Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo, 1 de Julio de 2007

Querido diario.

Regreso al bosque...

Después de tres semanas sin disparar ni una sola flecha, ayer sábado regresé al bosque. Además de trabajo y otras obligaciones que me han tenido ocupado he querido dar descanso al brazo, pero resulta que no es el tensar el arco lo que perjudica mi tendinitis sino el uso del teclado y el ratón, así que como no puedo dejar de trabajar menos voy a dejar de tirar con arco.

Así que de nuevo en el club y de nuevo en el recorrido 2D con tres buenos amigos y compañeros de flechas, Antonio, Robert y José...



Antonio - Robert - José


Si he de ser sincero, tenía cierto temor a no poder tensar mi arco, pero después de calentar un poco comprobé que efectivamente la lesión no acusaba el tensado, solo un poco la sacudida al soltar la cuerda. Pero tres semanas de abstinencia siempre las noto cuando tensó de nuevo mis arañas de 50 libras, por esa razón cuando me faltaban unas tres dianas del recorrido notaba una ligera dificultad para llegar cómodo al anclaje, a Robert también le sucedía algo parecido. Así que entre semana... tendré que hacer un poco de ejercicio abriendo mi arco o algunas tensiones con gomas elásticas para no perder fuerza y resistencia, pero la tendinitis hasta que no inicie mis vacaciones seguirá recordándome que está ahí, he soportado cosas peores.

Y vayamos ya al recorrido 2D. Inicialmente Robert quería hacer el de volumétricas, pero Antonio está entrenándose para el campeonato de Cataluña 2D que se celebrará el 22 de Julio en nuestro club por lo que decidimos acompañarle. Robert a quien no le gustan demasiado los 2D creo que incluso llegó a disfrutar del recorrido y tanto él como yo cumplimos en la tirada. A José no le vi muy bien ya que su brazo izquierdo se movía excesivamente con el arco en tensión, no fue uno de sus mejores días. Fliser que nos acompañó fue como siempre un derroche de energía.



José antes de soltar la cuerda de su arco.



Antonio y Robert atentos al disparo de José.


Antonio parece que empieza a subir peldaños en su particular tiro con arco. Hace un año compró el que tenía que ser un estupendo arco de poleas, pero una mala asistencia técnica del que se lo suministró no ayudo a solucionar la puesta a punto de su arco, cambió poleas y sabe Dios cuantas cosas para adaptarlo a su apertura pero el resultado quedó en una perdida casi total del let-off característico de un arco de poleas, algo que hace imposible ser terriblemente preciso con este tipo de arcos. En la modalidad de arco libre (poleas con visores) su zona de impacto se reduce prácticamente a la zona del pleno de la diana y nuestro amigo por mucho que quería progresar se embarrancaba con un arco inadecuado pese a haber invertido una buena suma de dinero. Al final el fabricante parece que se hizo cargo del problema y nuestro amigo optó por comprar otro arco que hasta la fecha no le ha dado más problemas que los propios de un aparato lleno de tornillos y demás parafernalia.



Antonio con su "bicicleta" y Robert con su "cacho palo".


Después de ver tirar a Antonio este sábado solo puedo decir, que sí, que ha mejorado o quizás que ha arrancado de una puñetera vez en condiciones, pero que debe mejorar y mucho su percepción de las distancias, el arco cumple, pero creo que algunas veces nuestro amigo le da más o menos vueltas de las necesarias a esa rosca del visor, seguramente por mala apreciación de las distancias, lo que hace que pierdan efectividad sus flechas. Creo que aún es pronto, y que cuando lleve a cuestas muchas más horas de tiro con su nuevo arco afinará mucho más, pero es vital que optimice el cálculo visual de las distancias desde la piqueta de tiro hasta la diana, el tiro de precisión es muy exigente, eso es algo que ya experimenté durante 7 años cuando competía con armas de fuego y después durante un año con un arco de poleas. Pero esa etapa del tiro de precisión o con elementos de puntería se desvaneció en el olvido el mismo día que disparé mi primera flecha con un recurvado Black Widow, desde entonces han transcurrido ya casi diez años.

