Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Martes, 1 de Mayo de 2007

Querido diario.

Una de sol, otra de lluvia...

Ayer lunes hizo un día magnífico y me pude quitar el gusanillo disparando mis flechas con Jordi, Marta, José y el enano, los cinco nos despachamos el nuevo recorrido amarillo de volumétricas, este recorrido adicional se ha montado para la tirada de la copa Pirineos del pasado día 29 y está ubicado en la parte baja del bosque del club. Como era de esperar no afiné como en el recorrido habitual pero fue muy interesante por la cantidad de disparos con desnivel que tiene, algunas dianas pequeñas quizás un poco lejos, pero interesante para afinar bien y depurar al máximo todo el proceso del tiro, sobre todo la colocación y la suelta que es necesario que sea muy suave. En esos tiros con tanto desnivel practiqué la basculación del tronco superior. Mantendremos este segundo recorrido hasta el día 12 de Mayo para la tirada social, después será desmontado.

Esta mañana me levanto muy temprano, un cielo gris y una lluvia de esas que no tienen prisa amenaza mi segunda jornada de tiro.



Envío un mensaje a Jordi preguntándole que hacemos... y me responde que en su casa llueve a cántaros y le invito a regresar a los brazos de Morfeo, hoy es un buen día para que Jordi conquiste de una puñetera vez Roma, me refiero por supuesto al juego "Roma" para ordenador, y servidor que empieza a pensar en el magnífico bocata que tenía preparado para calentar barriga en el club de tiro. Pasa media hora y sigue lloviendo pero muy suavemente, parando a intervalos, es entonces cuando llamo al que sé que no dirá que no a disparar en medio de un oceano, llamo por teléfono al viejo José, no contesta, es raro... el viejo normalmente debe hacer horas que está despierto, vuelvo a llamar, no contesta nadie, cuelgo y a los pocos segundos suena el teléfono, una voz de ultratumba que reconozco como la del hijo de José me dice que su padre está en la calle tomándose un café, le digo que cuando regrese que me llame y me llama a los pocos minutos con lo cual firmo mi solicitud de admisión en la academia de buzos, hombres rana, o cualquier actividad que tenga que ver con el agua. Resumiendo... José que se apuntaría a un bombardeo me pide que pase a recogerlo para ir a tirar al club, estoy seguro que ni ha mirado hacia el cielo.

Llegamos al club llevando con nosotros arcos, flechas, ganas de tirar y como no... una lluvia incipiente que no nos abandona bajo un cielo de esos que no te puedes fiar. Pero como las ganas de patear bosque y disparar flechas nos pueden, allí estamos los dos. Saludamos a Antonio, Mari Carmen que ha estrenado un precioso recurvado de caza y a un familiar que se inicia con un arco de iniciación. Y entre charlas me despacho el bocata, el combustible es siempre importante. Bajo la nueva cubierta del campo de entrenamiento disparamos nuestras primeras flechas, la cosa no pinta bien para meterse en el bosque, así que pasamos un buen rato disparando y charlando hasta que el viejo José empieza con la serenata de meterse en el bosque, "José, que la cosa no está para meterse, que va a caer la de Dios" era como hablarle a una diana volumétrica, ni caso...



El viejo José


Conseguimos retenerlo unos minutos más pero de pronto el muy tozudo dice que el solito se mete en el recorrido. Ni loco voy a dejar al viejo solo en el bosque con el peligro de sufrir una caída, la pierna izquierda de José no es que le funcione muy bien, así que le digo a Antonio que también se brinda a acompañarlo que se quede con Mari Carmen y alcanzo al cabezón que ya se había puesto en marcha. Llegamos hasta la piqueta de la primera diana, José intenta tranquilizarme diciéndome: "Tranquilo, que esta lluvia en el bosque ni se notará" y yo siguiendo los dictámenes de mi corazón y no los de mi cerebro acompaño a mi viejo, tozudo pero entrañable amigo. Antes de entrar en el bosque nos juramos mutuamente no agitar ni apoyarnos en ningún árbol... por aquello de evitar recibir un chubasco de agua acumulada en las ramas, pero inevitablemente hoy íbamos a mojarnos más de lo que yo temía.

Primera, segunda y tercera diana, perfecto ni nos mojamos. Al cruzar el camino de entrada del club para ir en busca de la cuarta diana diviso a lo lejos a cuatro arqueros que me saludan, pienso en amarrar a José a un árbol pero por una vez me hace caso y le digo que me deje saludarles, ni más ni menos que Glòria Sangenís, Vicenta y sus dos arqueros del alma (espero no meter la pata) y si no son del alma... buenos arqueros todos y habituales de arquers.info. Felicito a Glòria por su excelente página deportiva que el editor de arquers.info ha colgado en la red, ¡Josep Angel eres todo un crack!

