Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Martes 7 de Mayo de 2013

Querido diario.

50 Sombras de Robin...



(Escuchando: " Lithium (Evanescence)")

No, no se trata de un best seller indigesto como el que está causando furor entre quinceañeras sobrehormonadas y amas de casa insatisfechas. Se trata de 50 días con sus 50 noches en las que no he disparado una mísera flecha, algo que ha sido necesario para recuperarme de la lesión de codo sufrida por el pateo de mi viejo potro longbow Lag, me encanta como patea pero en ocasiones me deja fuera de combate, son 55 libras de las que se hacen notar al soltar la cuerda.

Este próximo sábado regreso al tiro con arco, por supuesto con mi dócil recurvado Ironwood al que le he calzado nuevos zapatitos… cambio de cuerda, cambio de silenciadores, cambio de reposa flechas, así como un acicalado general de sus hermosas maderas, también una docena de flechas nuevas para el evento.





Regreso con muy buena compañía, Emma y Elena, a quienes hace un par de meses que no veo, es posible que el viernes noche me sea difícil dormir, estoy que me muero por sentir de nuevo la brisa sobre mi cara mientras una flecha de plumas blancas se aleja de ella, y se aleja para regresar de nuevo con su impacto, con su magia, una magia que acierta en la diana y en el arquero al mismo tiempo, una maravilla.

Va a ser un reencuentro con buena gente, y como no con mis compañeras de aventura... Emma a la que tengo muchas ganas de ver de nuevo con su arco y a Elena a quien entregaré el viejo longbow que rebosa ansiedad por revivir en sus manos. Muchas flechas que disparar, muchas fotos que hacer, muchas secuencias en video para hacer llegar en la medida de mis posibilidades cuanto se puede amar el tiro con arco, mi principal motivación para aporrear a instantáneas la red.

Así que... a dormir arquero, a soñar... solo faltan 3 días.

Hasta pronto.

Robin

Sábado 11 de Mayo de 2013

Querido diario.

Regresar... reencontrarse.



(Escuchando: " Someone Like You (Van Morrison)")

Regresar, reencontrarse con uno mismo y con mis buenas amigas, esta mañana ha sido múltiple por varias razones, la primera por regresar al arco y las flechas, la segunda por reencontrarme con gente a la que quiero a rabiar por lo que sentía la necesidad de compartir con ellas algo que me gusta tanto, y posiblemente nos guste tanto por ser cada uno como es, y la tercera ha sido por vestir hoy la camiseta (remera) de mis amigos del Cuda de Argentina, os sigo siempre amigos, hoy de alguna forma mis flechas han volado disparadas por un arquero más de vuestro club.



Con el arco acicalado y las flechas nuevas y relucientes llego al club, mientras estoy en el bar aparece Elena, no se despega de mi mientras desayuno, cuando ya estoy tomando mi café aparece Emma con las revoluciones a quinientos, los tres llevamos mucho tiempo sin disparar una flecha y la ansiedad se hace más que evidente. Hay que relajarse y decidir cuál de los dos recorridos de volumétricas vamos a hacer esta mañana, los dos recorridos están impecables con dianas nuevas. Al final nos decidimos por el de la zona baja, es un recorrido que se ha habilitado para una tirada y será interesante probar algunos tiros que desconocemos. El próximo sábado haremos el de costumbre y si hay suerte con las dianas nuevas pues cualquier día de estos se cambiarán por las habituales que están hechas un verdadero higo.

Entrego el pequeño longbow a Elena, nos equipamos y nos dirigimos al circuito de abajo que tiene un nuevo trazado. El bosque está precioso, las recientes lluvias han reactivado la vegetación, las hojas lucen un verde intenso y se perciben esos aromas del bosque húmedo, una gozada.



Vuelan las primeras flechas, estoy atento a las reacciones de mi codo, pero el viejo Ironwood es un arco adorable, potente como el que más pero muy dulce de abrir, mi codo no se queja, la cosa va bien, despreocupado ya del codo me centro en cada uno de los tiros, y a medida que se van sucediendo mi confianza se afianza permitiendo que lo mejor de mi tiro con arco aparezca.



