Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo, 4 de Marzo del 2001

Querido diario.

Esta mañana me he estrenado en una tirada de campo, he participado en la primera tirada de liga catalana de campo, formaba patrulla con Jordi Durall, Manel Bort y Super Blai.



Manel Bort - Jordi Durall


A diferencia de las 2d y 3d los concursos de campo son más sosegados, al menos eso me ha parecido siempre. Hoy he alcanzado la velocidad de la luz desconcentrándome y haciendo difícil lo sencillo. La otra cara de la moneda matinal ha sido Super Blai, cada vez estoy más convencido de que el chaval tiene mucho que decir en competición, nuestro joven arquero ganó, no falló en los relojes lo que le procuró una buena recolección de puntos, pero puede hacerlo mucho mejor, ganó principalmente porque el resto no lo hicimos como debíamos. Pero eso no es problema, Blai posee una muy buena baza y no es otra que la serenidad que le caracteriza, con pulimento va a dar mucho de que hablar y posiblemente se convierta en referencia como lo es Iriarte y otros buenos arqueros. Quedó demostrado que pronunciar la palabra "Colegio" en mitad de la competición puede provocar desconcentración en jóvenes arqueros, pero eso también es una forma de entrenar y ponerse a prueba, resultado: 118 puntos.

Manel Bort: con su longbow y flechas de madera ha sabido sacarle mucho rendimiento a sus tiros salvo en las distancias de 50 metros donde sus flechas según se acercaban a la diana danzaban por el aire ebrias de madera, cayendo en picado al final de su vuelo, y es que la madera a esas distancias muestra su particular idiosincrasia. Ha acertado en sus disparos cortos y considerando el arco y las flechas utilizadas ha obtenido un muy buen resultado: 105 puntos.

Josep Barceló: Josep ha salido muy ilusionado, se le han ido las flechas en los relojes, se ha puesto "nervi", ha tirado tenso y salvo en algunas ocasiones que por obra de San durall y Santa flecha ha corregido y ha disparado sereno ha sido víctima de si mismo. Pero está contento porque sabe que a pesar de sus 99 puntos tiene potencial para sumarle 40 más si logra frenar al caballo loco que le ha cabalgado el día 4 de Marzo del año de nuestro señor. Resultado: 99 puntos.

Jordi Durall: estaba y no estaba, me ha sorprendido que se apuntara con los veteranos pero sus razones tendría, le he visto disparar todas sus flechas y en muchas no se ha posicionado correctamente, me he fijado en sus pies y en algunas ocasiones uno de ellos parecía que levitaba, es decir.. no estaba aferrado firmemente al suelo, he tenido la sensación de que su cabeza estaba lejos de la competición y que cumplía con sus disparos sin meter toda la carne en el asador. Se que puede hacerlo mucho mejor solo que necesita serenidad fuera de los campos de tiro, desgraciadamente esto como todos sabemos condiciona un montón, resultado: 91 puntos.

El campo: No ha sido fácil, al menos este es el comentario de arqueros habituados a competiciones de esta modalidad, normalmente las puntuaciones son más elevadas, no son lo mismo 130 puntos en un recorrido u otro.

Siempre he tenido curiosidad por probar el tiro de campo, y hoy, pese a no conseguir una puntuación que cumpliera mis expectativas he regresado satisfecho e ilusionado con esta para mí, nueva modalidad. Creo que en campo un arquero puede depurar la práctica del tiro con arco, al disparar tres flechas a dianas con amarillo entras un poco más en el terreno de la precisión. Han sido especialmente mortificantes esas dianas denominadas relojes, consisten en tiras de tres dianitas que te las sitúan a pocos metros y exaspera con que facilidad se pierden las flechas por el negro, cuando el huevo frito (amarillo) parece tan asequible... ¡JA! de eso nada, habrá que practicarlas concienzudamente porque hoy me han dado la mañana y en ellas he perdido un buen puñado de puntos.



El próximo fin de semana participaré en una 3d en mi club, espero apartar los malos "YuYus" y disparar con más serenidad mis flechas, igual hecho en falta los recién conocidos huevos fritos de esta mañana, de todas formas quedan muchas jornadas de tiro para probar, corregir e intentar disfrutar con el arco pese al handicap de los resultados.

Robin

Domingo, 11 de Marzo del 2001

Querido diario.

Esta mañana en el TEM he concursado en mi primera 3D del campeonato de liga de este año. Hemos formado patrulla: Josep Barceló, Blai Garriga, Jordi Durall y Miki Barceló.

El campo no ha sido fácil, las primeras dianas eran tiros cortos que disparados en frío corría uno el riesgo de perder unos puntos iniciales importantes porque unos cuantos tiros largos y difíciles aguardaban a partir de medio recorrido. El tiempo ha sido ideal, la temperatura muy suave a primera hora de la mañana y algo de nubosidad ocultaba el Sol en las primeras horas, no se puede pedir más.