Comunico a nuestros amigos que el recorrido amarillo sigue montado y regreso con José en busca de la diana número 4, ¡si! la número 4, la diana del tejón toca pelotas, y yo ya no sé si ha sido el agua o la manía que le tengo a ese tejón... porque la primera flecha me ha ido alta, rebotando en el lomo y empotrándose en una piedra situada detrás de la diana. Afino el segundo tiro y toco la diana, que no me pregunte nadie donde... pero la he tocado. Recupero mi primera flecha que milagrosamente sigue entera, y un par de locos arqueros iniciamos el ascenso por el recorrido. La lluvia incipiente no cesa y el viejo José parece como si le hubieran puesto un cohete en el culo. Advierto a José que los peldaños de ascenso están repletos de barro y que es fácil dar un traspiés, temo por un accidente, maldita sea tenía que haberlo amarrado a uno de los postes del campo de entrenamiento.

A medida que ascendemos por el recorrido las plumas de las flechas se van empapando, y pienso que en poco tiempo en lugar de disparar flechas dispararemos palos, detesto la lluvia para disparar flechas y sin embargo adoro pasear por un bosque bajo la lluvia. Y ha sido llegar a la mitad del recorrido cuando esto ya no parece lluvia, en pocos minutos el cielo se nos vacía encima, calados hasta los huesos buscamos árboles frondosos que nos eviten algo la caída intensa de agua. Miro al viejo más mojado que he conocido en mi vida y empiezo a reírme, el muy cabezón me devuelve una amplia sonrisa y decimos los dos: "Una vez mojados... que importa ya la lluvia" así que seguimos hasta alcanzar la cima para poder iniciar el descenso por el resto de dianas. El bosque esta impresionante, y su poderosa magia nos seduce una y mil veces en pocos segundos. En cuanto al tiro con arco, poco que decir, algo incómodo, el guante que parece como si se me resbala de la cuerda al tensar el arco, las flechas con las plumas totalmente empapadas y casi desaparecidas, mojados, con las gafas enteladas para darle más morbo a la fiesta... pero el bosque... el bosque es divino, y pese a la incomodidad de la lluvia siento con cierto placer extraño mi fragilidad sometida al poder de la naturaleza. Sin ninguna prisa nos situamos una y otra vez frente a las dianas, mientras tenso mi cuerda las gotas de lluvia se parten en mil pedazos sobre la visera de mi gorra, y bajo la lluvia vuelve a producirse esa maravilla que es la partida de la flecha que atravesando el gris que envuelve el bosque se clava en su destino, es maravilloso escuchar el sonido del impacto de la flecha entre el repiqueteo de los miles de gotas de lluvia que siguen cayendo.

Hechos un verdadero asco llegamos al final del recorrido y nos reunimos con Antonio, Mari Carmen y el novato que muestra ya los primeros síntomas de adicción al tiro con arco. Nos cuenta Antonio que también se han metido en el bosque pero que a la diana número 4 han regresado, y dicen que se han mojado, pero si todo lo que ha caído lo llevamos encima José y Yo.

Entrada la tarde sigue lloviendo, ahora toca llevar a mis flechas a la peluquería, una buena sesión de secador devolverá la vida a sus plumas. Esta mañana con la que intuía que podía caer tenía que haber cogido unas que tengo con plumas de plástico, y también un chubasquero... pero claro, no hubiera sido lo mismo.

Hasta pronto internautas.

Robin

Sábado, 5 de Mayo de 2007

Querido diario.

De regreso al amarillo...

Esta mañana, José, Yo y el perro más plasta del mundo mundial "Fliser" hemos regresado al amarillo, entendámonos... el recorrido de volumétricas que estrenamos recientemente.

Hoy la cosa ha mejorado y tanto el viejo José como servidor hemos afinado mucho más, la verdad es que en la ocasión anterior que estrenamos este nuevo recorrido no quedé muy satisfecho.

Como dije, el recorrido amarillo (por el color de las tiras que marcan el recorrido) está situado en la parte baja del bosque, para mi gusto personal la zona de bosque más hermosa y que más cambia según la estación del año. Empieza uno el recorrido con una diana de la marca Arawak bastante asequible, pero precisamente por las 19 que vendrán después debe uno marcarse un buen pleno en esta primera, no es difícil conseguirlo si te colocas bien y te concentras, en algunas otras dianas la cosa ya no será tan asequible.

A José se le dan bien los tiros medios y largos, pero en los tiros cortos a dianas pequeñas pierde muchas flechas que pasan rozando el objetivo, por esa razón es posible que en este recorrido amarillo pueda puntuar más que en el que tiramos habitualmente. En cambio las cortas a mi se me dan muy bien y no se me escapan, pero con los tiros largos suelo tener alguna imprecisión de distancia o sea no alcanzar bien la altura del pleno o sobrepasarlo aunque sé corregir esos centímetros con la segunda flecha, en cambio con las derivas voy generalmente bien.

