra...


Nuestro amigo Robert está que no se menea con su también nuevo arco, un Hoyt GameMaster, arco peleón con un diseño alejado de los tradicionales recurvados de caza. Desde el primer día que lo vió quedó prendado del GameMaster, fue un amor a primera vista de Robert. Yo no creo en esos amores a primera vista sin probar el arco, pero Robert es feliz con su subidón de libras, subidón que de momento nos lo deja hecho caldo al final de cada recorrido, pasar de 33 a 50 libras no es tonteria. Con tiempo, paciencia y la tozudez propia de Robert acabará dominándolo.

Unas instantáneas de Robert y el GameMaster, no se cual de los dos es más duro de roer...


Vayamos al transcurso de esta mañana...

Hemos formado dos patrullas, José, Carmen, Xavi y Yo nos hemos metido en el 3D. Jordi, Marta, Robert y Anthony en el 2D.

Hoy tenía pensado hacer el 2D pero Xavi quería estrenar el nuevo arco con las volumétricas y yo no iba a perderme la actuación del Capra.

Por fín han desaparecido los problemas de deriva que tenía con el anterior Samick. Las 51 libras y el buen comportamiento del arco han hecho disfrutar a Xavi una barbaridad.

Una instantánea de mis compañeros de patrulla ascendiendo por una escalera de troncos en las primeras dianas volumétricas...


Otra de servidor fulminando una de las dianas pequeñas, una pava a muy poca distancia, el único problema es que la diana queda parcialmente oculta por el desnivel hasta donde está la piqueta, la parte inferior de la diana no se ve, pero... ¿quien quiere impactar en la parte inferior?


Xavi... la estrella de esta mañana en la diana del muflón que tanto me gusta, un tiro largo precioso...


Primer plano del anclaje de Xavi con su nuevo Capra...


Sigamos...

José sigue defendiéndose, la verdad es que gracias a su carácter peleón sigue dando guerra en más de una diana. Esta mañana ha aparcado el Samick de 35 libras recuperando el de 55 libras. No es la potencia idónea para su brazo izquierdo pero... nadie puede con el tozudo arquero. En las últimas dianas su brazo izquierdo daba vueltas en el aire debido al agotamiento por el exceso de potencia, no obstante metía más de una buena flecha en las dianas.

Carmen ha iniciado el recorrido con imprecisión, la verdad es que después de los últimos fatales acontecimientos es normal tener un bajón de rendimiento de tiro. No tenía pensado corregir su tiro con arco de momento, pero como he visto que tenía muchas ganas de hacerlo bien, a mitad de recorrido le he recordado un pequeño detalle que habíamos corregido hace tiempo y que ahora parecía haber olvidado. Finalmente la Carmen arquera ha entrado en acción con unos muy buenos segundos disparos en la segunda mitad del recorrido.


Carmen quiere hacerlo bien, lo que ignora es que su arco no va a ayudarla ya en su progresión, Carmen necesita un arco de más prestaciones, así que Xavi... ve llenando la hucha, o cualquier día su arco se partirá en dos.... accidentalmente claro... jejejeje.

Todo llegará... es cuestión de un poco de tiempo.

Robin

Sábado, 26 de Febrero de 2005

Querido diario.

Lo sé... lo sé, muchos días sin escribir ni una línea, pero una gripe mal curada puede regresar como lo hace un boomerang lanzado por un indígena australiano, es decir... te da de lleno.

Debidamente recuperado y con unas ganas locas de tirar con arco, esta mañana directo como un rayo hacia el club de tiro.

Durante la semana, el viejo José suele esperarme a las puertas del trabajo para tomar un desayuno y charlar un poco. El lunes me pasó el parte del fin de semana pasado en el club y me comentó que Carmen estaba bastante desmoralizada, que ella creía haber perdido todo cuanto había aprendido y que llegó a plantearse el retirarse a mitad del recorrido, y la verdad es que me he estado preocupando... como es posible que esta chica que tiene duende para tirar se nos venga abajo, la llamé y quedamos para este sábado para intentar averiguar que es lo que estaba sucediendo.

Poco a poco han ido llegando los miembros de la tribu al campo de entrenamiento, todos excepto Jordi y Marta, el primero por una gastroenteritis de pocas bromas y la pequeña por una faringitis.

Nos distribuimos en patrullas saliendo primero José, Antony, Jesús y Xavi. Al rato saldríamos Robert, Carmen y servidor. Yo tenía que reencontrar el tiro con arco donde lo dejé hace tres semanas, Robert ganarle terreno al Gamemaster y Carmen hacer lo que sabe hacer.

