Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo 16 de Marzo de 2014

Querido diario.

Deslizándose sobre el papel...



(Escuchando: " My Sweet Lord (George Harrison)")

Mientras el día finaliza mi pluma se desliza de nuevo sobre la vieja libreta, también se agota un fin de semana muy interesante. Antes de seguir escribiendo tomo en mis manos un viejo reloj de bolsillo que perteneció a mi abuelo, le doy un poco de cuerda y al instante vienen a mi mente algunas instantáneas y secuencias que guardo en mi memoria reciente. De nuevo y con más lentitud mi pluma va depositando de nuevo su rastro de tinta.

Escribir con la pluma me permite una mayor expresividad en la letra, reflejando mucho mejor mi estado de ánimo, algo imposible de transferir al diario a través del teclado. La forma y el trazo de lo escrito expresa muy bien y antecede a su contenido antes de ser leído. Es también significativo cual de mis viejas plumas elijo para depositar mis pensamientos y mis vivencias en el papel. Mis japonesas de impecable y casi perfecta escritura son de plumín muy rígido que rasgan con dulzura el papel, mientras escribo escucho perfectamente como acarician la superficie donde voy depositando las palabras, las alemanas son totalmente distintas, hermosas sin duda pero a mi gusto excesivamente generosas en el uso de la tinta, en alguna ocasión he tenido que contener y ajustar su flujo pues pueden comportarse como verdaderas mangueras, por otro lado están las americanas que son emblemáticas y funcionan perfectas para un uso intensivo, y por último mis exquisitas italianas que son obras de arte que me recuerdan los buenos artistas que nos ha dado su país, su escritura es dulce y sus plumines flexibles, es como cortar mantequilla con un cuchillo caliente.



Como habréis intuido, este ha sido un fin de semana en el que mi relación con la escritura y las plumas estilográficas ha alcanzado el éxtasis, he visitado lo que podría denominar como un Edén estilográfico, el sábado por la mañana fui por primera vez a un Pen Show en Barcelona, una convención anual sobre estilográficas que se celebra en la ciudad condal, este pen show se ha celebrado en el hotel Montblanc, una acertada elección de hotel, y no lo digo por su nombre sino por su proximidad a dos de mis habituales grafo comercios, La casa de la estilográfica y la tienda Viena 18 cuyo escaparate es una orgía visual en toda regla.



Uno de los expositores del Show Pen


Me gusta escribir, por el contenido que vierto en lo escrito, pero también por el mero hecho de hacerlo, escribir con pluma me permite dibujar palabras en el más exacto sentido de la palabra, mi afición por el dibujo encontró hace tiempo un nuevo campo donde retozar, y este no es otro que la caligrafía artística. Obviamente cuando de lo que se trata es de contar cosas a través de lo escrito la caligrafía es mucho más simple, mi atención se aleja del trazo para centrarse en lo sentido y lo recordado. Cuantas veces habré comentado que tirar con arco es mucho más que ir a por un resultado, hay que saborear cada uno de los tiros, sentir su ejecución convirtiéndonos en espectadores de la magia que desprende la acción de soltar una flecha a su vuelo. Escribir con plumas es gozar de otro mar de sensaciones en los que intervienen nuestros sentidos, también protagonistas en el tiro con arco.



Tengo en mi colección plumas modernas que funcionan muy bien, pero tengo también viejas centenarias por las que han fluido cientos de litros de tinta, la mayoría conseguidas en mercadillos y restauradas después en talleres especializados, y como no, tengo en un lugar preferente plumas de mi familia, una hermosa Sheaffer de mi tío con la que hizo toda su carrera de químico, y otra de mi padre que se la regaló hace muchos años una empresa que fabricaba metros, esos que eran plegables de madera de color amarillo, era uno de sus clientes más importantes, yo en aquellos años era un crío que se peleaba en el colegio con una pluma de las de mojar en el tintero, esos hermosos tinteros de porcelana blancos que teníamos empotrados en nuestros pupitres, también recuerdo como en alguna ocasión algún cabrito golpeaba el tintero por debajo del pupitre y un mar de tinta lo dejaba todo perdido, obviamente el castigo era inevitable y lo sufría el usuario del tintero casi nunca el gamberro, después en el patio se ajustaban cuentas, eran otros tiempos.