Después de esta primera diana, el primer tiro con un desnivel pronunciado, creo recordar que era un jabalí, y la tercera diana una iguana en tiro recto, lo bueno es cuando llegas donde solía estar la piqueta de la diana 2D situada detrás de la iguana, no localizas la piqueta de tiro, sobre todo porque no se te ocurre que esté tan apartada de la habitual, así que diana pequeña y distancia no muy corta, es un tiro para colocarse muy bien y soltar la cuerda rezándole a la macarena...



La diana, José y Fliser


Y más dianas, muchas con desnivel, interesantes para entrenar los tiros altos y los tiros hacia abajo. Unas cuantas fotos de algunas dianas de todo tipo...



Un "casi" pleno, me faltó muy poco


Interesante la siguiente diana, la primera vez que me planté ante ella estuve un buen rato buscándola, y al final entendí para que sirven las manchas de las pieles de algunos felinos... ¡puro camuflaje!...



José antes de soltar, casi no se ve la diana... pero ¡está!



La diana camuflada con el terreno... con mis 2 flechas


Seguimos disfrutando de un buen recorrido, con situaciones de tiro interesantes, pero no creo que alcance los 200 puntos, así que tengo claro que he de entrenar dianas y situaciones de tiro nuevas, no es bueno repetir siempre el mismo recorrido, también he de alternar el 3D con el 2D.

Nos encontramos ya en la zona más húmeda del recorrido, es la zona de la balsa, en ella resolvemos un jabalí desde el otro lado de la riera, es un tiro que recuerdo haberlo hecho hace muchos años, en la misma zona húmeda otra diana Arawak nos espera, una cierva tumbada en la que resolvemos los dos bastante bien...



José encarando la cierva tumbada al fondo



Nuestras flechas en la cierva


Abandonamos esta zona de la balsa y seguimos en busca de nuevos tiros hasta que llegamos a la diana 17, un tiro muy pronunciado hacia arriba en el que inevitablemente hay que subir y subir, cuando alcanzamos la diana para recoger las flechas parece como si lleváramos corbata roja, por aquello de tener la lengua colgando, en estas subidas se acuerda uno de que ya no tiene 25 años. José aprovecha para pegar una pluma que se le ha desprendido de la flecha utilizando el lomo de una cabra como mesa de trabajo, Fliser observa con atención al viejo arquero pensando que lo que está haciendo es preparar algún objeto para ser lanzado y recuperado por él, es el cuatro patas menudo con más fibra de los que he conocido...



José pegando una pluma y Fliser controlando al viejo


Ya queda poco, la siguiente diana es un oso de pie apoyado en un árbol, nos queda ligeramente inclinado pero la conocemos bien, hay que dispararle un poco más arriba del sobaco...



El oso, que cualquier día se nos subirá al árbol


Diana número 19 un viejo tiro del 2D hacia abajo, allí espera nuestras flechas el ciervo enorme de Arawak que estrenamos en el campeonato de España del 2004, resolvemos bastante bien, mis dos flechas casi juntas pero a un suspiro de tocar la redonda del pleno...



El enorme ciervo con nuestras flechas



Detalle de lo poco que les faltó a mis flechas para pillar el pleno



¡Guapo el ciervo!


Y por último desde un pequeño promontorio detrás del ciervo le tenemos que disparar a un zorrito, mis dos flechas dan en el pleno, el otro día no precisé pero hoy el mejor tiro lo he guardado para el final...



Un pleno en el zorro


Hemos finalizado el recorrido, todo ha ido perfecto... salvo una lesión en un tendón del codo derecho al intentar arrancar una flecha en una diana Arawak. Las dianas de la marca Arawak algunas veces parece como si las flechas queden pegadas dentro, y al no poder extraer la flecha con una mano, un gesto inadecuado con el brazo en mala posición ha hecho que sintiera un pinchazo en un tendón del codo, puedo tensar bien el arco pero siento dolor solo con sostener su peso con la mano derecha. Así que reposo y unas aplicaciones de hielo en la zona afectada.

Espero recuperarme para la tirada social del próximo sábado, José ya me ha dicho que arrancará él las flechas, de momento puedo tensar sin dificultad el arco.

Hablando de lesiones, Jordi me hizo saber que nuestro amigo Robert a consecuencia de una caída se lesionó seriamente los tendones de los dedos de la mano derecha y que la recuperación llevaría más de un mes, también me contó que Robert al segundo día ya intentó tensar el arco, algo totalmente imposible, pero conociendo a nuestro amigo casi diría que inevitable, ojalá se recupere pronto y tenga paciencia, puedo hacerme un poco la idea del síndrome de abstinencia arquera de Robert, muchas deben ser las ganas acumuladas. Paciencia Robert, estamos todos esperando tu regreso, tenemos muchas ganas de verte cabalgando tu Game Master, ¡Animo! que pronto compartiremos un buen bocata y una deliciosa jornada de flechas, pero no me hagas locuras y haz caso al médico.

Mañana mi arco dormitará en su percha, mis flechas comentarán Dios sabe que historias en la intimidad de su carcaj y un arquero con un codo cabreado intentará manejar los pinceles para resolver una figura de 90 mm de plomo que representa a Julio Cesar en la guerra de las Galias.

