Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 3 de Mayo de 2003

Querido diario.

He regresado de Roma y solo tengo una palabra... ¡Inconmensurable!



¿Que puedo contar de mi visita a Roma?... me extendería mucho, hablaría de sus templos, el foro romano, la via sacra que me he pateado al igual que lo hizo Julio Cesar, Marco Antonio o Cleopatra, los obeliscos egipcios, la arquitectura de Bernini, las catacumbas, el Vaticano y su museo que es impresionante, Miguel Angel por aquí... bustos romanos y estatuas griegas por allí... pedazos de Egipto que los romanos supieron apreciar, en definitiva un colocón de arte y de historia.

Recordaré especialmente a Soledad y a Nino nuestros guías que nos contagiaron su entusiasmo, nos inyectaron conocimiento, cultura, historia y pasión por quienes nos han dejado uno de los legados más importantes, la lengua, el derecho civil romano, el arte, una semilla que una vez germinada ha perdurado tantos y tantos años.

No voy a hablar de monumentos, para eso hay libros, necesitaré días para desenvolver la amalgama de sentimientos que Roma a provocado en mi, observar el foro romano de noche hábilmente iluminado con la voz en off de Soledad a nuestras espaldas hablándonos de esos romanos que pese a su metro cincuenta... eran grandiosos, recordaré sus palabras que no puedo transcribir porque lo mejor de ellas residía en el emotivo sentimiento que las envolvía.

Robin

Viernes, 8 de Mayo de 2003

Querido diario.

No tengo palabras...

Por todos los romanos y por todas las flechas que he disparado en mi vida que no salgo de mi asombro. Esta semana me han comunicado extraoficialmente que la Real Federación Española de Tiro con Arco va a concederme la medalla de bronce por mi labor promocional del tiro con arco a través de la página web. La entrega de la medalla creo que será en el campeonato de España de Bosque de este año en Madrid, aprovecharé para compartir el día con un Caballero Negro al que le debo (vergüenza me da recordarlo) no se cuantas visitas, pues con él y con su entrañable dama bañaremos la ocasión con sendos levantamientos de vidrio, y como no... será el momento de dar un fuerte abrazo a otro grandullón comúnmente conocido por Juan José Hernández, ganas tengo de verlo, y a Bego y a Angel, y a Matho... y... mejor me callo que me pongo demasiado tierno y no habrá Dios que me aguante estos días.

He recibido muchos mensajes de felicitación, algunos muy entrañables, gracias Bego, Matho, Juanjo, gracias a todos, no puedo enumeraros porque sois muchos, a cada uno de vosotros mis más sinceras gracias de todo corazón.

Robin

Sábado, 24 de Mayo de 2003

Querido diario.

Apenas tengo tiempo estos días, hasta finales de Junio no finalizará una de las épocas de más trabajo en la oficina, desgraciadamente los días siguen teniendo solo 24 horas.

Esta mañana necesitaba un respiro y me he regalado una excursión, me he escapado con el cuatro ruedas hasta la base de la montaña donde se alza el castillo de Burriac (Cabrera). Abandono el auto y a pie con mis libretas, mapas, lupa, macuto y demás parafernalia me dispongo a subir la montaña para poder contemplar una vez más la comarca desde el entrañable castillo.

Inicio la ascensión saludando a una lagartija que se cruza en mi camino, al rato... gotas gruesas de sudor resbalan por mis mejillas perdiéndose en la espesura de mi barba, el Sol cae fuerte... la pendiente es cada vez más pronunciada, mitad por la sombra del bosque mitad bajo un Sol de justicia voy ascendiendo, la cima está cerca, antes de llegar al castillo alcanzo un pequeño rellano donde contemplo un monolito de diseño que conmemora el quinientos aniversario de la municipalidad de la Baronía del Maresme, monumento que hace referencia a la emancipación de las poblaciones de la comarca de su señor feudal.