Elena sigue en onda con el longbow, el pequeño Century es también un dulce, pero un dulce con carácter que imprime a las flechas de madera de Elena la energía suficiente para que estas vuelen majestuosas hacia la diana, Elena tiene duende y una intuición notable, la mayoría de sus disparos obtienen un buen resultado en las volumétricas, de verdad que esta jovencita tiene pasta de arquera, solo la hemos de ir forjando para que sea consistente, pero no hay prisa, lo importante es que disfrute con el mero hecho de disparar.




Y Emma... que ha regresado con unas ganas locas de tirar con arco, no se ha cansado de repetir lo mucho que nos echaba de menos, algo que ha sido mutuo, así que felices por regresar y por reencontrarnos.

Me cuenta Emma que su último día de arquería fue en una competición en la que la lluvia y el barro se hicieron dueños del recorrido, que tiró muy mal con un resultado en puntos muy bajo, y lo peor... con ganas de retirarse, lo que es un mal síntoma. Emma es competitiva, pero por encima de todo valora muchísimo las condiciones en las que vive su tiro con arco. Esta mañana la he visto radiante, con una sonrisa que parecía una entrada de metro y unas expresiones de afecto hacia mí y hacia Elena que han llegado a emocionarme, Emma es por encima de todas las cosas un ser excepcional al que si estás en tu sano juicio has de querer a rabiar.





Finalizando el recorrido los tres hemos acusado la falta de práctica, el cansancio ha ido haciendo mella hasta que he decidido renunciar a unas pocas dianas y dar por finalizado el recorrido, el próximo sábado volveremos, no hay que agotarse después de un largo paréntesis sin disparar el arco, en pocos días estaremos al cien por cien.

Hoy ha sido una jornada de reconexión, el próximo sábado optimizaremos alguna cosilla, esta mañana he ido tomando nota sin agobiarlas, poquito a poquito puliremos para sacar lo mejor que tienen guardado, algo de lo que aún no son conscientes, de momento lo están haciendo muy bien y están progresando, a medida que avanzan... afianzan, lo que hace que no den pasos atrás en su desarrollo, hay que entrenar y pulir las sueltas pero sobre todo y me hago muy pesado en ello... hay que disfrutar y sentirse cómodo tirando con arco.

Hasta el próximo sábado!!

Robin

Sábado 18 de Mayo de 2013

Querido diario.

Maravillosamente zurdo...



(Escuchando: " Only Time (Enya)")

Posiblemente una de las sueltas más limpias que he podido disfrutar en mis recorridos de bosque. Javier Fernández Buil (Xavi) además de ser un arquero excepcional es un bálsamo para quien le acompaña en un recorrido de bosque, es tranquilo, no es de muchas palabras pero su compañía siempre es de una calidez que hace que quieras repetir, en compañía de arqueros de esta solvencia técnica y personal puedo aseguraros que disfrutas lo que haces y lo que ves que hace, poco más se puede pedir.



Inevitablemente el nombre de mi amigo Javier me remonta catorce años atrás, gracias a su recuerdo he recuperado la memoria de una de mis pequeñas azañas, así que aprovecho para contar una de mis batallitas, puede que sea algo habitual cuando uno ya cabalga los cincuenta y tantos.

Era Noviembre de 1999, un atolondrado Robin se preparaba para su primera competición de ámbito regional de cierta relevancia, el primer Open de recorrido de bosque 3D de Cataluña, competición de dos circuitos que se celebró en Pardines. Llevaba tiempo preparándome para ese día, mi coach Jordi Durall fue quien me animó a que me presentara, recuerdo sus palabras cuando me decía que era el momento de ponerme a prueba. También recuerdo que yo no tenía muchas esperanzas, la competición me alteraba mucho y en muchas ocasiones ese estado de ansiedad había desbaratado lo que hubiera podido ser en una tirada oficial, pero mi coach que me conocía muy bien trabajó intensamente ese aspecto y me presenté al Open con una única idea... disfrutar de algo que amaba intensamente, tirar con arco, ese fue el objetivo sin más pretensiones.