Mis compañeros de patrulla de esta mañana...


Primeras impresiones:

No he reencontrado mi forma hasta alcanzar la mitad del recorrido, en las primeras dianas he dudado, no he respetado la voz interna que te da la orden de suelta, esa sensación al encarar la diana que te hace saber cuando has de soltar. Primeros disparos algo bajos, compruebo el fistmelle y parece que la cuerda ha cedido un poco, necesitará unas pocas vueltas para recuperar la distancia correcta desde el nock point hasta la empuñadura. No me altero y permito que diana a diana mi tiro con arco se reconduzca hasta recuperar la confianza a mitad del recorrido, es entonces cuando ejecuto rápido y con convicción y empiezan a aparecer esos tiros que alimentan el alma de los arqueros.

Encarando una diana pequeña hacia abajo, las que no he de fallar...


La segunda flecha desde el otro lado con panorámica al fondo...
(gracias Robert por hacerme las fotografías)


Robert me ha sorprendido, y su arco también, las fibras modernas de sus palas imprimen a la flecha mucha velocidad, su rasante es letal, y me ha parecido ver a Robert crecido y convencido de que dominará al combativo Gamemaster. Algunas flechas de Robert se han desviado por el cansancio en alguna ocasión o por la precipitación en el tiro, no es un arco que te permita marear la perdiz en la diana, hay que tener decisión, aunque en los inicios te cueste alguna diana, en fin... que son el uno para el otro.

Robert probando una de mis flechas en una diana en la que el Sol nos daba en la cara...


Robert, resolviendo una diana pequeña en lo alto de la montaña, la extraordinaria velocidad de su arco casi no permite que sus flechas se estabilicen en distancias cortas, es necesaria una suelta extremadamente suave...


Y como no, la estrella de hoy...

¡Carmen!

He hablado un poco con ella y la he visto tirar, enseguida me he dado cuenta de que muy poco le podía decir de su anclaje, ni de su suelta, ni de la posición ante la diana, al principio he llegado a dudar hasta de sus flechas, las he probado y en la segunda tanda las he agrupado correctamente con su arco... ¿donde estaba el problema? ¿que había que modificar?... absolutamente nada, técnicamente poco a señalar, el arco... mejorable por supuesto, pero el problema no radicaba tampoco en el material, el problema de Carmen es ella misma, es necesario que aprenda a aislarse, le afectan demasiado los comentarios de los arqueros, duda de si misma y es entonces cuando se pierde, se desconecta de la buena arquera que lleva en su interior.

Esta mañana Robert y Yo la hemos acompañado, con serenidad, sin excesivos propósitos... los disparos geniales de Carmen han reaparecido, Carmen no ha desaprendido nada, sigue haciéndolo bien cuando su entorno le aporta serenidad. Ha de adquirir confianza en si misma, y también ha de conseguir desde el mismo instante en que se dirige a la piqueta de tiro... desconectar del resto de la humanidad, desde ese instante hasta el momento en que la flecha impacta debe abstraerse y ver desde su interior el tiro que va a efectuar, debe estar convencida de lo que va a ejecutar, y después de disparada la flecha... flecha olvidada, hay que saber partir de cero en la siguiente diana, sé que no es cosa fácil... pero es esa concentración la que hace que sea posible el tiro con arco que los arqueros de tradicional buscamos.

Algunas instantáneas...


Un buen anclaje

Ahora disparando a una de las dianas difíciles, detrás de la diana una sobredosis de piedra que intimida a los arqueros...


Dianas alcanzadas...


Mucha piedra comedora de flechas...


Y la penúltima diana, un hermoso animal de la factoría Aravac...


Recordemos ahora unas palabras de K.Dürckheim...

"Hacer de la ejecución de un rendimiento un espejo del orden interior constituye un principio del ejercicio que se puede aplicar a cualquier acto automático. Así, por ejemplo, cojamos una hoja de papel y dibujemos muy despacio una línea recta, dibujemos otra debajo y después otra y así sucesivamente, intentando siempre dibujar las líneas lo más rectas y paralelas posible.

Una y otra vez podremos observar irregularidades que no tienen nada que ver ni con el lápiz ni con el papel, sino que se refieren a irregularidades en nuestra propia actitud interior. Hay temblores, movimientos involuntarios, cambios en el trazo, alteraciones del sentido y del ritmo, interrupciones, fallos, etc. ¿De donde sale todo esto? ¿Como se produce? Cuanta más atención prestemos hacia nuestro interior, tanto mejor habremos de reconocer cómo se relacionan los grandes y pequeños errores en el rendimiento externo con la propia persona, con la manera de estar ahí. No nos sentamos correctamente, estamos tensos, tenemos los hombros contraídos, no estamos asentados en el verdadero centro de gravedad, la respiración no fluye correctamente, nos -esforzamos- demasiado, siempre -queremos- algo más, tenemos miedo.