Buen fin de semana internautas.

Robin

Domingo, 6 de Mayo de 2007

Querido diario.

Julio César...

Como dije ayer, hoy es un día para manejar el pincel, una figura de 90 mm de Julio César esperaba hace meses a que le sacara el polvo, la montara y la pintara con mis pinturas acrílicas. Estas figuras vienen a piezas, piezas que hay que lijar para eliminar las rebabas de la fundición, imprimarlas con una capa de pintura especial para metal y después con mucha paciencia hay que ir pintando, el trabajo de pintura puede llevar bastantes horas, semanas, es importante en las miniaturas trabajar con mucho detalle, y en algunos detalles es necesario utilizar unas gafas de aumentos para controlar la punta del pincel. El no experto cree que se utilizan pinceles muy pequeños y eso no es cierto, el pincel más habitual es del número 1 y sobre todo de pelo de marta kolinsky, tiene una punta muy fina pero permite una carga de pintura que da cierta autonomía. con los acrílicos no se funden los colores como con los óleos e incluso los esmaltes, sino que dada la rapidez con que secan, se van superponiendo capas cada vez en zonas más reducidas, simulando un degradado. De oscuro a claro para las luces y al revés para las sombras.

El fabricante de la figura siempre ilustra la pieza pintada por un experto, la foto es el ejemplo que el fabricante entrega para orientar al modelista...



La mayoría de mis figuras de plomo de tamaño grande 90mm y 120mm (el estandar es 54mm), suelen estar relacionadas con la historia antigua, en este caso no pienso ahorraros una pequeña introducción histórica sobre Julio César en las Galias... seré muy breve.

Si os fijáis, y si no ya os lo describo yo, en el vexillum situado a la izquierda de César se lee "Legio Alaudae": esta Legión, la V, fue formada con legionarios galos, y su nombre, Alondra, fue tomado del idioma de sus componentes. Esta Legión, al parecer, se distinguió en las campañas de César en África, contra pompeyanos, a causa de su valor para hacer frente a los elefantes recibió el permiso para usar la imagen de este animal como divisa.

Durante el invierno del 52 a.C, el jefe de los Arvernos, Vercingétorix, lideró una federación gala para ocupar la Galia Narbonense. César partió de Rávena con 6 Legiones y caballería auxiliar para ayudar a Labieno, asediado en Agendicum (Sens). Los Carnutos atacaron la ciudad de Cenabum (Orleans) y masacraron a todos los romanos residentes. César avanzó hacia la ciudad, la saqueó y vengó a sus compatriotas. Con imponentes máquinas de asedio, las Legiones atacaron Avaricum (Bourges), capital de los Biturigos durante 25 días, Vercingétorix intentó suavizar la presión, pero los romanos no cedieron. Todos los habitantes fueron pasados por las armas: 40.000 hombres, mujeres, ancianos y niños (abril del 52 aC).

Vercingétorix se reorganizó en Alesia (Alise St. Reine) con casi 100.000 guerreros. César los asedió con trincheras y fortificaciones a lo largo de 15 km, entonces disponía de 11 Legiones con 50.000 hombres (septiembre del 52 a.C). El jefe arverno tenía su ejército rodeado, que se reducía a 80.000 hombres. Mandó matar a los caballos para abastecerse y envió mujeres y niños, e incluso algunos romanos, a vagar por la tierra de nadie.

El refuerzo de 4 reyes galos llegó con retraso, su esfuerzo por romper la línea romana fue inútil. Rodeado de unos pocos millares de guerreros, Vercingétorix se endosó su armadura más bella y se rindió a César.

La figura representa a Julio César recibiendo las armas de Vercingétorix. El primer detalle que pienso corregir es la corona de César que en la foto de la caja aparece de color oro, y yo pienso pintarla de laurel, César, que no podía soportar su calvicie, tenía la costumbre de llevar, de entre todos los honores que le había conferido el Senado y el pueblo, permanentemente, "la corona de laurel" (Suetonio, XLV).

Una foto de una pintura muy conocida sobre el momento de la rendición de Vercingétorix ante César...



El manto, "paludamentum", Plinio el Viejo afirmaba que el del Imperator estaba teñido con "coccus", un pigmento vegetal que daba un rojo vivo (XXII, 3). El "paludamentum" también podía ser púrpura, Plutarco recuerda como Craso, en la batalla de Carrhae, se colocó un manto negro en lugar del habitual púrpura (Craso XXIII). Valerio Massimo comenta que también podía ser de otros colores, incluso blanco (I; 6, 11). El "paludamentum" le servía a César de distintivo en batalla (De Bell. Gal. VII - 88). Haré algunas pruebas pero el rojo vivo me gusta.