Arranqué ese día en una patrulla de muy buenos arqueros, uno de ellos Pedro A. Martin captó mi atención desde su primer disparo, ejecutaba los tiros sin dudar y en muy poco tiempo, en el primero de los dos circuitos no falló ninguna diana, era uno de los buenos y sabía que finalizaría en los primeros puestos, yo trataba de seguirle pero a una distancia en puntos que no abrigaba muchas posibilidades, entonces recordé a mi coach... tira para ti, no pretendas hacer... deja que las cosas sucedan, los puntos es la consecuencia de una forma de estar, no los persigas, ni te obsesiones con ellos, y eso es exactamente lo que hice... me limité a tirar con arco sin pretensiones, quizá la única... hacer las cosas lo más distendidas y con suficiente concentración.

Finalicé el primer recorrido, creo que estaba el 12 o 14 en la clasificación general, pensé que podía haber sido peor por el número de buenos arqueros que participaban, algunos realmente muy buenos. Sin comer al mediodía por falta de tiempo inicié el segundo recorrido, el día seguía siendo muy frío y en algunas zonas de tiro las placas de hielo en el suelo permanecían. No se exactamente que me sucedió pero el Robin que disparó el segundo circuito me gustó y me sigue gustando cuando le recuerdo.

Creo que fue a la segunda o tercera diana cuando Pedro me ofreció una barrita energética, ahora pienso que debería ser mágica porque a partir de ahí mis tiros no se salían de las zonas de máxima puntuación. Noté que Pedro estaba más pendiente de mis disparos, pensé... estás haciéndolo bien Robin y estás disfrutando cada uno de tus tiros como si fuera el primero del día. De pronto una primera flecha de Pedro falló la diana, nos acompañaba en la patrulla el juez Cuixart, un tipo que me caía francamente mal, pero le expulsé de mi cabeza como lo hice con mis pretensiones de ganar algo. Me sorprendió mucho ese fallo de mi compañero de patrulla, pero no le di mayor importancia, me concentré y perforé la diana con un pleno al diez maravilloso y fue justo en ese preciso momento cuando empezó la fiesta, mi particular fiesta de tiro con arco, no fallaba ningún tiro y no me salía del pleno, incluso el mal bicho de juez que era un verdadero tocapelotas me dijo si se me había aparecido la virgen y yo pensé... no, mal bicho, solo le he pisado el rabo al demonio que hace hoy de juez, y borré sus comentarios y mis pensamientos para concentrarme en lo que fui a hacer... disfrutar de cada una de mis flechas y de un entorno maravilloso y jodidamente frío!!

Con un pleno brutal finalicé mi segundo recorrido y con él mi campeonato, cuando regresé al restaurante creo que eran las 6 de la tarde estaba muerto de hambre, así que me despaché una comida-cena ajeno a todo cuanto sucedía a mi alrededor. Cuando un celestial café me devolvió al mundo de los vivos fui a comprobar cómo había quedado en la clasificación final, atónito comprobé que había quedado segundo, que había logrado el subcampeonato y curiosamente me fijé en quien lo había ganado... leí su nombre... Javier Fernández Buil, un arquero al que no conocía salvo de vista, un arquero que 14 años después ha endulzado una mañana de tiro con arco acompañando a este que os escribe y una Elena más nerviosa de lo habitual.

Después de recordar una de mis batallitas (me estoy haciendo mayor) regresemos a esta mañana, una mañana para enmarcar en mis recuerdos, porque disfrutar de la compañía de Javier es francamente un privilegio, como lo es de Jordi y de otros buenos amigos que el tiro con arco me ha concedido.

