Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 1 de Marzo de 2003

Querido diario.

Atrás queda una semana lluviosa, hoy he podido disfrutar nuevamente del Sol en nuestro recorrido de bosque de los sábados. He formado una patrulla con José y Jesús. José se ha empeñado en hacer un recorrido puntuando para desafiar a Jesús y ha pasado lo que tenía que pasar. Jesús tiene menos experiencia pero es un arquero mucho más frío que José y en ese terreno le ha ganado la partida. Yo mismo he tenido que ponerme las pilas en las últimas dianas ya que Jesús se me acercaba peligrosamente. Cuantas veces les repito lo distinto que es tirar sin más, a hacerlo compitiendo. Cuando un arquero pierde la concentración generalmente acaba siendo víctima de si mismo, el querer ganar o no querer perder puede derrotarle, hoy José ha peleado contra él mismo, y ha perdido.

Hay que evitar quedar atrapados por el afán de ser el primero, cada vez me doy más cuenta de que el espíritu competitivo está reñido con la capacidad de sentir felicidad solidaria. Es inevitable que para que uno gane los demás pierdan. El espíritu competitivo, además de ser insolidario, se sustenta en la angustia. La persona competitiva no tiene suficiente con hacer las cosas bien, las ha de hacer mejor que los demás.

Hay que intentar hacer las cosas bien, hemos de sentirnos contentos de superar nuestras propias marcas, y si no, hemos de pensar que ya lo haremos en otra ocasión. Si no somos así, nos amargará el dulce. Muchas de las angustias y sentimientos de tristeza o de inquietud nacen de la falta de acuerdo con uno mismo y de la incapacidad para vivir el momento presente.

Cuando me despedía de José lo vi de un color rojo intenso debido a la frustración de que un arquero con apenas medio año de experiencia le hubiera ganado esta mañana, me acerqué y le susurré: -Déjalo pasar José... y sigue disfrutando de tu tiro con arco, posiblemente dentro de 15 años Jesús no habrá gozado tanto con su arco como lo has hecho tú, no te equivoques ahora.

Espero y deseo que me haya escuchado y retome su andadura justo donde la abandonó esta misma mañana.

Feliz fin de semana diario.

Robin

Viernes, 14 de Marzo de 2003

Querido diario.

Esta tarde cuando salía de la oficina me sentía agobiado por la intensidad de la jornada laboral, antes de ir a recoger el cuatro ruedas me he obsequiado con un paseo relajante por el casco antiguo de Mataró, mi ciudad natal. El centro histórico de mi ciudad descansa sobre la vieja Iluro romana. Deambulando por sus estrechas callejuelas me he detenido en la "Plaça Gran" (Plaza grande). Se trata de una plaza que conserva gran parte de su personalidad medieval, algo que la hace diferente al resto de plazas, es una plaza muy intima, aunque es realmente una plaza pequeña la llaman grande, en justicia pienso que es el nombre que mejor le sienta. Es en definitiva el corazón de la ciudad antigua que aun late llena de vida. Recuerdo como eran las tardes en la plaza cuando era un crío, los vecinos sentados en sillas de mimbre a la entrada de sus casas manteniendo animadas conversaciones, buscando el descanso y disfrutando del aire fresco de un atardecer cualquiera, momentos de amenidad y grata convivencia entre las familias amigas de todo el vecindario. De esta "Plaça Gran" respeto las cosas viejas que aun están en su lugar y las restauraciones bien hechas porque en todas ellas reencuentro mi infancia. Las familias desaparecen, pero en la tierra permanecen las raíces.

Me detengo en un extremo de la plaza y contemplo el característico mercado central, construcción de carácter modernista que acoge dos hileras de pequeñas paradas. Que distinto es a estas horas de la tarde, por la mañana las verduras, las frutas añaden color y los comerciantes impregnan vida en ella, ahora la plaza respira una paz absoluta. En la pared que hace esquina a la calle Santa Maria hay una fuente pública con obra de piedra, presidida por un escudo de la ciudad en relieve que lentamente va deshaciéndose. Como pasan los años.

Me pierdo por estrechas callejuelas al tiempo que mi pensamiento se pierde en el pasado para catapultarse hacia el futuro inmediato que será mañana por la mañana, deseo la reparación que me procura el bosque, puedo sentir desde este rincón histórico de la ciudad la sensación de disparar una flecha a una diana 3d agazapada en cualquier rincón del bosque.

La transformación de los viernes tarde se ha iniciado, ya no hay fluorescentes, ni mesas, ni montones de papeles, ni llamadas telefónicas... ahora solo hay piedra, historia bajo ella y un bosque que me esta esperando.

Hoy tuve un día jodidamente agotador, mañana será distinto.

Robin

Lunes, 17 de Marzo de 2003

Querido diario.

Gracias Presidente Bush.

Por Paulo Coelho

Gracias, gran líder George W. Bush.

Gracias por mostrarnos a todos el peligro que Saddam Hussein representa. Tal vez muchos de nosotros hubiéramos olvidado que él utilizó armas químicas contra su pueblo, contra los kurdos, contra los iraníes...

