Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado 19 de Mayo de 2012

Querido diario.

Lluvia de impactos...



(Escuchando: "Chevaliers de Sangreal (Hans Zimmer)")

Lo intentaré de nuevo, creo que es la quinta vez que me pongo ante a este teclado para escribir quien sabe que cosa, cuando escribía sobre la tendinitis que me impide tirar con arco, me dije... borra todo lo que has escrito que no están las cosas para más lamentos. A falta de cuerda, arco y flechas pensaba escribir sobre viejas piedras, a raíz de mi reconexión con la arqueología de la mano de mi buen amigo Alex el arqueólogo, me decido a contar algo sobre algunas jornadas en las excavaciones de Ilturo en Cabrera de Mar, pero borro de nuevo, no deseo hablar sobre piedras, hoy no es el día, así que pienso en el bosque y recuerdo tantos caminos andados, me veo allí con las manos libres, elevando mi cara imaginando una intensa lluvia que acaricia mi alma severamente castigada estas últimas semanas.

El peor golpe lo recibí este lunes cuando José apareció a primera hora en la oficina para comunicarme la muerte súbita de nuestro buen amigo Vicenç. El mismo que este sábado repartía medallas en el club y el mismo que este domingo se dirigía con su cuatro ruedas de nuevo hacia el club, fue entonces cuando el corazón le dijo basta. Vicenç era un hombre entrañable, la cara más amable del club, un histórico del TEM, alguien que apreciaba y al que siempre agradecí su apoyo cuando me inicié en el tiro deportivo. Mientras escuchaba la noticia observando los ojos tristes del viejo José, un tsunami emocional barría por completo mis barreras defensivas, sentía que me ahogaba, de nuevo la muerte, arrebatando piezas de gran valor en este mi tablero de la vida.


Vicenç Puig Bayarri
Vicenç Puig Bayarri


Siendo fiel a mis tradiciones e ignorando las advertencias de mi doctora, esta mañana cuando el día se levantaba he tomado mi arco ceremonial y me he dirigido a un lugar bastante apartado en un bosque donde efectúo mis ceremonias testimoniales de cierta trascendencia. Para la ocasión llevaba conmigo una preciosa flecha de madera, me acosté muy tarde anoche para tenerla hoy preparada, unas elegantes plumas de un negro aterciopelado visten un vástago de madera de cedro en el que he pirograbado con fuego un pensamiento para mi amigo desaparecido.

En un elevado promontorio he tomado mi arco, mi mano trémula palpaba a ciegas el carcaj hasta que mis dedos acariciados por las suaves plumas negras han extraído la flecha de Vicenç. Y ha sido allí, en lo alto de la montaña, flanqueado por un ejercito de árboles, cuando se ha producido un silencio absoluto, ha llegado el momento de decir adiós Robin. He insertado el culatín de la flecha en la cuerda de mi arco, lo he elevado hacia el cielo iniciando el tensado de la cuerda, de repente un pinchazo en el codo ha llamado mi atención pero el fuerte dolor que anidaba en mi corazón lo ha desvanecido, he tensado por completo mi arco y una cortina de lágrimas ha nublado un hermoso amanecer, los primeros rayos de luz me han dado la señal, ¡ahora es el momento Robin! es ahora cuando se abre el tunel... mis dedos se han relajado y la cuerda ha entregado la energía que da esa vida efímera a la flecha, iniciando su vuelo hacia algún lugar.

Una elegante flecha ha volado siguiendo la estela de la partida de un buen hombre que ha iniciado su último viaje, como otros antes, otros a quienes no olvido. Y ya son muchos al otro lado… demasiados, algún día sus voces se unirán, seguramente para guiarme en mi vuelo, en el último vuelo de Robin.

Bien, para no escribir lamentos me he lucido, pero quería dejar constancia en este viejo diario de tan terrible pérdida, como en tantas otras ocasiones el tiempo me ayudará a convivir con su ausencia. Entender el club sin nuestro amigo es algo que me es inconcebible ahora, pero sé que Vicenç seguirá con nosotros, su recuerdo permanecerá latente en nuestra memoria.

Hasta siempre amigo mio!!

Robin



Abril 2012

Mayo 2012

Junio 2012

Calendario (diario de Robin)