Ver como ejecuta cada uno de sus tiros es cautivador, concentrar mi atención en como suelta la cuerda, como relaja esa mano... podría estar hablando líneas y líneas, pero en esta ocasión no voy a hacerlo, no hay nada más explicativo que verle en acción, por esa razón, porque hay cosas que es necesario ver he montado un video dedicado al buen amigo Javier, primero porque se lo merece, y segundo porque unas buenas secuencias pueden ayudarnos a entender algunas cosas, observad bien como ejecuta su tiro con arco, en otra ocasión hablaremos de la suelta.

Siempre se ha dicho que cuando uno hace algo bien es "diestro" en ese arte u oficio, creo que a partir de hoy diré que es zurdo, tranquilos, la clave no reside en la mano, ni en el brazo, la clave reside en la experiencia bien metabolizada, algo de lo que Javier es un digno ejemplar, porque soltar con esa docilidad en un tiro contínuo tiene miga, no es el tiro que aconsejaría a un arquero no consolidado, pero ya hablaremos de ello más adelante, lo que es irrefutable es que nadie gana un campeonato de Europa 3D por casualidad...



Y aquí os dejo el vídeo de mi buen amigo Javier, un arquero como la copa de un pino!!!



Y ya puestos os adjunto otro video sobre disparos, son pruebas de montaje para ir aprendiendo a hacer videos de tiro con arco...



Un abrazo y hasta pronto amigos!!!

Robin

Martes 21 de Mayo de 2013

Querido diario.

Permite que ella te sorprenda... la suelta, naturalmente!!



(Escuchando: " Amarantine (Enya)")

Amigos arqueros, a raíz de algunos comentarios sobre la suelta de mi amigo Javier, creo necesario hacer un análisis más en profundidad de lo que debe ser la suelta. Javier practica el tiro continuo, algo realmente difícil de ejecutar bien. Lo que me gusta de Javier es la apertura por relajamiento de la mano, quizá lo que cuestiono para otros... no para él porque de momento le funciona a la perfección, es esa retención de la mano una vez efectuado el disparo, lo lógico atendiendo a las leyes de la física es que esa mano justo después de la liberación de la cuerda retrocediera por la acción de la espalda y el codo, por lo que hemos de pensar que hay una acción voluntaria de frenado, la mano finaliza amarrada a la cara.

¿Que cuestionaría del tiro continuo? ¡fácil! no tienes la seguridad de abrir el arco exactamente igual en todos los tiros, una apertura distinta significa una entrega de energía distinta a la flecha, mi opción siempre ha sido soltar después de anclar y seguidamente explicaré un poco el porqué de esa elección.

Lo que es bueno para un arquero no necesariamente es lo ideal para otro, así que no salgas disparado al campo de tiro a practicar el tiro continuo, la clave no está en él. Debo advertirte también que la forma de tirar de algunos campeones se da de bofetadas con los cánones de la ortodoxia del tiro con arco, en esos casos es válido afirmar que si tiras mal y lo haces siempre exactamente igual de mal puede que logres buenos resultados, pero eso muchas veces es fruto de decenas de años tirando con arco en los que has adoptado una forma muy personal de disparar, no me vale como referencia para arqueros en formación. Así que busquemos un patrón que atendiendo a la psicología del deportista y a las leyes de la física sea una ayuda para mejorar en nuestro rendimiento.

Una buena suelta no es importante… es esencial!!

Dejemos de una vez de culpar el material que utilizamos y empecemos a mirarnos el ombligo, es el arquero quien desbarata los tiros, es solo el material cuando hay un desajuste o una rotura, así que en el 90% de los casos centremos nuestra atención en cómo lo hacemos no en con qué lo hacemos!!!

Lo que voy a intentar explicar es para un tiro con anclaje, no para un tiro continuo en el que la suelta se produce justo en el momento de alcanzar el punto de anclaje como hace mi amigo Javier. Antes de aventurarse en tiros continuos hay que aprender a soltar anclando, la prisa en arquería es uno de nuestros peores enemigos, y desafortunadamente... no es el único.