Cuanto más nos esforzamos, peor. ¡Entonces nos damos cuenta de que tenemos que -soltar-, que tenemos que aceptar! No se trata de hacer, sino de permitir que las cosas sucedan. Pero sólo cuando ya no estamos haciéndolo desde la voluntad, si, acaso en el momento en el que agotados ya, estamos pensando en dejarlo y no estamos ya realmente en el Yo, entonces puede ocurrir que surja de repente, como -sin darnos cuenta-, una magnífica línea, como si se tratase de la cosa más sencilla del mundo. Y con esta línea podemos experimentar de repente una dicha que no es producto de que nos haya salido bien externamente, sino porque surgió en un momento de completa distensión y libertad."


Y de momento lo dejamos aquí.

Robin

Domingo, 27 de Febrero de 2005

Querido diario.

Siguiendo un poco la línea de lo escrito, recupero unos comentarios escritos en este diario hace unos años...

La relajación en el tiro con arco.

Si comparamos el tiro con arco con otros deportes llegaremos a la conclusión que es una extraña mezcla de tensiones y relajaciones. Hemos de coger el arco, tensarlo y aguantar sus libras de potencia mientras lo sujetamos con firmeza. Pero a la vez hay que estar relajado. Relajado en la apertura, relajado al apuntar o encarar la diana y relajado en la suelta. Hemos de aprender a seleccionar la parte del cuerpo que queremos relajar. Es conveniente practicar cómo relajar las distintas partes de nuestro cuerpo para que cuando cojamos el arco seamos capaces de relajar las manos mientras el arco está abierto.

Es posible que en ciertas ocasiones nos cueste bastante más relajarnos. A menudo, cuando un arquero quiere hacerlo muy bien, tiende a tensar sus manos en un intento vano de apuntar o encarar la diana (según modalidad). Esta acción es contraproducente, ya que al tensar la mano que sujeta el arco se conseguirá que éste gire ligeramente, y si se tensa la mano que sujeta la cuerda, no se podrá hacer una suelta con suavidad.

La confianza...

Para que una flecha se clave en el centro de la diana, hemos de creer que así sucederá antes de soltar la flecha. Hemos de estar seguros de que todas las flechas que dispararemos se podrán clavar en el centro de la diana. Recordemos que el éxito en el tiro con arco no se mide porque una flecha aislada haya caído en el centro de la diana, sino por la puntuación obtenida con todas las flechas. Hemos de convencernos de que tenemos todos los tiros bajo control.

¿Que factores minan la confianza? Pues uno de los problemas más comunes: tratar de complacer a otros, el enano es un especialista en ello. La mayoría de los arqueros tratan de no defraudar las esperanzas que se han depositado en ellos, incluso en aquellos días en los que nada sale bien... que los hay. La única persona a la que hay que tener contenta es a nosotros mismos. Si cometemos un error, no perdamos el tiempo tratando de excusarnos ante los demás. Asumámoslo y sigamos.

Es muy común ver a un arquero echándole las culpas de sus errores al material de tiro. Si funcionaba bien la semana pasada, obviamente no tiene la culpa. No exterioricemos los defectos de nuestro equipo. Si lo hacemos nos bajará la auto confianza ya que pensaremos que con semejante equipo no se puede acertar el blanco, esto no quita de que llegue el momento en el que nuestro arco caduque y ya no nos permita progresar.

Cuando un arquero comete un error suele pensar que lo cometerá de nuevo. Comienza a hablar y a pensar en ese error. De esta forma reduce su auto confianza. Si nos encontramos alguna vez comentando cualquier aspecto negativo de alguno de nuestros disparos, ya sea en voz alta o para nuestros adentros, dejémoslo y pensemos en algo positivo.

Cuando encaremos una diana de bosque es necesario concentrarse, ensimismarnos en nuestro gesto... sentirlo, sin tensiones ni obsesiones.

El desconocimiento de las distancias en bosque puede hacernos dudar. La duda es una gran enemiga del arquero de bosque, pero si la duda se presenta... hay que borrarla, destensar el arco, mirar hacia otra parte, mover una mano, sacudirla y volver a intentarlo.

Hasta la próxima.

Robin



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