Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Jueves 2 de Abril de 2015

Querido diario.

Aspectos teóricos de la concentración...



(Escuchando: " Then They Do (Trace Adkins)")

Todo lo que experimentamos ante una diana nos llega a través de la conciencia, es decir, la conciencia que está en nuestro interior. Es la conciencia la que permite la percepción de imágenes visuales, los sonidos, los sentimientos y los pensamientos que componen aquello que llamamos "experiencia". Es evidente que uno no puede experimentar nada fuera de la conciencia. La conciencia es aquello que hace que todas las cosas y procesos sean cognoscibles. Sin ella, los ojos no podrían ver, las orejas no podrían oír y la mente no podría pensar. La conciencia es como una pura energía luminosa cuyo poder permite que las cosas sean cognoscibles, al igual que la luz eléctrica hace visibles los objetos. A la conciencia la podríamos llamar la luz de las luces porque gracias a su luz todas las otras luces se hacen visibles.

En el cuerpo humano, la energía luminosa de la conciencia realiza su conocimiento mediante el uso de varias limitadas facultades, los cinco sentidos y la mente. Por medio de los ojos, conoce imágenes visuales, por medio del oído, conoce sonidos, por medio de la mente, conoce pensamientos, informaciones e ideas. Todo lo que nos sucede, todo lo que hacemos, lo conocemos por medio de la energía luminosa que llamamos conciencia.

En este momento tu conciencia está percibiendo las palabras de esta frase por medio de tus ojos y de tu mente. Pero también están sucediendo otras cosas dentro del campo de acción de tu atención. Si te paras a escuchar atentamente todo lo que tus oídos pueden captar, te darás cuenta de que puedes oír sonidos de los que antes no eras consciente, a pesar de que también estaban presentes cuando tú estabas leyendo. Si ahora les prestas atención, vas a poder oírlos mejor, es decir, vas a poder conocerlos mejor.

Probablemente no has tomado conciencia de las sensaciones de la lengua dentro de tu boca, pero muy probablemente, después de haber leído estas palabras, ahora ya lo has hecho. Mientras estabas leyendo o escuchando los sonidos que te rodean, no eras consciente de las sensaciones de tu lengua, pero bastó una pequeña sugestión para que la mente dirigiera el foco de atención de una cosa a otra. Cuando la atención es enfocada sobre un objeto, ese objeto pasa a ser conocido. La atención es conciencia enfocada y concentrada, y la conciencia es ese poder que permite conocer.

Considera la siguiente analogía. Si la conciencia fuese como una luz eléctrica brillando en un oscuro bosque, sería posible, gracias a su luz, ver y conocer ese bosque dentro de un cierto radio de acción. Cuanto más cerca se encuentre un objeto de la luz, más iluminado estará y más detalles serán visibles. Los objetos que se encuentren más lejos serán menos visibles. Pero, si colocamos un reflector cerca de esta luz, podemos crear un haz de luz y dirigirlo en una cierta dirección. Ahora los objetos que se encuentren en el camino de esta luz podrán ser vistos con claridad, y así muchos objetos que antes estaban "perdidos en la oscuridad" podrán ser conocidos.

Éste es el poder del foco de la atención. Sin embargo, si la lente del reflector estuviese sucia, si hubiese burbujas en el cristal que causen una difracción de la luz o si la luz estuviese oscilando, el haz de luz se dispersaría, y se perdería enfoque y claridad. La distracción es pues como polvo en la lente o como una luz que oscila tanto que la iluminación efectiva se reduce.

La luz de la conciencia puede enfocarse externamente hacia los objetos sensoriales o internamente hacia los pensamientos y sentimientos. Y la atención puede enfocarse con más o menos amplitud. Un enfoque amplio implica un intento por ver la mayor cantidad de bosque que sea posible. Un enfoque más reducido implica dirigir la atención hacia algo muy específico, como por ejemplo las venas de una determinada hoja de una determinada rama de un árbol.

Observar el punto donde quieres clavar la flecha en la diana constituye un enfoque reducido de la atención, y puede resultar efectivo para combatir el nerviosismo y las distracciones. Estar pendiente de las sensaciones de tu cuerpo es un enfoque más amplio que capta un número de sensaciones que te pueden ayudar en el aprendizaje del tiro con arco. Ser consciente del viento, de las características de la diana, de la trayectoria posible de tu flecha y de las sensaciones de tu cuerpo representa un enfoque aún más amplio, pero muy pertinente dada la tarea que tenemos entre manos. Sigue siendo un enfoque de la atención porque deja fuera todo lo que es irrelevante e ilumina aquello que es relevante. Es importante mencionar que el enfoque de la atención se produce siempre en el aquí y ahora, es decir, en el tiempo presente y en el espacio presente. El punto donde debe clavarse la flecha concentra más la atención que la diana por sí sola.