Como una cabra... casi de cuatro patas voy llegando al castillo señorial de San Vicente de Burriac, plantado sobre unas rocas de difícil acceso. Arriba en el castillo compruebo como la vista vale todos los esfuerzos y más.

Del castillo propiamente dicho solo queda la torre del homenaje y parte de la capilla de San Vicente que aún se mantenía abierta al culto hasta entrado el siglo XIX. Que fácil es sentirse señor feudal aquí arriba, contemplando a mis pies la llanura de Mataró, el fértil valle de la riera de Argentona, los bosques del Corredor y el gran espejo del mar.

Burriac es un símbolo, o quizás es muchos símbolos a la vez, pues representa un patrimonio histórico y emocional para mucha gente de esta comarca. Es un lugar que tiene una magia poco definible, esto lo ha sentido el excursionista, el arqueólogo o el medievalista que ha pasado horas y horas removiendo documentos que le hablaban de los "San Vicente" o de los "Des Bosc" o de cualquier tema relacionado con la fortaleza.

Desciendo la montaña hasta alcanzar el poblado ibérico de Burriac (Ilturo), donde en mis años de juventud excavaba domingo tras domingo junto a un grupo de amigos, formábamos la sección de arqueología del museo de Mataró, no olvidaré nunca mi estancia entre ese grupo de altruistas y románticos siempre dispuestos a trabajar sin remuneración de ningún tipo salvo la satisfacción del trabajo realizado.

"i-l-tu-r-o"
Inscripción en carácteres ibéricos

El poblado ibérico de Ilturo es uno de los más grandes de Cataluña, con la llegada de los romanos las gentes del poblado abandonaron la montaña para formar la Iluro romana que en la actualidad sigue durmiendo bajo el suelo de mi Mataró natal.

Robin

Sábado, 31 de Mayo de 2003

Querido diario.

Mañana de recorrido 3D con José.

A primera hora de la mañana reencuentro con José en las instalaciones de nuestro club, va a ser sin duda una mañana interesante después de unos buenos días sin coger el arco.

Antes de iniciar nuestro recorrido nos vamos a repostar al Restaurante donde Oscar nos cuida siempre con unos almuerzos de primera, pero también nos recarga las pilas su inagotable simpatía, Oscar es un tipo encantador.

Con suficiente combustible alimenticio para una mañana que se presenta calurosa, partimos hacia las primera dianas 3D del circuito. Las cuatro primeras son ya viejas conocidas, a partir de la quinta seguimos un nuevo trazado del recorrido en una zona poco habitual que terminará en la parte alta del bosque. Muchos tiros de arriba hacia abajo, hay que prestar atención y leer bien las dianas, las flechas bien dirigidas alcanzan la mayoría de veces su objetivo, es un día de aciertos. Seguimos por unos senderos abiertos en pleno bosque y vamos resolviendo diana a diana distintas situaciones de tiro a cual más interesante.



Blanca, nuestra inseparable perra va marcando el recorrido, siempre unos pasos delante hasta alcanzar las piquetas de las dianas donde se detiene esperando que le lancemos una piedra a la espesura del bosque.



Subimos y subimos por una pendiente hasta alcanzar la cima de la montaña, desde allí una vista panorámica en la que puedo observar al fondo y de un tamaño diminuto el convento, he de regresar por allí para saludar a un par de monjas que conocí hace tiempo.



Bajamos hasta situarnos ante un jabalí grandote a una buena distancia, hay que levantar el arco o las flechas se perderán en el mar de las intenciones, primero una que se clava en el lomo (por poco se va) y le sigue la segunda flecha que da de pleno en la zona vital, José no pierde la ocasión y clava también sus dos flechas, recogemos y seguimos descendiendo.



Después del jabalí reencontramos el antiguo recorrido, disparamos nuestras últimas flechas a un oso negro y llegamos a la zona de entrenamiento. Hemos finalizado el recorrido, es momento de una buena charla bajo un toldo que nos protege de un Sol abrasador. El próximo sábado... repetimos.

Robin



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