Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 2 de Agosto de 2008

Querido diario.

Amistad...



No, no es John Wayne, el de la izquierda es José, a la derecha Antonio, dos excelentes amigos con los que he compartido esta mañana de tiro con arco, un regreso al arco y la flecha de lujo.

Y llegó el día del regreso al tiro con arco, a las 8:00 de la mañana estábamos los tres en las inmediaciones de la casa de José, después de tomar un café bien cargadito hemos partido hacia nuestro club de tiro.

Por estar Oscar de vacaciones, el bar del club estaba cerrado, así que hemos ido directamente al campo de entrenamiento donde hemos tirado unas pocas flechas, en unos minutos nos introducíamos en el bosque donde nos esperaban las ansiadas volumétricas, era importante aprovechar el frescor de las primeras horas matinales ya que a media mañana el calor sería un verdadero hándicap para mí y para Antonio cuya falta de entrenamiento físico hemos acusado unas pocas dianas antes de finalizar.



José, encarando la cabra blanca...



Antonio esperando su turno...



John Wayne... digo...el viejo José, a mi lado...


Antonio ha cumplido bastante bien con las dianas, José también y Yo para no ser menos he confirmado la precisión de tiro que tengo después de unos días de abstinencia. He disfrutado con unos buenos disparos, algunas segundas flechas más imprecisas, pero entraba dentro de lo que tenía previsto. Mientras íbamos resolviendo las dianas hemos charlado largo y tendido, Antonio nos ha contado algunas experiencias y curiosidades de su estancia en Marruecos lo que ha excitado mis recuerdos de juventud de cuando estuve también unos meses trabajando en Arabia Saudí, intercambio de anécdotas y apuntes culturales que han hecho que la mañana transcurriera sin apenas darnos cuenta. Pero hoy además de las historias han sido las personas que han hecho sentirme tan a gusto, una mañana que hemos prometido repetir el próximo sábado.

Hacia las 11:30 de la mañana terminábamos el recorrido, después de guardar nuestros arcos y flechas nos hemos dirigido a un restaurante bastante cercano al club, una masía catalana llamada "Can Bruguera" donde Antonio y Yo nos hemos despachado un suculento almuerzo mientras seguíamos nuestra charla, el John Wayne no ha comido nada pero seguía con atención nuestras historias.



Los tres durante el almuerzo...



Antonio devorando un bocata de tortilla...


Si de algo estoy plenamente satisfecho después de tantos años tirando con arco, es de contar con una buena cantidad de amigos, además del propio tiro con arco, ellos han sido quienes me han proporcionado tantos y tan buenos momentos, he aprendido de ellos, he disfrutado de la particular forma de ser de cada uno de ellos, pero por encima de sus diferencias, hay algo que es un denominador común en todos... la amabilidad y el compañerismo, algo que he apreciado en mil gestos de generosidad espontánea, por todo ello y a todos ellos... mi agradecimiento, mi reconocimiento y mi más profunda estimación.

En el lenguaje cotidiano llamarse amigos es algo relativamente fácil. Hay quien eleva a tal condición todo tipo de personas con las que ha tenido un mínimo trato. Otros la utilizan para disfrutar de favores y privilegios laborales y profesionales. Pero nada tiene esto que ver con el sentimiento de la amistad a la que yo me refiero. La mayoría de mis amigos han surgido de la perseverancia, de la capacidad de permitir arraigar los sentimientos y sobre todo de la generosidad. Por todos ellos, me siento muy afortunado.

Hasta pronto.

Robin

Sábado, 9 de Agosto de 2008

Querido diario.

"El nombre del mundo es Bosque"



Así se titula una excelente novela de Ursula K. Le Guin, os transcribo una sinopsis de Sergio Gaut Vel:

El colonialismo, la explotación de seres vivos y recursos naturales, el avasallamiento de costumbres y tradiciones, el desprecio por el otro, la incapacidad para registrarlo siquiera, todo eso y más es lo que Ursula K. Le Guin exploró en El nombre del mundo es bosque. En esta obra, una novela aparentemente "menor" en la bibliografía de la gran escritora norteamericana, utiliza la confrontación entre dos civilizaciones, una, la terrana, poderosa y en expansión, la otra, la de los humanoides del planeta Athshe, primitiva desde una perspectiva humana, lo que no les impide poseer su propia organización social y cultural. Los seres que habitan Athshe miden apenas un metro de estatura, están cubiertos pelo verde y no han desarrollado una tecnología. Pero disponen de un lenguaje y diferentes dialectos, su filosofía es pacífica y reflexiva y se complementa con un manejo especial del sueño, al que asignan un valor visionario que queda fuera de la comprensión de la mayoría de los invasores y viven en armonía con el entorno, formando pequeños núcleos poblacionales en los bosques que cubren por completo las tierras emergidas de su planeta.