Hasta pronto.

Robin

Sábado, 14 de Julio de 2007

Querido diario.

Diez años y algunos más...

En Agosto arcobosque cumple 10 años, al igual que el diario de Robin y el foro "Arqueros en la Red", no voy a repetirme ya que he habilitado una página conmemorativa de este décimo aniversario en la que solo me falta incluir los mensajes de apoyo y reconocimiento recibidos de tantos y tantos amigos.

Arcobosque cumple 10 años, Pulsa aquí

Pero... dejemos ya los aniversarios y volvamos al día a día.

Hace unas tres semanas recibí un correo de una mujer que quería hacer un regalo especial de aniversario para su esposo, un sueño que éste tenía desde hacía mucho tiempo: "sentirse Robin Hood" aunque fuera solo por un día. Montse la esposa, navegó por la red, se imprimió todas las páginas que no necesitaba hasta que al final cayó en arcobosque. Como una llamada de socorro me envió un largo correo preguntándome como podía hacer realidad ese sueño. Pensé al momento... que fácil puede ser a veces hacer feliz a la gente. Les invité al club un sábado por la mañana que nos fuera bien y quedamos para esta mañana del día 14. Le pregunté unos días antes que complexión y altura tenía el futuro Robin Hood para buscar un arco de iniciación adecuado.

Pues bien, esta mañana sobre las 10:00 nos encontramos en el bar del club. Juanjo, el aprendiz de arquero, parece un hombre algo serio, en fin... poco expresivo, pero por suerte Montse ya me había explicado su inquietud. Al momento le hago a Juanjo una pregunta que olvidé hacer en su momento en uno de los correos... ¿sabes cual de tus ojos es el dominante? ¿hacemos alguna prueba? su respuesta algo fría casi me fulmina... "desde mi nacimiento solo tengo visión en el ojo izquierdo" y al momento me repito mentalmente "mierda, mierda y otra vez mierda"... con los dos ojos, si el dominante es el izquierdo podemos optar por utilizar un arco de diestro y cerrar el ojo izquierdo, o bien tirar con los dos ojos abiertos y utilizar un arco de zurdo, pero en este caso no podemos cerrar el único ojo que tiene visión, y como es el izquierdo... hay que utilizar un arco de zurdo por narices, así que mi temor era... ¿tenemos arcos para zurdos en el club? voy inmediatamente en busca de Oscar para que me acompañe a ver los nuevos arcos de iniciación que el club ha comprado recientemente, me adelanta que muchos se han vendido a los que han hecho los cursillos de iniciación y que quedan muy pocos, encontramos algunos de muy pocas libras (11#) adecuados para niños pequeños y para diestros, al final en el fondo de una caja había uno nuevo sin estrenar, un arco de iniciación para zurdo de unas 22 libras, me hubiera gustado un poco más largo pero nos solucionaría la mañana.

Nos dirigimos al campo de entrenamiento, preparo el arco de iniciación, lo montó y con la ayuda de mi regla fistmeler le coloco un nock point en la cuerda, compruebo la apertura de Juanjo y aunque algo justas, las flechas de carbono que he traído de casa servirán. Primera toma de contacto de Juanjo con un arco, dejo que se coloque a su aire para ver como andará la cosa y me doy cuenta que hay que recolocarlo por completo, tiene que levantar el codo y evitar inclinar la cabeza en busca del anclaje. Le pregunto porque lo hace y me dice que cuando ha tirado con una carabina en alguna caseta de feria tiene que hacerlo así para colocar el ojo con visión en el punto de mira. Le explico que estamos utilizando un arco de zurdo precisamente para que no haga eso, que la cabeza debe estar en su posición normal y que es la mano con la cuerda la que debe alcanzar su zona de anclaje. Después de unos cuantos intentos va cogiendo la idea, pero sigue siendo muy poco expresivo, no recuerdo una sonrisa de Juanjo, quizá la procesión anda por dentro. Aunque está atento, también está algo distante, pero no me preocupa... es cuestión de tiempo, tiempo para adaptarse a un objeto extraño y tiempo para exteriorizar un poquito más sus emociones.