La coraza. La panoplia portada por César está basada en su estatua conservada en Campidoglio. Esta coraza anatómica era en bronce (en la foto de la caja parece blanca), compuesta de dos valvas atadas con lazos. Hay un estudio de G. Gatteschi sobre la simbología de los elementos que aparecen en la misma (grifos, cabeza de león y de gorgona, etc). A mi de color blanco me gusta bastante, así que respetaré la de la foto, aunque uno sabe como empieza a pintar una figura, pero en absoluto de que modo la termina.

La "zona militaris". La faja púrpura, copiada de las panoplias helenísticas, tenía la función de distinción de rango. Las túnicas. La "lorica" de César se colocaba sobre una túnica de lino provista de las bandas protectoras (pteryges), decoradas con franjas de oro. Bajo la túnica visible en la figura, César portaba otra que lucía el "laticlavius", una franja larga de púrpura de los senadores.

Y tranquilos que ya finalizo...

Otro detalle, el anillo. César luce, entre otros, un símbolo senatorial, el "anulus aureus", en el anular izquierdo. En la figura este anillo figura en el meñique de la misma mano. Lo correcto es modificarlo moldeando con pasta de dos componentes el nuevo y eliminando con limas el original de la figura.

Como podéis ver, la pintura de figuras históricas exige documentarse, no se puede pintar al gusto de uno sino con el máximo de fidelidad histórica, y eso inevitablemente obliga a documentarse, con lo cual tenemos de nuevo un pretexto para zambullirnos en algunos libros de historia antigua, los de letras... no tenemos cura.

Espero que en unas semanas pueda terminarla, pero lo mismo que me sucede con los libros me sucede con las figuras o maquetas... siempre tengo más de media docena empezadas, y los días siguen siendo solo de 24 horas, pero... ¿quien tiene prisa?

El codo parece que está mejor, aunque sigue cabreado.

Buenas flechas...

Robin

Viernes, 11 de Mayo de 2007

Querido diario.

Adiós Charles...

Esta semana ha sido especialmente difícil. Mi vecino Charles, Inglés de pies a cabeza marchó de buena mañana con su motocicleta a trabajar. Al entrar en la carretera general un vehículo de cuatro ruedas lo atropelló. Traumatismo muy grave en la cabeza, fémur hecho pedazos y que se yo cuantas fracturas adicionales, una carnicería. Al mediodía cuando llegó su hijo Alexander de 17 años a su casa le recogí y lo llevé al hospital ya que la madre estaba acompañando a Charles en cuidados intensivos. Al día siguiente Charles falleció.

Esta tarde se puede escuchar al joven Alexander tocando su batería, pero ya no suena como tantas otras veces, se escucha fuerte, hay rabia y dolor en su sonido pero el ritmo es muy lento, acompañan a Alexander un par de guitarras eléctricas (dos amigos suyos), sus acordes son como un terrible lamento que lacera a quienes compartimos su pérdida. Más tarde hablo con el joven percusionista y me dice que quiere componer una canción para su padre, y yo le señalo con mi índice su corazón, y le digo... la mejor canción es tu propia vida y la tocas con esta otra batería que tienes en tu interior, tu padre la escuchará con toda seguridad esté donde esté.

Charles, que tengas buen viaje y sobre todo hazme un último favor, cuando llegues a ese bosque desconocido que hay más allá de la muerte, acaricia a una perrita blanca que estoy seguro encontrarás, y dile con mucho cariño... que esos amigos locos que disparaban flechas en el bosque no la olvidan.

Mierda, estoy jodidamente triste, no es mi deseo escribir en este estado pero necesito decir cuatro palabras en este viejo diario, espero que me lo perdonéis. Mañana será otro día.

Esto es la vida, en 24 horas puede cambiar todo. Sé que me esperan unos años jodidos, padres, suegros incluso perros están llegando al final de su trayecto, y las pérdidas van a ser cuantiosas y muy dolorosas, pero hay que seguir hacia adelante, hemos de sonreírle a la vida, y dar las gracias por haber tenido la fortuna de haber compartido miles de momentos con todos los que la muerte nos arrebata, pero que no se equivoque la muerte, mientras nos quede un suspiro de vida seguiremos queriéndoles y manteniéndoles vivos en nuestro corazón.

Descansa en paz Charles, esto ha sido una putada.

Robin

Sábado, 12 de Mayo de 2007

Querido diario.

Tirada social en el recorrido amarillo...

La vida sigue, hay miles de flechas que deben volar. Esta mañana nueva tirada social con la novedad de hacerla en el recorrido amarillo. Esta misma semana el cardiólogo después de chequearme me dijo que el corazón lo tenía excelente y que no había sufrido ningún daño, y que con las arterias reparadas notaría una mejora física importante. Y así va siendo semana tras semana, a diario camino lo que antes no caminaba y ejercito mis gemelos que eran los que más habían acusado el débil suministro de gasolina, perdón quiero decir sangre, a consecuencia de la lesión que arrastraba en las coronarias.