El hombro y la clavícula que tenía dañados están casi recuperados, no quiero precipitar mi actividad arquera hasta que la lesión esté totalmente recuperada, a partir de los cincuenta las lesiones son más lentas de curar y temo que alguna de ellas pueda quedar como algo crónico, jugar con dos hombretones de 17 años es arriesgado, sobre todo si tu tienes más de cincuenta y la mente de 17, el cuerpo se resiente, vaya si se resiente.

Y finalizo hoy con una noticia, mi hija Meri ha dado a luz otro nieto, se llama Oriol y parece, solo parece, que es muy tranquilo, veremos como evoluciona el pequeño.

Hasta pronto amigos.

Robin

Domingo 23 de Marzo de 2014

Querido diario.

Gente encantadora...



(Escuchando: " Luka (Suzanne Vega)")

De nuevo un fin de semana largo y jugoso con ganas. El viernes convención numismática en el hotel Avenida Palace de Barcelona, primeras horas de intensa búsqueda con alguna adquisición de moneda cartaginesa sencillita pero interesante, lo mejor una media estátera de plata de los Persas Aqueménidas, una moneda en cuyo anverso podemos ver a un rey Persa con su arco en la mano, es una pieza clásica con un atractivo más que evidente para un arquero. Muchas caras conocidas y reencuentros deseados hasta que... suena mi teléfono y salgo de la convención.

Días antes mi amiga y excelente ilustradora Verónica Casas mostró por Facebook un precioso dibujo hecho a pastel y lápices de colores, como era de esperar me quedé flipando en colores y Vero que entendió mi entusiasmo me ofreció la posibilidad de adquirir el original, un trabajo que tiene nombre: "Titanis Walleri" y que adjunto a este diario. Como tenía que ir el viernes a Barcelona para la convención quedamos a media mañana para vernos, recoger el fantástico dibujo y como no, mantener una interesante charla.



"Titanis Walleri" de Verónica Casas



Encuentro con Vero en Barcelona



Verónica Casas en acción


Podría hablar largo y tendido sobre la obra de Verónica, hace mucho tiempo que conozco sus trabajos y guardo con mucho cariño el álbum que editó Norma Editorial con el nombre de "Cinnabaris", si te gustan los dragones ya estás tardando en comprar uno, ahora que todos abandonan sus pinceles y lápices para ilustrar digitalmente, Vero sigue haciéndolo con sus lápices y pasteles que dan cuerpo a unas ilustraciones maravillosas, y eso para mí es un valor añadido tal y como están las cosas en la actualidad, aunque... soy consciente que en un futuro tendrá que alternar ambas técnicas.

El dibujo es hermoso, y os puedo asegurar que el original seduce, pero la persona que le ha dado vida es un dulce de leche, me encontré tan a gusto tomando un café con ella que hablé por los codos, pobre Vero, no sé cómo lo hice pero tenía tantas ganas de contarle cosas que le conté lo que no está escrito, no es habitual en mi un primer día pero teniendo frente a mí a un ser tan excepcional me destapé, tengo cierta práctica en descubrir la naturaleza de mis aprendices, es necesario para enfatizar y acercarme a ellos, en pocos minutos capto esos detalles que les identifica. Vero es un dulce de mujer, como lo es también Emma, como lo es también Ricardo, como lo es también Blai, con lo que llevo a cuestas no me pasa desapercibido un ser de tanta calidad humana.