Como siempre sucede cuando uno empieza, me hace la pregunta del millón... ¿como se apunta con un arco? y yo le contesto que de momento se olvide de apuntar, de puntuar y de la diana, que lo primero es adaptarse al arco e intentar mecanizar correctamente el tensado, el anclaje y la suelta. Le explico que un arco recurvado o un longbow tienen más o menos potencia en función de cuanto lo abras, a veces creemos repetir un mismo tiro y la flecha cae, o has anclado distinto, o has doblado ligeramente el brazo que sujeta el arco, en fin... que son varios factores que pueden llevar al traste un disparo, por esa razón hemos de asegurar el anclaje, la extensión del brazo que sujeta el arco y procurar una suelta lo más limpia posible, alcanzar un punto en la diana ha de ser por una determinada elevación del arco, pero no es bueno en un primer día llenar con excesivos conceptos la cabeza de un aprendiz por mucha prisa que tenga éste en acertar en la diana.

En un cursillo de iniciación no lo metería en el bosque hasta pasadas unas primeras clases, pero hoy se trataba de algo distinto, como una toma de contacto para saber en que consiste un recorrido de bosque, por esa razón he creído conveniente que me acompañase para ver unas cuantas dianas volumétricas, le he variado un poco las distancias para ver si sabía corregir los tiros, enseguida se ha dado cuenta de lo fácil que puede ser tirar con arco y lo difícil que es hacerlo bien. Al poco rato Juanjo me decía que no era lo mismo tirar en llano que tirar en un bosque con desniveles, o con ramas que pueden interceptar la trayectoria de una flecha, le ha quedado muy claro que en bosque cada diana es un nuevo desafío. Ha sido después de esas primeras dianas cuando el aprendiz ha empezado a hacerme preguntas realmente interesantes, la cosa empezaba a cuajar, pero la mañana no daba para más y me he ofrecido para repetir la experiencia en otra ocasión, ya que antes de apuntarse a ningún club, antes de hacer ningún cursillo de iniciación tiene que saber si su fantasía encaja con el tiro con arco real para poder llegar a engancharse de verdad.

Cambiamos de tercio, esta semana Meri ha dado a luz su primer hijo, así que ya tenemos otro nieto al que malcriar, se llama Abel y ha venido al mundo con mucha hambre, que les cojan confesados.

Ahora está anocheciendo, se escucha un buen follón en el pueblo, es la fiesta mayor y entre tómbolas, atracciones y conciertos de música va a ser una aventura intentar dormir, pero además de ese ruido escucho el sonido del agua, es mi vecina en la terraza de al lado que está regando unos arbolitos y unas plantas medicinales del desaparecido Charles, junto al sonido del agua escucho unos sollozos amargos que se me clavan en el alma, tengo que dejar el teclado, quiero charlar un poco con ella, aunque soy consciente que es mucho el tiempo que se necesita para digerir una desaparición de esta naturaleza.

Hasta pronto, y gracias por seguir leyendo a Robin.

Robin

Lunes, 16 de Julio de 2007

Querido diario.

Fuera de combate... de momento.

Hoy no he ido a trabajar, la fiebre, más inteligente que yo, me ha obligado a quedarme en casa, de todas formas, mis colegas los antibióticos ya están repartiendo bofetadas en el interior de mi cuerpo.