Hoy quería ponerme a prueba físicamente en el recorrido amarillo. Después de calentar con unas flechas he comprobado como el tendón cabreado afortunadamente no intervenía en mi acción de tiro y José me ha arrancado las flechas para evitar mosquear al tendón lesionado. Hemos empezado temprano para evitar el calor de media mañana. Situado ante la primera diana he dedicado mis primeras dos flechas al desaparecido Charles y como no podía ser de otra forma... las dos flechas han alcanzado el pleno. Y de esa forma he iniciado un recorrido alucinante. Hay días que entra todo y así ha sido, a todo gas por la montaña y disparando intuitivamente, es decir anclar y al segundo flecha fuera. José ha mejorado respecto a la última vez que hicimos este recorrido, sobre todo en los tiros largos, en los cortos tiene un problema de deriva, pero a ver quien es capaz de decirle nada a un viejo arquero tozudo. Que el viejo arquero se divierta, eso es lo importante. Esta mañana hay que reconocer que ha disparado a las dianas de distancia con muchísimo acierto. Yo que me he sentido en forma, casi como una moto he arrastrado prácticamente a José diana tras diana, hasta llegar a mitad del recorrido que ha sido cuando me he dado cuenta de que el viejo arquero no se encontraba bien, me decía que la cabeza le daba vueltas, "mea culpa" al sentirme tan en forma he acelerado la marcha por el bosque, subía a la misma velocidad que iba en llano, y mi viejo amigo que nunca se queja no ha podido seguir el ritmo. Nos hemos detenido unos buenos minutos y a otra velocidad hemos ido despachando las dianas que nos faltaban.

La puntuación muy buena, yo con 243 puntos y dos plenos, José con 169 puntos y algún disparo de aplauso. Como anécdota de tiro del recorrido mis dos flechas en el ciervo de Arawak de la diana 19, he repetido el mismo disparo que la vez anterior, las flechas en esta ocasión más juntas tocándose una a otra pero de nuevo a un centímetro de la línea redonda del pleno, es curioso como repetimos los tiros en algunas dianas...



Mis flechas juntitas, pero a un suspiro de la línea.


Aprovechando mi forma física, mañana regreso al bosque, han de volar más flechas y francamente ahora lo necesito como terapia, no hay nada que me repare anímicamente más que estar en el bosque disparando mi arco.

Buen fin de semana!

Robin

Martes, 15 de Mayo de 2007

Querido diario.

El domingo por la mañana regresé al bosque, José no pudo venir por compromisos familiares. Encontré algunos arqueros que me invitaron a compartir patrulla, pero no deseaba otra compañía que la del bosque y por supuesto... esa voz interior que siempre me acompaña. Así que cambié de recorrido y ascendí por el circuito azul, tenía una charla pendiente con el Creador, el Gran Árbol como yo le llamo.

Inicié mis primeros disparos y no tuve problemas para arrancar mis flechas, por suerte el tendón está mejorando. A partir de la quinta diana inicié el ascenso, me sentía físicamente bien y sin darme cuenta empecé a pensar en voz alta vomitando el dolor acumulado en estos últimos días. Cuando llegué a lo alto de la cima tomé un descanso, y apoyado en un hermoso árbol unas lágrimas aliviaron mi dolor, fue entonces cuando el bosque enmudeció, incluso el viento dejó de soplar, de repente una avalancha de emociones surgió de mi corazón y una profunda sensación de paz me liberó. No me di cuenta pero estaba de nuevo en marcha iniciando el descenso por el bosque, solo los impactos de mis flechas resonaban en el aire. Cuanto más descendía más ligero me notaba, la rabia voló, como también volaron mis flechas, y con mis contradicciones resueltas regresé a vivir mi vida, dispuesto a seguir luchando.

"Cada uno de nosotros posee el poder de crear su vida. A cada instante construimos un nuevo futuro con las innumerables decisiones que tomamos y ponemos en práctica. A veces actuamos de manera inconsciente, casi sin pensar, con precipitación, impulsados por una fuerza interior. Otras decisiones son fruto de la reflexión. Todas, sean meditadas o irreflexivas, nos abren a un futuro nuevo y diferente a la vez, que puede ir de lo maravilloso a lo aterrador.

Nuestro futuro nace de nuestras decisiones, aunque las circunstancias ajenas a nosotros pueden ser determinantes, también es posible superar los obstáculos con la fuerza de nuestra decisión. La peor decisión es no decidir por miedo a equivocarse, es quedarse inmóvil y tratar de detener el ritmo de la vida, que nos mueve a crear nuevas actividades, que nos impulsa a todos a avanzar. Pues ignoramos que todo dolor es también una oportunidad para mejorar"

"Las enseñanzas del bosque"

Que hermosa es la vida.

Robin

Sábado, 19 de Mayo de 2007

Querido diario.

Carta de un amigo...

Después de una semana complicada de narices, esta mañana he regresado al bosque, pese a estar muy bien acompañado de José, Víctor, Antonio y Mari Carmen en la patrulla, mis flechas han sido ingobernables, y los últimos acontecimientos han hablado a través de ellas.