Es necesario aprender a enfocar la conciencia en el ahora. Esto quiere decir sintonizar aquello que esté sucediendo en el presente. Las mayores pérdidas de concentración se producen cuando dejamos que nuestras mentes imaginen lo que va a ocurrir o recuerden lo que ya ha ocurrido. Con qué facilidad la mente (El Yo externo) se pierde en el mundo de los "qué pasaría si…" "¿Qué pasaría si fallo esta flecha?" piensa ella, "entonces estaré perdiendo puntuación" y "¿qué pensarán mis compañeros si pierdo este recorrido?". Tras haber llegado a este punto, no sería extraño que la mente se viera inmersa en una fantasía en la que imagina reacciones. Mientras tanto, de vuelta en el ahora, la puntuación sigue como estaba, y eres vagamente consciente de estar en un recorrido de bosque, la energía consciente que necesitas para rendir al máximo en el ahora se ha ido disipando hacia un futuro imaginario.

Del mismo modo, la mente suele atraer tu atención hacia el pasado. "Si en la diana siete no hubiera fallado la segunda flecha, la puntuación sería ahora la que esperaba. Me sucedió lo mismo la semana pasada, y acabé desmoronándome al final. Ese hecho me hizo perder la confianza, y ahora está sucediendo lo mismo. ¿Por qué será?".

Una parte de tu energía se queda en el mundo mental del pasado o del futuro, así el presente no es captado con plena conciencia. Por consiguiente, los objetos pierden nitidez, todo parece ir más rápido y la diana parece encogerse.

Ya que la mente parece tener voluntad propia, ¿cómo puede uno aprender a mantenerla en el presente? Mediante la práctica. No hay otra forma. Cada vez que tu mente comience a escaparse a la tierra de la fantasía, simplemente tráela de vuelta con suavidad. Imagina que estás en el campo de entrenamiento, relájate y permite que las cosas sucedan, y a la mente, a ese Yo externo fíjalo a ese punto determinado de la diana donde quieres que tu flecha se clave. Y por favor… haz que se calle.

El momento crítico está siempre entre disparo y disparo, así que mantened el control y manteneos en el aquí y ahora, ¿cómo hacerlo?, os daré un ejemplo sencillo, y no es otro que concentrar la atención en la respiración. Se necesita un objeto o actividad que siempre esté presente. ¿Y qué puede estar más en el aquí y ahora que la respiración? Prestarle atención a la respiración quiere decir simplemente observar la entrada y salida del aire, una y otra vez, siguiendo su ritmo normal. No quiere decir que uno debe controlar intencionadamente la respiración, y mucho menos híper ventilarse.

La respiración es un fenómeno asombroso. Queramos o no, respiramos. Dormidos o despiertos, es algo que siempre está sucediendo. Incluso si intentamos detenerla, una fuerza se sobrepondrá a nuestros esfuerzos y nos hará respirar. Por lo tanto, cuando nos concentramos en la respiración estamos colocando nuestra atención en algo íntimamente ligado a la energía vital del cuerpo. Además, la respiración tiene un ritmo muy básico. Se dice que al respirar el hombre recapitula el ritmo del universo. Cuando la mente sigue el ritmo de la respiración, tiende a aquietarse y a alcanzar la calma. Sea en el recorrido de bosque o fuera de él, no conozco una forma mejor de lidiar con la ansiedad que la de colocar la atención en el proceso de la respiración. La ansiedad es el miedo de lo que pueda suceder en el futuro, y sólo surge cuando la mente se pone a imaginar el futuro. Sin embargo, cuando nuestra atención está en el aquí y ahora, las acciones que deben tener lugar en el presente tienen más posibilidades de ser llevadas a cabo con éxito, y de esta forma el futuro se convertirá en el mejor presente posible.

Esta técnica no sólo me sirve para evitar que la mente se queje de los errores sino también para evitar que se vanaglorie de los disparos especialmente buenos.

Hasta pronto amigos.


Jueves 30 de Abril de 2015

Querido diario.

Un par de videos...



(Escuchando: " Then They Do (Trace Adkins)")

Antes de finalizar este mes cuelgo un par de videos que he montado recientemente. El primero lo titulo "Our passion" (Nuestra pasión) en el que de nuevo quiero transmitir las buenas sensaciones del tiro con arco, y el segundo "Happiness, just smiles !!" (Felicidad, solo sonríe) es un montaje de fotos donde la sonrisa es el hilo conductor, espero que en tu intimidad tus labios se curven hacia arriba, sonrisas, gestos amables, son el antídoto a tantas malas noticias con las que nos bobardean a diario.







Hasta pronto amigos.




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