Hablemos de tiro con arco. Este sábado cuando terminé con la aventura de mi invitado, regresaban algunos de mis amigos del recorrido 3D, José, Gloria, Antonio, y unos cuantos arqueros más. Pero uno de ellos radiaba felicidad por los cuatro costados, hablo por supuesto de Antonio, quien al parecer está incrementando su efectividad ante las dianas, y eso es bueno, aunque... las prisas no lo son tanto. Antonio, mejor dicho... "Speedy Antonio", quiere ir deprisa, quiere alcanzar a los que van delante y eso es bueno y a la vez, malo, me explicaré. Su persistencia y constancia es positiva y se nota en una notable mejora de puntuaciones en los recorridos, pero lo que aún no sabemos es la respuesta que dará bajo la presión de una competición como en la que participará el próximo domingo en el Campeonato de Cataluña 2D que se celebrará en nuestro club. Hay otros arqueros, algunos muy buenos y sin necesidad de salirse de nuestro propio club, Manolo que concursa en arco libre me comentaba que había hecho 720 puntos de 735 posibles en el 2D, el listón está muy alto además los otros cuentan con la experiencia de años participando en competición. Así que felicité a "Speedy Antonio" por sus resultados pero le insistí que intentara aislarse el día de la competición, no hay que ir a buscar puntos, hay que ir a buscar ese tirar con arco relajado que permite que afloren nuestros mejores disparos, los puntos son la consecuencia de ese estar bien ante la diana, un exceso de presión o de exigencia puede ser perjudicial, y en ese aspecto es donde mi amigo está más expuesto. Pase lo que pase, Antonio, ya estás ganando, lo que suceda el día del campeonato tómatelo como un dato más pero nunca como una sentencia, veo muchas posibilidades y sé que con tiempo vas a dar guerra, pues esa es tu naturaleza, pero el tiro con arco requiere tiempo... métete eso en la cabeza.

En el año 2004 en un intercambio de correos entre varios arqueros y arqueras terminé mi intervención con esta sentencia:

"Encontrar metas que entusiasmen es una de las mejores maneras de conseguir una vida plena, pero... dejarse apoderar por la necesidad de conseguirlas, es una forma inevitable de perder la libertad. Nada lo justifica."

Medítala y sigue, pero permítete fallar... además de un buen tipo, eres humano. Y haz el favor de no preocuparte tanto de como te ven los demás, eso nos condiciona mucho, y lo sé porque te he seguido de cerca... sé que no aceptas un resultado mediocre, incluso puedes retirarte en mitad de un recorrido si la cosa no funciona, debes aprender a tirar por tirar, aunque no entren algunas en el pleno, ya entrarán, date tiempo amigo, date tiempo. Y ni loco cojas tu arco el día antes de la competición, solo para asegurar tornillos.

Serenidad y buenos tiros a todos los que compiten, tened presente que el rival no está a vuestro lado, siempre está en vuestro interior.

Hasta pronto..

Robin

Sábado, 21 de Julio de 2007

Querido diario.

Adiós ojitos dulces, adiós Ote...

Lo siento amigos pero hoy no va a ser precisamente divertido leer este diario, hoy es un día de los difíciles, un día que Montse y yo hemos tenido que tomar una decisión. Ote, el mayor de nuestros tres golden retrievers ha empezado a sufrir, el deterioro ha durado bastante más de lo que creíamos, pues dulces eran sus ojos pero fuerte su corazón. Por suerte el esposo de Meri es veterinario y ha sido quien ha liberado a Ote de la agonía. Yo he estado con mi inseparable peludo dorado, he rodeado su cabeza con mis brazos, he mantenido cerrados sus dulces ojos y le he repetido mil veces lo mucho que le quería sembrando en su hocico cientos de besos, mientras, mis dedos se perdían en cada rinconcito de su cabeza, la química en pocos segundos lo ha liberado. No ha sufrido os lo aseguro, como dulce fue en la vida, dulce se ha ido... aunque... ahora, el dolor se me hace insoportable.