Josep Barceló: Hoy ha disparado más sereno, ha arrancado bien en las primeras dianas, a mitad ha perdido unos segundos disparos que no debía fallar y unos primeros que se han ido por un centímetro, pero pese a ello ha adoptado frente a cada nueva diana un "borrón y cuenta nueva" que le han llevado hasta los 145 puntos finales.

Blai Garriga: Como va siendo habitual en este joven arquero ha efectuado unos disparos muy limpios a zona de pleno que han contrastado con algunos disparos que parecían que más que pillar diana querían pillar al Barceló y eso a veces traiciona, en conjunto muy bien, 135 puntos.

Jordi Durall: Hoy se nos ha presentado con un longbow y flecha de madera, no entendemos porque tanto cambio de arco, cambio de flecha, cambio de... de... lo que sea.. Jordi debería empezar a pensar en cambiar de pensamiento, pues creo que se está maltratando en exceso, da sensación de desconfiar de él mismo y evasivamente nos cambia de arco como nos cambia de tono en sus correos, pasa de la euforia a la depresión más asfixiante en solo 3 días. A pesar de ello, y a pesar de empezar el recorrido francamente mal, a mitad de jornada cuando ha dejado de ensañarse con él mismo ha recuperado en puntos y lo que es mejor ha mostrado su buen saber en unos tiros ciertamente difíciles, cuando Jordi Durall no se acuerda de Jordi Durall dispara como Jordi Durall, valgan las redundancias. Su resultado 102 puntos.

Miki Barceló: El enano sorprende con sus segundos tiros a distancias largas porque las mete, el problema es en la mayoría de los primeros que suelta la flecha cuando el arco aun no ha finalizado su elevación, de esa forma es imposible tener pajolera idea de donde va a volar la flecha o en cual de las ramas quedará estampada. Sabe perfectamente que aguantando unos escasos segundos podría dirigir mucho mejor sus flechas, espero que algún día consiga auto controlarse, superaría en mucho sus 58 puntos de hoy.

Al frente de la clasificación hay unos cuantos buenos arqueros, ellos están allí, yo estoy en camino, mi pretensión es recuperarme de una enorme laguna de tiro en competición, para ello pienso mejorar y depurar mi técnica de tiro, y espero que ello me lleve hacia algún lugar. Unos están allí, yo estoy aquí, disfrutando del tiro con arco, en paz conmigo mismo.

Un abrazo diario.

Robin

Sábado, 17 de Marzo del 2001

Querido diario.

He regresado de un paseo por el bosque.

Ha sido como tantas otras veces un paseo enriquecedor. Al llegar a un claro he tomado asiento para observar el paisaje de una forma general, sin pararme en detalles y dejando que la mirada se deslizase por todo cuanto me rodeaba. Al poco rato he notado como mi campo de visión se detenía en un radio de unos veinte metros contenido por una primera hilera de árboles. Me he concentrado en los árboles que me impedían ver más lejos, profundizando a través de los espacios entre las ramas y las hojas alcanzando otros árboles que estaban más lejos. A medida que me he adaptado, me he dado cuenta de que la primera hilera de árboles ya no era una barrera y he adquirido conciencia de un espacio mucho más amplio. Una vez en la segunda hilera de árboles he seguido mirando más allá, entre las ramas, hacia los árboles más lejanos. En poco tiempo esa barrera volvía a disolverse y una realidad mayor se abría alrededor. Sin prisas, sin tratar de ver lo más lejos posible, porque si saltaba de lo que observaba a lo más lejano, perdía todo lo que en las fases intermedias ganaba en mi expansión de la conciencia. Era más importante notar cómo viajaba que ver hasta donde podía llegar.

El bosque es un lugar idóneo para practicar el arte de la observación. Observar parece algo simple y no lo es, es necesario ir más allá de los límites. Los hábitos de percepción que gobiernan nuestra visión limitan nuestra capacidad de percibir. Nuestros hábitos mentales son restrictivos, por eso debemos ir más allá de ellos, es necesario un reeducamiento de la mirada.

Cada uno de nosotros tiene en su mente un almacén de imágenes acumuladas a lo largo de la vida, y cuando vemos algo, nuestro sistema óptico lo identifica comparándolo con las imágenes que tenemos almacenadas. Existe un paralelismo con el dicho de Platón en el que afirma que no inventamos el mundo sino que lo reinventamos, en otra palabras, cotejamos cada cosa con lo que conocemos. El resultado de este proceso es que en realidad no vemos las cosas, dejamos de mirar en cuanto la mente las ha identificado, por eso nos resulta difícil identificar algo auténticamente nuevo.

