Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Lunes, 1 de Abril de 2002

Querido diario.

Casi no siento mis dedos después de disparar tantas y tantas flechas, pero como bien dicen... "sarna con gusto no pica"

Este sábado llené de bosque mis pulmones. Me deslizaba bajo los árboles en busca de cada diana. Que indescriptible placer oler la amalgama de humedades y fragancias que desprende el bosque, a mi derecha el mullido musgo, diez pasos más y un pequeño trozo de madera en descomposición, la fragancia del romero que desaparece por un penetrante olor de hierba recién cortada, piso la interminable alfombra de hojas que cubre como un manto todo el sendero, un sonido metálico viaja por el bosque... es el aviso de llamada del campanario del convento que está situado a lo lejos entre dos laderas donde hace tiempo talaron aquellos pinos centenarios. Me introduzco por un sendero cubierto de ramas, parece como un túnel... tengo que agacharme porque las flechas del carcaj se enmarañan con cientos de pequeñas ramas tejidas por los árboles, el bosque quiere retenerme, sentirme, abrazarme... asciendo una pendiente invadida por el sotobosque, el arco alzado frente a mi cara me protege, al poco rato el sotobosque pierde espesura hallándome en una última cuesta en la que percibo el humo de una lejana chimenea, inicio el descenso, a mi paso los arbustos arañan mi cuerpo.

Unas gotas de agua se deslizan por mis mejillas, tal vez restos de lluvia retenida por las hojas de los árboles... tal vez lágrimas arrancadas por la belleza del bosque. Suspendido por el ápice del ser. No existe para mi ni el tiempo ni el sonido ni la vista, no tengo necesidad de ellos.

Este sábado fui en el bosque... Éxtasis.



Esta mañana encuentro arquero en mi club, José, Jordi, Jenny y Auleter, más tarde se nos uniría Antonio un joven recién llegado al tiro con arco a quien creo que le está entrando ya la fiebre arquera directamente por vena... y si no... el tiempo.

Hemos colocado algunas dianas 3D adicionales en una zona del bosque con el fin de hacernos un mini recorrido entre 3D y 2D, ha habido distensión, risas, flechas que han volado más de lo que debían y flechas que han bordado una mañana en la que el tiempo ha querido lucir con exquisitez.

Antonio - José - Josep Barceló - Jordi (Auleter) - Jordi Durall
Antonio - José - Josep Barceló - Jordi (Auleter) - Jordi Durall

Al mediodía en la zona de entrenamiento Jordi ha corregido el fistmeler del arco de Auleter que estaba francamente mal, convirtiéndolo en un nuevo arco con un rendimiento adecuado, no entiendo como algunos comerciantes no advierten a sus clientes de este ajuste tan importante en un recurvado.

El que te escribe... disparando
Las últimas flechas en el campo de entrenamiento. Es difícil partir cuando uno se lo está pasando tan bien.

Cuando la compañía es tan grata... cuando el tiempo acompaña... cuando se sazona todo ello con unas cuantas buenas flechas y se guisa en un bosque como el que hoy nos ha dado cobijo... es de cuerdos repetirlo tantas veces como sea posible.

Las mini vacaciones han finalizado... en mi interior conservo la magia del bosque y el vuelo de mis flechas que me han llenado las pilas, mañana de vuelta al trabajo.

Robin

Viernes, 12 de Abril de 2002

Querido diario.

La jodida adolescencia...

Últimamente el enano y yo hemos colisionado un poco. La adolescencia se ha hecho dueña del aprendiz de hombre y la falta del manual: "como ser padres y no cagarla en el intento" ha contribuido a las colisiones.

Dicen de la adolescencia que es una etapa difícil, en ella se multiplican las angustias y los padres solemos estar más sobre nuestros hijos, es por ello una etapa de conflictos. Hasta ahora hemos estado convencidos de poder acceder a nuestros hijos y de que ellos siempre nos han hecho caso, pero el rasgo más significativo del adolescente es esa necesidad de identificar su yo, por lo que pasa un período de su vida en el que le resulta imprescindible negar las influencias externas y todavía más las que le han ido guiando su vida hasta ese momento.

Los enanos necesitan saber si lo que piensan lo piensan por ellos mismos o si les viene impuesto o inducido por nosotros los padres. Creo que por esta razón pasan una época en la que no aceptan indicaciones e incluso suelen actuar justamente de forma contraria a como se les aconseja o recomienda. ¡Dios que cruz!

Me repito cientos de veces que no se trata de un rechazo ni una actitud de desprecio hacia nosotros los padres, creo que de alguna forma tratan de reafirmar su personalidad que siempre ha estado disuelta y condicionada por los padres.

He de acostumbrarme a esa tendencia rebelde, esa necesidad de aislarse, esa creciente importancia que adquieren en su vida las amistades y ese espíritu independiente, pero es difícil... los hijos llegan sin manual y nadie nos ha enseñado a ser padres.

Hasta hace muy poco le decía al enano: "te lo digo por tu bien..." ahora solo me entiende cuando le digo: "yo lo veo de esta forma, pero tu haz lo que te parezca..."

Supongo que hacer de padres no es dar o no dar permiso para hacer o no hacer, es compartir la vida de los hijos sin renunciar a la propia.

Habrá que evitar colisiones en el futuro y armarse de mucha paciencia.

Robin



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