Ahora hemos de aprender a convivir con su ausencia, y no va a ser fácil pues Ote ha sido un importante miembro de la familia, siempre repartiendo afecto sin cesar, eso es algo que solo lo entenderá quien haya convivido con un golden retriever. Desde el día que nací he estado siempre acompañado de perros, he convivido con muchos y de distintas razas, y puedo asegurar que un golden es mucho más que un perro, mucho más que algunas (va entre comillas) "personas".

Nuka y Wolf están hoy especialmente cariñosos, no se apartan de nuestros pies, hace dos días se pusieron a aullar repentinamente, algo que casi nunca hacen, Ote ya no comía y supe en ese instante que había que acopiarse de fuerza para estar preparado. A partir de ahora solo podré hablar en pasado de mi inseparable Ote, y lo haré, hay mucho y muy bueno que contar.

Hoy tenía pensado hablar de nuevo del bosque, hace mucho tiempo que no hablo de esa mágica entidad, y curiosamente hoy he tenido que cortar uno de los árboles del bosque de mi vida, un árbol muy especial, un árbol muy querido por mi.



Mis tres bolas doradas


Ahora quedan Nuka la mayor y Wolf el hijo de Nuka y Ote, un par de sinverguenzas que nos despiertan por la mañana dándonos porrazos en la cabeza con nuestras zapatillas, cada mañana de todos los días...



Wolf y Nuka, nuestros despertadores


Adiós Ote... no puedo creer que ya no estés entre nosotros, mi alma se siente desnuda sin la caricia de tu mirada, pero no estamos solos, Nuka y Wolf nos están reparando con su cariño.



Ote en su juventud


Perdonadme queridos lectores por mi tristeza, hoy de nuevo me ha tocado bailar con la más fea, la muerte.

Robin

Martes, 24 de Julio de 2007

Querido diario.

Reflexiones...

Cuando se produce una pérdida en mi vida, necesito viajar hacia lo más hondo de mi mismo, es un viaje de introspección. Este viaje me sirve también para digerir la inmensa cantidad de atrocidades que suceden en el mundo a diario, que no son pocas.

Dibujar las posibilidades de alcanzar una vida gratificante como algo ilusorio provoca ganas de demostrar que hay esperanza, a pesar de que he de admitir que no es fácil, a pesar de saber que vivimos en un mundo contradictorio, que hay cotillas sociales que hacen difícil la respiración, que hemos de convivir con límites impuestos por otros y también impuestos por nosotros mismos, que venimos de culturas cargadas de sentimientos de culpa y de necesidades expiatorias, de hipocresías, de ambiciones insaciables y de prejuicios descalificadores, que los vientos que hacen navegar nuestra embarcación vital, nuestra vida, no siempre nos llevan por los caminos que queremos, que hemos de resolver dilemas y efectuar renuncias. Pero a pesar de todo, aún somos muchos los que no queremos renunciar a las ilusiones.

Es posible, desde la desesperanza, el anhelo. Y desde el anhelo, conseguir un poco de empuje para seguir buscando alicientes para vivir por una causa. Es una forma de hacerlo, también para uno mismo.

El estado de ánimo es consecuencia de las situaciones por las cuales pasamos en la vida, ante las cuales hemos de reaccionar de forma proporcionada. He pasado hace pocos días por una situación difícil, que me ha costado engullir, pero es necesario adaptarse al cambio y seguir, como le dije a una buena amiga... se necesita tiempo, tiempo y tiempo pero hay que seguir hacia adelante, siempre hacia adelante.

Para seguir es necesario actuar sobre el estado de ánimo, y la mejor forma es aceptándolo como algo que no es domesticable del todo.