Hussein es un dictador sanguinario, una de las más claras expresiones del mal de hoy en día.

Sin embargo, ésta no es la única razón por la cual le estoy agradecido. En los dos primeros meses del año 2003, usted ha sido capaz de mostrar muchas cosas importantes al mundo, y por eso merece mi gratitud. Así, es que quiero decirle: gracias

Gracias por mostrar a todos que el pueblo Turco y su Parlamento no están en venta ni por 26.000 millones de dólares.

Gracias por revelar al mundo el gigantesco abismo que existe entre la decisión de los gobernantes y los deseos del pueblo.

Por dejar claro que tanto José María Aznar como Tony Blair no conceden la mínima importancia ni tienen ningún respeto por los votos que recibieron.

Aznar es capaz de ignorar que el 90% de los españoles están contra la guerra, y Blair no se inmuta con la mayor manifestación pública realizada en Inglaterra en los últimos 30 años.

Gracias porque su perseverancia forzó a Tony Blair a ir al Parlamento Inglés con un dossier falsificado, escrito por un estudiante diez años atrás, y presentarlo como "pruebas contundentes recogidas por el servicio secreto británico".

Gracias por lograr que Collin Powell se pusiera en ridículo al mostrar al Consejo de Seguridad de la ONU algunas fotografías que, una semana más tarde, fueron públicamente impugnadas por Hans Blix, el Inspector responsable del desarme de Irak.

Gracias porque su posición hizo que el Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, el Sr. Dominique de Villepin, en su discurso contra la guerra, tuviese el honor de ser aplaudido en el plenario. Honor que, por lo que sé, sólo había sucedido una vez en la historia de la ONU en ocasión de un discurso de Nelson Mandela.

Gracias porque a causa de sus esfuerzos por la guerra, es la primera vez que las naciones árabes -generalmente divididas-, han condenado unánimemente una invasión, durante la reunión celebrada en El Cairo la última semana de febrero.

Gracias porque su retórica afirmando que "la ONU tiene una oportunidad de mostrar su relevancia", logró que hasta los países más reacios terminaran tomando una posición en contra del ataque a Irak.

Gracias porque su política exterior ha hecho declarar al Ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra, Jack Straw, en pleno siglo XXI, que "una guerra puede tener justificaciones morales", y con esa declaración perder toda su credibilidad.

Gracias por intentar dividir una Europa que lucha por su unificación; es una señal de alerta que no será ignorada.

Gracias por haber conseguido lo que pocos han conseguido en este siglo: unir a millones de personas en todos los continentes luchando por la misma idea -aun cuando esta idea sea opuesta a la suya.

Gracias por hacernos sentir nuevamente que, aunque nuestras palabras no sean oídas, por lo menos son pronunciadas, y esto nos dará más fuerza en el futuro.

Gracias por ignorarnos, por marginar a todos aquellos que tomaron una actitud contra su decisión, pues el futuro de la Tierra es de los excluidos.

Gracias porque, sin usted, no habríamos conocido nuestra capacidad de movilización. Quizá no sirva para nada en el presente, pero seguramente será útil más adelante.

Ahora que los tambores de guerra parecen sonar de manera irreversible, quiero hacer mías las palabras que un antiguo rey europeo dirigió a un invasor: "Que su mañana sea hermosa, que el sol brille en las armaduras de sus soldados - porque durante la tarde yo le derrotaré".

Gracias por permitirnos a todos, un ejército de anónimos que se manifiestan por las calles intentando parar un proceso ya en marcha, conocer la sensación de impotencia, aprender a lidiar con ella y transformarla.

......Por lo tanto, aproveche su mañana y la gloria que ella aún pueda traerle. Gracias porque no nos escucho y por no tomarnos en serio. Pero sepa que nosotros le escuchamos y no olvidaremos sus palabras.

Gracias, gran líder George W. Bush.

Muchas gracias.

Robin

Viernes, 28 de Marzo de 2003

Querido diario.

La guerra se ha hecho dueña y señora una vez más.

Estos días me sumerjo en la historia de la humanidad, cuando emerjo de ella me repito: Viva la diversidad, la diferenciación y el escalonamiento. Es maravilloso que existan multitud de razas y pueblos, numerosas lenguas, incontables variantes de mentalidades y orientaciones filosóficas de la vida. Si soy enemigo irreconciliable y aborrecedor de las guerras, las conquistas y las anexiones, lo soy, entre otros motivos, porque víctimas de estas fuerzas oscuras caen tantas cosas de la cultura humana gestadas históricamente, profundamente individualizadas y ricamente diferenciadas.

La violencia es el mal, la no violencia el único camino de aquellos que han despertado. Este camino nunca será el de todos y nunca el de los gobernantes, ni el de los que hacen la Historia y dirigen las guerras. La tierra nunca será un paraíso, ni el hombre será uno con Dios, ni se reconciliará con Él. Pero, cuando uno sabe de qué lado está, se vive más libre y tranquilo. Siempre hay que estar preparado para el sufrimiento y el abuso, pero nunca se puede estar dispuesto a matar.

Buenas noches diario, ojalá esta pesadilla termine pronto y nuestras conciencias nos dejen dormir.

Robin



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