Bien, no quiero que Vero se sonroje más de lo debido cuando lea estas líneas, debo controlar mi entusiasmo, algo que no he conseguido en la vida ni pienso hacer en lo que me queda. Al día siguiente mi cabeza empezó a dar vueltas y vueltas, Vero era una posibilidad a un futuro proyecto que hace tiempo voy gestando, y no es otra cosa que una historia que quiero escribir sobre un elfo aprendiz de arquero, quería contar una historia fantástica aderezándola con algunos consejos o particularidades de tiro con arco para quienes se inician en el camino del arco y las flechas. Pensé que quizá en lugar de un tocho sería mejor una combinación de párrafos e ilustraciones que contaran una historia que destilara tiro con arco en un mundo de elfos, viejos magos y un dragón, pensé finiquitar esas historias de guerras entre elfos y dragones para iniciar otra de complicidad, nuestro elfo aprendiz cabalgaría una joven dragón y como en Avatar crearían un vínculo necesario para afrontar la historia que seguiría, el final lo tengo ya pensado y va a ser para morir de satisfacción, pero por el momento mutis que hay mucho que hacer. Entendéis que solo puede ilustrar un trabajo así alguien como Vero ¿verdad? la historia va a ser muy emotiva y solo alguien con mucha sensibilidad puede transferirlo a imágenes.

El sábado mi cabeza casi estalla pensando el proyecto, creando la estructura y algunos de los personajes, es un trabajo complejo pero es de momento muy gratificante, espero que la dragona no me chamusque el cerebro con un estornudo inesperado.

Y hasta aquí el sábado, pasamos al domingo donde me reencuentro con buenos amigos amantes de las monedas y la historia antigua en la plaza Real de Barcelona, Antón, Miquel, y muchos coleccionistas y comerciantes que conozco desde hace muchos años. Y el protagonista de esta parte final de la entrada en el diario... Ricardo, un joven amante de la numismática que conozco a raíz de mi amigo Alberto el almirante.



Con Ricardo en un acceso a la Plaza Real



Con Josep Mª Bosch, numismático profesional y amigo


Ricardo es como lo fue Blai en su día y como lo es Emma en la actualidad, un ser excepcional que me acompaña compartiendo cosas que amamos. No voy a extenderme mucho porque si me lee le da algo, es de una timidez muy evidente, pero una timidez que si una situación lo requiere desaparece permitiendo surgir a un verdadero personaje, pienso ahora en esos heroes de cómic que pueden aparecer cuando se les necesita. Es tal su sentido de la justicia, es tal su nobleza, es tal su amabilidad, delicadeza y educación que asombra y cautiva a quien se toma el tiempo de conocerle, yo he tenido esa oportunidad y a día de hoy Ricardo es como un ahijado más del cual siento el orgullo de contar entre mis mejores amigos, ojalá pueda estar a su altura, intento ayudarle en todo cuanto puedo mientras voy aprendiendo de su naturaleza nítida y cristalina, es un joven al que quiero con todo mi corazón y que espero que sepa que me tiene para cuanto necesite, no va a tener ningún mérito arropar a alguien al que quieres de verdad, él no merece menos.

Tranquilo Ricardo, no voy a excederme, o ¿ya lo he hecho?, ojalá el destino me permita suficientes años para verte crecer y convertirte en uno de los mejores hombres que habré podido acompañar, vale, ya lo dejo.

Esta semana también hablé con Emma, me llamó y charlamos un buen rato, nos contamos nuestras cosas y quedamos para ir a tirar con arco el día que podamos coincidir, el trabajo de fin de semana y los estudios la tienen bastante apartada del bosque, pero lo primero es lo primero. Como pronto voy a retomar mi actividad arquera buscaremos un día para escaparnos al bosque y darle vida a nuestras adormecidas flechas.



Con Emma en el bosque


Y aquí finaliza otra interesante semana, mañana hay que volver a la guerra del día a día.

Hasta pronto amigos.

Robin



Febrero 2014

Marzo 2014

Abril 2014

Calendario (diario de Robin)