Una pérdida implica dolor, en algunos casos intenso, también implica malestar en el que la tristeza y en casos más graves (la pérdida de un familiar) llevan a la sensación de estar en un camino sin retorno. Se tiene esa sensación de que se necesita al otro para vivir y que ese otro ya no está, puede parecer incluso que la vida pierda sentido. Por suerte el tiempo al que me refería antes tiende a disminuir la intensidad del dolor. El único remedio es seguir viviendo incluida la cotidianidad, hay que recuperar la propia estimación. Reencontrarse y darse cuenta que el único que es indispensable para vivir... es uno mismo. No sería un buen homenaje a quien hemos perdido dejar de sentirse vivo por motivo de su ausencia.

Estoy preparado para más pérdidas, pero mientras tanto... volarán mis flechas y volará mi vida con intensidad.

Refresquémonos un poco, hace calor...



Ya tengo un arco adecuado para Juanjo, este próximo sábado abriremos otra ventana hacia el mundo del tiro con arco, creo que con esta próxima sesión, tendrá ya el convencimiento de que su fantasía puede hacerse realidad.

¡Se me cuiden todos!

Robin

Sábado, 28 de Julio de 2007

Querido diario.

Menú del día: Flechas por la mañana, Alejandro Magno por la tarde.

Por la mañana de nuevo en el club, hoy tocaba una segunda toma de contacto de Juanjo con el arco y las flechas.

A primera hora, un café con leche en el bar y una agradable conversación con Robert que se despachaba un apetitoso bocadillo de lomo con queso fundido, algo que "esos" torturadores médicos me tienen prohibido, si no lo digo... reviento. Conversar con Robert es siempre gratificante, esta mañana me ha contado una aventura a raíz de su afición por la fotografía, algo que desconocía. Por cierto... Robert, he recibido las fotos que me has enviado... y me he quedado alucinando en colores, y no son ya las fotos... eres tú, que a través de tus ojos sabes captar esos instantes que muchos no advierten salvo cuando alguien con tu sensibilidad los perpetua en una imagen, ya hablaremos amigo, este mediodía al abrir tu correo me has sorprendido.

Pero vayamos al tema de hoy... me encontraba ya en el campo de entrenamiento con algunos compañeros cuando ha llegado el protagonista de esta mañana, Juanjo. Pero esta vez un Juanjo distinto al del primer día. Nuestro aprendiz venía dispuesto y mucho más relajado, al verle sonreír nada más llegar he tenido más que suficiente. Así que manos a la obra, le entrego a Juanjo un arco distinto, de más potencia que el del otro día pero mucho más largo y cómodo de abrir, unas flechas adecuadas a su apertura y un protector de los que no saltan y salen huyendo del brazo del arquero en ese momento crítico en el que la cuerda puede dejarnos un hematoma como recuerdo.

No le he dicho nada y le he dejado soltar sus primeras flechas, como yo esperaba, se ha encontrado algo raro con el nuevo arco al perder las pocas referencias que tenía memorizadas del primer día, pero ha anclado muy, pero que muy bien sin decirle yo absolutamente nada, lo cual me hace entender que asimila bien y mantiene en la memoria su aprendizaje, y eso es un gran paso para un camino largo y complejo como es el de un aprendiz de arquero. Ha seguido disparando su arco con unas cuantas series de flechas a 15 metros, las cuales a mi parecer estaban agrupándose más que bien para un segundo día, pero Juanjo quiere hacerlo mejor... no es consciente que ha mejorado desde su primer día, entiendo que ese pequeño avance él no puede apreciarlo aún, pero yo si.