En nuestra cultura, el sentido de la vista se ve bombardeado continuamente por los anuncios, por la televisión que es la intermediaria de buena parte de nuestra experiencia del mundo, por la pantalla del ordenador en la que nos concentramos durante el trabajo, así como por las imágenes del océano de materia impresa. A consecuencia de este uso excesivo de la vista, el sistema cerebral relacionado con él está muy activo y los circuitos neuronales que transportan la información visual están sobrecargados.

El uso que hacemos de nuestros sentidos y el modo en que nuestra mente procesa la variada información que le proporcionamos son los factores que limitan nuestras percepciones sensoriales. Pero sabemos que más allá de nuestra visión ordinaria está la clarividencia, más allá de nuestra audición ordinaria está la clariaudiencia, más allá de nuestro tacto ordinario existe otro nivel de sensibilidad. Por tanto es necesario abrir nuestras puertas sensoriales, empujarlas un poco más.

Cuando paseo por el bosque no me traslado de un lugar a otro, sino que me relaciono con mis sentidos con todo cuanto me rodea. Esta mañana tras mis primeros pasos escuchaba mi propia respiración, sintiendo la tierra bajo mis pies y percibiendo mi equilibrio. Al poco tiempo he abandonado un sendero que me obligaba, me daba la instrucción de seguirlo, me imponía límites, he querido liberarme de estas limitaciones, por ello he seguido hacia donde mis pies deseaban llevarme. Me encanta dejarme llevar por la intuición, abandonar caminos preconcebidos y crear nuevas rutas aunque ello me conduzca a una zarza que me obligará a rectificar el trayecto, en el camino de la vida es frecuente encontrar zarzas y hemos de maniobrar para superarlas.

Necesito desentumecer mis sentidos, quiero aprender a escuchar, se que no existe el silencio en el bosque, solo nuestra incapacidad para escuchar y prestar atención. Esta mañana cerraba mis ojos y escuchaba, notaba en distintas partes del cuerpo la llegada de un sonido determinado. He notado que podemos oír a través de otros lugares que no son nuestros oídos, lo que altera nuestras ideas habituales pero abre un pasadizo hacia nuevos reinos de comprensión del mundo en que vivimos.

El tacto es un sentido que suele ser ignorado por dos razones, la primera porque se ha convertido en tabú en nuestra cultura, y la segunda porque no se presta a una comunicación masiva como la vista y el oído. Este sentido es el hermano en la sombra de la facultad de la vista, antes de tocar las cosas establecemos contacto visual y elaboramos una imagen mental de ellas. Esta mañana cerraba los ojos y palpaba cortezas, hojas, y todo cuanto alcanzaban mis manos, me sorprendía cuando al abrir los ojos los objetos aún siendo los mismos, eran distintos.

No he querido olvidar el olfato, generalmente sólo percibimos los olores más penetrantes, pero no es nuestro sentido del olfato el que está limitado. La limitación viene de cómo procesa nuestra mente la información recibida de las membranas nasales. Existen olores verdaderamente sutiles en el bosque, el musgo en las zonas húmedas, el romero que no veo pero que se que está cerca, el humo de una hoguera lejana, la hierba recién cortada, la amalgama de aromas florales que emanan entremezclándose entre sí, la resina que fluye de una rama recién cortada, incluso el calor del Sol rebotando en la piedra. Algunos olores tienen un nivel vibratorio tan sutil que me eleva a niveles superiores de conciencia, hoy he querido ser capaz de oler más allá de lo ordinario.

Querido diario me temo que estarás pensando en el quinto sentido, el gusto. No he querido degustar brotes, savia, flores o frutos de ciertos árboles por el peligro de ingerir alguna sustancia nociva. El gusto querido diario va a consistir en el "gusto" por todo cuanto esta mañana he percibido con la vista, el oído, el olfato y el tacto.

Antes de regresar a casa he querido sentir el movimiento de los árboles. He elegido un árbol al azar, y me he abrazado a él, cerrando los ojos he percibido su balanceo, al principio era casi inapreciable pero a medida que me entregaba a él, a medida que me acoplaba al árbol danzaba en su vaivén hasta llegar a sentir que la copa era la extensión misma de mi propio ser.

Obsequiémonos con un paseo por el corazón del bosque, sintonicemos con el ambiente y la abundancia de vida que allí reside y encontraremos una fuente de paz y serenidad que nos renovará. Esta maravillosa aventura nos llevará a nuestro propio corazón, y en esa simple intimidad llegaremos a entender más profundamente y a encontrar nuestra verdadera fuerza. Entrar en el dominio de los árboles es un modo maravilloso de reconectarnos con la fuerza de vida que tenemos dentro y que nos rodea por todas partes.

Robin



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