Esta semana hemos operado a Wolf, el menor de mis perros, le han extraído un tumor maligno de un testículo que tenía ubicado en el interior desde su nacimiento, suele suceder a partir de los 6-8 años al estar a una temperatura dos grados superior que la que sería su ubicación correcta en el exterior, esto es lo que nos ha dicho el veterinario, que no es otro que el esposo de nuestra hija Meri, quien por cierto espera un hijo y ha ido de un poco de tener serios problemas con el bebe antes de nacer.

Afortunadamente todo parece resuelto o como mínimo bien encaminado, pero cuando uno sufre por los demás (perro incluido) la tensión y los nervios pasan factura. Pero eso no me preocupa... es así como uno crece y se hace fuerte.

Esta mañana he tenido una alegría cuando después de dos largos meses he visto llegar al club a mi amigo Robert, ya comenté hace unos días que sufrió una grave lesión en su mano. He notado una expresión seria y de preocupación en su cara, no era el Robert de otras ocasiones, he entendido perfectamente que hoy era una prueba de fuego para su regreso al tiro con arco. Siguiendo mi consejo, Robert ha partido con otros arqueros hacia el recorrido amarillo ya que pronto será desmontado, y yo hacia el azul con mis otros compañeros de arcos y flechas.

Esta tarde he recibido un correo de Robert que os transcribo seguidamente, me he alegrado mucho al leer su contenido, en él hay pasión, lucha, superación, no tiene desperdicio y creo que es bueno para quienes apartados de su arco estén superando alguna que otra lesión que les imposibilite disfrutar de la magia de ver volar sus flechas.

El mensaje de Robert se titulaba... "El regreso del Elfo Oscuro" yo añadiría de corazón luminoso y este es su contenido...



Apreciado Robin

Dos meses... dos meses enteros con sus días y sus respectivas noches han sido las que no he podido lanzar mis amadas flechas, y no digo el tener el arco en mis manos ya que en algunas ocasiones lo he montando, lo he mirado, lo he acariciado y le he hablado como el viejo amigo que sabes que siempre esta allí, que escucha tus palabras y cuando no hay palabras que contestar, su simple presencia hace que te acompañe con la misma canción en el corazón.

Algunos días atrás, monté el arco, me calcé la dactilera... suspiré, y lo tensé, ¡bien!... creo que puedo.. venga, ¡otra vez!... dos, tres cuatro y... cinco... a la quinta mis dedos empezaron a decirme que una cosa era la ilusión y otra diferente mis posibilidades, los que han pasado por una sequía "forzosa" sabrán los pensamientos que en ese momento pasaron por mi cabeza... incluso llegó un momento que sentí la tentación de darle un triste adiós a mi compañero de espíritu que es lo que representa un arco para un arquero. En ese momento, fue cuando realmente decidí que no podía continuar, que la lesión me estaba dejando marcado y que no quería continuar así. El lunes llamé y el martes empezaba la recuperación de esta mano.

Aquellos que habéis tenido un punto y aparte en vuestras vidas, quienes la casualidad, la fatalidad, el destino o cualquiera de sus otras formas os haya apartado de lo que realmente sois, sabréis que cuando vuestro cuerpo no puede hacer lo que hasta el momento podía, es una rotura dentro de vosotros mismos, no es tan solo el dolor o la imposibilidad de no poder hacer algo, es sencillamente el no sentiros completos. Para mi, la vida es sencillamente ser feliz e intentar exportar esa felicidad a todo cuanto me rodea, cuando no puedo hacerlo es cuando me vengo abajo.

Empecé la recuperación de mi mano pensando que serían corrientes y algún que otro masaje, ¡iluso de mi!... hay dolor, esfuerzo, constancia, voluntad y límites que desconocía, pero los traspasas, todo para volver a ser tu mismo, eso y no otra cosa es la recuperación. Cada día a las 12:30 entro sabiendo que lo voy a pasar mal, cada día a las 13:30 salgo con la mano dolorida pero con la esperanza en la cabeza.

¡Pero!... ayer volví a montar mi arco, volví a calzarme la dactilera, lo tensé, una, dos, tres, cuatro, cinco... y al cabo de 10 minutos ya había tensado el arco más de 30 veces.. ¿me dolían los dedos? si... pero las puntas, no los nudillos, noté como algunas lágrimas de felicidad regaban mi interior.

Esta mañana he vuelto al bosque, estaba tenso y extraño, era un quiero y no sé si voy a poder... una cosa es la tranquilidad probando en casa... otra el desafío en la montaña. Calentamiento y recorrido, a ver si la ilusión me hace comer trozos más grandes de los que puedo tragar. Me he encontrado con una gran cantidad de arqueros, hoy había buen ambiente pero por desgracia yo no estaba por la labor, quería ver como reaccionaba mi mano... dos tandas de calentamiento no me han pasado factura, ¡bien!, me digo: ha llegado el momento. Josep me ha recomendado el circuito amarillo, ya que dentro de una semana lo desmontarán y quería disfrutarlo, así que... ahí que vamos.