Aunque sabía que nuestro aprendiz moría de ganas por introducirse en el bosque, le he retenido un poco más en el campo de entrenamiento, necesitaba observarle bien y analizar su progreso, en el futuro habrá que trabajar con la espalda, queda mucho por hacer, y hay que controlar o mejor... dosificar esas ganas de hacerlo bien. Le he advertido que hay que tirar con mucha serenidad, incluso la acción de extraer una flecha del carcaj debe ser relajada, hacerlo excesivamente rápido es el anuncio de una actitud que no va a ayudar a lograr ese vuelo majestuoso y controlado de nuestra flecha, hay que respirar bien, colocarse, mirar la diana, no tener prisa y creer que uno puede hacer lo que quiere hacer, una duda es una flecha que fallará. No debe uno disparar como una ametralladora, no se aprende nada disparando 200 flechas una detrás de otra sin más, es preferible disparar 20 pero a conciencia, como si cada una de ellas fuera la primera y la última flecha del día. También le he advertido que tan malo es tirar precipitadamente como lo es aguantar en exceso el anclaje, no hay que dudar, un exceso de retención va a descontrolar el anclaje y al propio arquero por lo que es preferible en estos casos destensar e iniciar de nuevo la secuencia de tiro, no hay que tener prisa.

Cuando ya se nos escapaba lo que nos quedaba de mañana me lo he llevado al bosque para que se despachase algunas volumétricas, y francamente ha estado muy acertado, aunque él suele cuestionarse, su inquietud, afán de mejorar y capacidad de asimilación puede hacer de él un buen arquero en el futuro.

En otra ocasión hará un recorrido completo con otros arqueros, disfrutará, estoy seguro de ello aunque me he dado cuenta que no tira igual con espectadores o cuando está solo conmigo que es cuando lo hace mucho más relajado. Para prepararlo un poco en el tema del alcance de su arco a distintas distancias hemos practicado con un ejercicio interesante para ese menester, a 5 metros de una diana le digo que dispare una flecha, le hago retroceder tres o cuatro pasos y de nuevo otra flecha a la diana y así sucesivamente hasta alcanzar unos 45 metros, de esa forma ha ido descubriendo y conociendo el comportamiento de su arco en función de la distancia a la diana, es decir como incide el incremento de distancia en el rendimiento de su arco y en consecuencia el vuelo de sus flechas. Con las primeras flechas ha podido comprobar que prácticamente se disparaban igual, pero a partir de determinada distancia ha tenido que elevar un poco su arco y así sucesivamente, cuanto más lejos, más parábola con un final más crítico, verle clavar sus flechas a 45 metros ha sido satisfactorio. Cuando finalizábamos me dice el aprendiz... "tus flechas vuelan más rectas que las mías", evidentemente Juanjo, y es que 50 libras con cuerda de dyna97 y un arco de gama alta no es lo mismo que 28 libras con un arco de iniciación y cuerda mucho más flexible de dacrón, pero eso ya llegará a su debido tiempo.

Y por la tarde mi particular conquista de Alejandro Magno. Hace tiempo que voy detrás de una tetradracma de plata de Alejandro Magno que un comerciante me pisó (se me adelantó) en una convención anual de numismática. Pero por suerte, husmeando por aquí y por allá di con la pieza. Desde ese día empecé a negociar con el propietario, que era el que se me adelantó en la convención. Se trata de una pieza digamos que no precisamente rara pero de una considerable belleza y buena conservación, estamos hablando de 2330 años de antigüedad aproximadamente.

Esta tarde le he visitado, no era la primera vez, y después de una intensa negociación he podido hacerme con ella, por suerte yo tenía un as en la manga, un par de denarios romanos que tenía repetidos y que a él le han interesado, lo que ha precipitado el intercambio ajustando por supuesto el diferencial de coste de ambos lotes, en definitiva... la tetradracma ya descansa en mi monetario. Es una moneda acuñada en la ceca de Babilonia, pesa unos 17 gramos y mide casi tres centímetros de diámetro...



En el anverso podemos ver el busto hacia la derecha de Heracles, algunos autores estiman que es el propio Alejandro ataviado con los atributos de Heracles, el típico tocado de piel de león en la cabeza, y en el reverso vemos a Zeus sentado en un trono con un águila en la mano extendida y un cetro en la otra, el nombre de Alejandro en griego y marcas de ceca.

Y eso ha sido todo por hoy.

Robin



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