Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Jueves, 11 de Julio de 2002

Querido diario.

Se aproximan mis vacaciones, dentro de un mes cambio total en la agenda diaria. Es curioso como mucha gente desarrollamos las vacaciones en tres periodos de una duración más o menos similar.

El primero está dedicado preferentemente a descansar y a hacer planes, cuando tenemos la sensación de que las vacaciones son muy largas y justo acaban de comenzar. Se duerme mucho y se disfruta del "no hacer nada", como réplica a la actividad que se mantiene durante el resto del año.

Poco a poco, la persona se cansa de descansar y comienza a tener necesidad de hacer alguna actividad, es en esta segunda etapa cuando llega el momento más entusiasta de las vacaciones. Se vive como si siempre se estuviese de vacaciones, el trabajo queda muy lejos en el tiempo, tanto en lo que hace referencia al pasado, pues ya hace días que no se acude y no se añora, como en los días que todavía faltan para volver. Este segundo periodo suele interrumpirse cuando falta un poco más de una semana para regresar al trabajo, y se entra en la tercera y definitiva fase.

Entonces empieza la penosa cuenta atrás que favorece el progresivo descenso del estado de ánimo, y con él la pérdida de unos días de descanso, pues durante la espera de la actividad entra una desazón más intensa que la que se tiene cuando se trabaja.

Muchas veces se produce una mitificación de las vacaciones de manera que, para justificar la necesidad de hacerlas, se asocia vacaciones con felicidad, lo que suele suponer, paralelamente, creer que trabajar es sinónimo de falta de felicidad. Aunque la experiencia nos demuestre, no pocas veces, lo contrario, que los días laborables son más gratificantes que los vacacionales, es fácil dejarse atrapar por esta creencia, y por lo tanto puede considerarse como normal que se viva el regreso al trabajo con cierta angustia.

Tan absurdo es mitificar las vacaciones como mitificar el trabajo. La posibilidad de ser y sentirse feliz se da tanto en los días festivos como en los laborables, y tiene mucha mayor relación con el espíritu con el que nos tomamos la vida que con lo que estamos haciendo en cada momento. Pero todo esto no quiere decir que no deban ilusionarnos las vacaciones y que no sea normal que se nos presente un poco de melancolía cuando llega a su fin.

Me queda solo un mes para iniciar las vacaciones.

Robin

Sábado, 13 de Julio de 2002

Querido diario.

Regresé!!!

Mes y medio de abstinencia arquera por motivos de trabajo y otros compromisos, por fin he regresado al bosque inyectando vida a mis adormecidas flechas.

Hace ya mucho tiempo que Jesús, uno de mis amigos apasionados por la numismática y la historia antigua, deseaba iniciarse con el arco y las flechas. Compró hace unos años un arco de poleas sin ningún tipo de criterio, me preguntó que me parecía y le indiqué que el modelo estaba muy anticuado, que había invertido mal su dinero comprando un arco que utilizaría cuatro años después, un arco de poleas es tecnología y como tal evoluciona cada año quedando en clara desventaja con los arcos de poleas actuales. También le aconseje que practicara con un sencillo arco de iniciación y que al cabo de un tiempo de aprendizaje y con un poco más de criterio y experiencia invirtiera todo lo que pudiera en el que sería su primer arco en condiciones.

Durante estas últimas semanas le he dado consejos para adquirir su primer arco, después de probar distintos tipos, marcas y modelos, optó claramente por un arco tradicional, concretamente por un recurvado de caza, posiblemente el haber disparado con mi BlackWidow favoreció la elección de un arco de buenas prestaciones aunque el precio fuera más alto. Entonces se encendió la bombilla... ¿porque no probar los nuevos arcos "Capra" de Iberbow?. A los pocos días me llamaba para notificarme que ya tenía su nuevo arco y que estaba deseando que yo lo probara en el bosque.

Pues bien, esta mañana hemos estrenado el nuevo arco de Jesús y también he recargado mis pilas forestales que ya estaban a la reserva.

Solo necesité disparar media docena de flechas con el Capra para darme cuenta de lo que tenía entre mis manos, una madera de comportamiento dulce y precisa, aderezada de una estética espectacular, una belleza y prestaciones que están a la altura de las mejores marcas americanas y a un precio mucho más asequible. Creo que "Capra" va a calar entre los arqueros de bosque.

Parece ser que Iberbow está preparando otra novedad, en este caso se trata de un longbow, si el resultado es similar al de su recurvado, van a dar en el centro de la diana por segunda vez.

Esta mañana he llamado a Eulogio de Iberbow para felicitarle por el trabajo realizado con sus nuevos arcos, como era de esperar ya le he avanzado mi interés en gozar disparando en el futuro con una de sus criaturas.

Robin



Junio 2002

Julio 2002

Agosto 2002

Calendario (diario de Robin)