La que yo denomino suelta perfecta, es aquella que se produce por relajamiento, es decir… una suelta que nos sorprende. Ese tipo de suelta solo es posible por relajación, nunca por una acción consciente de abrir la mano.

Al contrario de lo que algunos piensan, no es el arquero que libera la flecha, es la flecha que en el momento de relajación adecuado… escapa, para ser más exactos en realidad la que escapa es la cuerda.

Iniciamos el disparo conscientemente, de acuerdo, pero una vez iniciada la secuencia de disparo, la suelta debe producirse de una forma totalmente ajena a nuestra consciencia, por lo que debe sorprendernos. Así que no vamos a abrir la mano, en lugar de esta acción que con seguridad va a interferir en la suelta, vamos a relajar nuestra mano hasta el punto en que la tensión de la cuerda supere a nuestros dedos escapando de ellos.

Si una pequeña voz en tu cerebro te dice en el momento de la suelta… Ahora!! No se producirá una suelta por sorpresa, porque tu yo consciente estará ordenando una apertura de la mano para que exactamente entonces sueltes la cuerda, y repito… no se trata de abrir, se trata de relajar la mano, cuyo dorso debemos mantener lo más plano posible.

Si en el momento crucial estás pensando en "soltar ahora" eso nos indicará también que no estás concentrado en el objetivo, pues es únicamente el objetivo lo que debes focalizar con tu mente, la relajación debe ser ajena a nuestra intención, y no me cansaré de repetir… la suelta ha de sorprenderte.

Antes de seguir visionad el siguiente video:



¿Cómo lo haremos?

Empieza por conectar profundamente la cuerda con los dedos, asegurándote que la parte posterior de tu mano es lo más plana posible. Cuando la mano está ahuecada no se puede relajar correctamente los músculos de la mano.

Cuando hayas alcanzado la apertura total en tu punto de anclaje, empieza a contraer los músculos de la espalda.

Continúa tirando a través de la espalda y el codo a la vez que empiezas a relajar el dorso de la mano. Al cabo de unos pocos segundos desde que empiezas a relajar la mano, los dedos se ven superados por la tensión de la cuerda y esta escapa de ellos, en consecuencia la suelta se produce sin abrir la mano conscientemente.

Hay que aprender a relajar la mano, para ello podéis practicar en casa con un bote con contenido (tapado) que tenga un peso adecuado y una asa donde agarrarlo con los dedos, una vez sujetado el bote, cerremos los ojos y relajemos la mano hasta ese momento en que el bote se precipitará al suelo, de forma que no habremos soltado el bote, sino que este se habrá escapado, como debe hacerlo la cuerda. También podéis probar sujetando un libro pesado entre los dedos y por relajación permitir que este caiga al suelo.

Más tarde en el campo de tiro practicad la suelta, primero con los ojos cerrados, de forma que nada te provoque una acción voluntaria que no deseamos, procura desconectar el cerebro, no estés pendiente de cuándo va a escapar la cuerda, recuerda… la suelta debe sorprenderte. Más tarde con los ojos abiertos pero sin diana, y finalmente con diana en la que debes concentrarte.

La suelta no la decides tú, como tampoco decides cambiar de marcha en tu automóvil cuando conduces, cambias de marcha de una forma inconsciente, mientras estás pensando en lo que vas a hacer en unas horas… otro conduce, mientras te concentras en la diana… otro va a tomar decisiones, mantén tu mente en silencio y permite que las cosas sucedan.

Y finalizo con una sentencia... es necesario entrenar, entrenar y entrenar, pero entrenar no es disparar cientos de flechas sin ton ni son, entrenar es disparar flechas con fundamento, analizando, estudiando los cambios a tenor de las modificaciones que incorpores a tu tiro con arco.

Buena suelta... y mucha paciencia, no existen atajos en el tiro con arco, los progresos son siempre consecuencia del trabajo, la constancia y por supuesto... de la corrección de hábitos que no ayudan a optimizar nuestro tiro con arco.

Hasta pronto.

Robin



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