He podido disfrutar de cada paso que daba por el bosque... hoy estaba precioso (o al menos lo he visto así), sus olores, el ruido caminando sobre su tierra, sus hojas... la humedad de la zona más baja del bosque... el color del verde de las hojas, la luz del sol filtrándose entre las ramas de los árboles, ¡Dios! si es que vivimos en el paraíso, pero no nos damos cuenta. Me he presentado ante la primera volumétrica... como aquel amante que hace meses que no puede abrazar a su pareja, como el músico que toca un acorde después de sentirse vacío... He soltado a Ginebra y a Highlander dos de mis flechas... ver sus estelas volar por el bosque es como cabalgar encima de ellas. ¡Y que importa si no hay plenos!... que importa si no han sido todo lo precisas que yo deseaba... mis flechas volaban de nuevo... el bosque me embargaba y mi mano respondía a mis esfuerzos para sostener el potro salvaje que es mi arco.

Hoy he vuelto al bosque y he podido tirar como ayer, hoy he sido feliz... vuelvo a ser yo... ¿que todavía queda camino por recorrer? pues claro, pero el camino vuelve a tener luz y mis flechas me marcan el final.

Que bien estamos cuando estamos bien y que poco lo sabemos reconocer, perseguir nuestro sueños e ilusiones, luchar por ellos y ser felices... ¿se puede desear algo mejor en esta vida?.

Que la luz del sol y la sombra del Gran Árbol guíen nuestro destino.

Robert.



Así pues, Robert ha cabalgado de nuevo su Game Master, y sus flechas legendarias han volado a través de los árboles, estoy seguro que a esta hora cuando el día se está apagando, los árboles están susurrándole al viento como un elfo oscuro ha iluminado con su corazón todos los rincones de un bosque mágico, un bosque de ilusiones, el gran bosque de la vida, la lucha y la superación.

Robert, solo hay una dirección... sigue a tus flechas, las guía tu corazón, y como ya he dicho... hay luz en él.

Mañana regreso de nuevo al bosque, mañana sé que será distinto, sé que mis flechas están deseosas de que su arquero sea de nuevo un cómplice para juntos alcanzar esas dianas que algunas veces... parece que estén en movimiento.

¡Buen fin de semana!

Robin

Sábado, 26 de Mayo de 2007

Querido diario.

Amistad...

Esta mañana con el viejo José he regresado al recorrido azul que es el que está montado siempre en la parte alta del club, el amarillo que se montó para la Copa Pirineos ya ha sido desmontado, hay que preservar las dianas ya que no son precisamente baratas. A primera hora de la mañana he recogido a mi viejo amigo que me esperaba en una plazoleta frente a su casa, y juntos, montados en mi cuatro ruedas, nos hemos dirigido hacia nuestro bosque, como tantas y tantas veces llevamos haciéndolo, si dijera que desde hace 15 años creo que me quedaría corto.

El domingo pasado nos quitamos el mal sabor de boca del sábado anterior en el que... aunque estuvimos en el bosque, estábamos ambos un poco ausentes. El domingo pasado fue un reencuentro entre el viejo José y yo. Al mismo tiempo que disparábamos nuestras flechas, viajábamos en el tiempo recordando cientos de anécdotas, y digo cientos porque son ya muchos años y mucho lo que hemos compartido. Con decir que nos despachamos el recorrido amarillo, después el azul y rematamos la mañana disparando a dianas 2D del recorrido rojo... muchas horas, muchas flechas, muchos recuerdos.



Esta mañana hemos retomado nuestro particular viaje en el tiempo, hoy José, entre diana y diana ha retrocedido hasta su Jaén natal, cuando con 13 años emigró completamente solo y con poco más de lo que llevaba puesto hacia Mataró, la ciudad donde yo nací pocos años después.

Ha pasado tanto tiempo desde que nos conocimos, que necesitaríamos muchos recorridos para recordarlo todo, pero por fortuna el poder de una mirada puede ahorrarnos ya toda una conferencia, después de tanto tiempo, un gesto, una mueca de complicidad, es suficiente para entendernos.

Además de charlar como un par de cotorras, le hemos disparado a las dianas del recorrido azul, si amigos, ese recorrido donde habita el tejón "tocapelotas", pero hoy, con el poder del recuerdo, la buena sintonía, y por supuesto... una suelta deliciosa, el tejón "tocapelotas" ha caído bajo la certera precisión de mis flechas...



Este era el tejón "tocapelotas".



A partir de ahora será simplemente un tejón.


Esta tarde me siento muy bien, el lunes es festivo en mi ciudad y seguramente un par de viejos amigos volverán a contarse historias y a perderse por ese bosque, testigo permanente, donde los árboles se han impregnado siempre con nuestras risas, y también, como no, han endulzado alguna que otra lágrima, pues fue precisamente en ese bosque donde hace ya más de 15 años se forjó una gran amistad.



Gracias José... viejo, tozudo y entrañable amigo del alma.

Robin



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