Pero esos bosques son lo que ha despertado la codicia de los seres humanos, que consideran rentable cruzar los veintisiete años luz que separan este planeta al que han rebautizado como "Nueva Tahití" de la Tierra para obtener madera, un elemento precioso extinguido en su mundo de origen por la intensa explotación a la que se ha sometido a los bosques, y que eso justifica esclavizar y mortificar a los seres de Athshe.

La idea de Le Guin es bifronte. Por un lado se plantea una crítica directa a los métodos de explotación a los pueblos designados como "inferiores", un expediente al que han recurrido todos los poderosos de la Tierra cada vez que han querido apropiarse de algo que consideraron valioso. Pero al mismo tiempo se apunta a la depredación que los humanos han practicado en su propio mundo, devastando las riquezas naturales y operando sobre el clima al contaminar la atmósfera, talar árboles, envenenar los cursos de agua y saquear los recursos no renovables hasta el punto que la desertización, las lluvias y el derretimiento de los casquetes polares amenacen el equilibrio ecológico poniendo en peligro la existencia misma de la especie sobre el planeta.

El conflicto que se plantea en esta novela -que formó parte de la segunda entrega de las Visiones Peligrosas que compiló Harlan Ellison- va, sin embargo, más allá de la rebelión de los humanoides de Athshe contra los colonos terranos. Como en La mano izquierda de la oscuridad y Los desposeídos, la idea del particularismo impregna la obra. Si bien se sabe que fue escrita como una reacción de la autora a la guerra de Vietnam y que todas las semejanzas son deliberadas, a treinta y cinco años de escrita conserva todo su vigor y no se ha visto menoscabada sino realzada por todos los sucesos que ocurrieron desde entonces hasta ahora. Sin pretensiones proféticas, El nombre del mundo es bosque se mantiene viva gracias al poder de su humanismo y el lúcido reconocimiento al valor y al derecho a la existencia a "los otros", los que no son yo y, no obstante, merecen vivir y ser felices.

Una lectura recomendable, a mi me la descubrió mi hermano Miquel que ya de jovenzuelo leía ciencia ficción, quien imaginaba entonces que acabaría siendo editor del género en Ediciones B. Si tenéis curiosidad podéis leer una entrevista que hay colgada en la red.



Pero volvamos a esta mañana del sábado...



Hemos sabido repetir... ¡vaya si hemos sabido! hacía tiempo que no veía disfrutar tanto al viejo arquero José, tirar con arco es su vida, y por esa razón cuando empuña su arco y se desplaza por el interior del bosque arrastrando su pierna izquierda dañada, puedo aseguraros que forma parte de esa entidad a la que yo tanto amo... el bosque.

Hemos repetido el recorrido de volumétricas de la semana pasada y he notado mejora física en las subidas, en parte a unas buenas caminatas recorriendo las playas del maresme, sesiones de dos horas entre semana me han recuperado bastante, lo que falta mejorar es el tronco superior pues a pocas dianas del final he soltado la cuerda más con la intención de liberarme de ella que de disparar la flecha en la que estaba insertada. Durante mis vacaciones aprovecharé para disparar unos buenos cientos de flechas, José estará más que contento.

Algunas instantáneas de esta mañana:

Tres arqueros, a unas milésimas de la suelta...



Antonio regulando su arco y apuntando a la diana en una pendiente...



Y ahora el abuelo, mi viejo amigo José...



Hemos finalizado el recorrido hacia las 11:00 horas, con tiempo suficiente para ir en busca de nuestro merecido almuerzo. Quedan pocos días para iniciar las vacaciones, tengo mucho pensado para hacer durante esas tres semanas.

Hasta pronto.

Robin

Sábado, 16 de Agosto de 2008

Querido diario.

Vacaciones...


Y llegaron las ansiadas vacaciones, tres semanas desconectado del trabajo, durante este tiempo el reloj será irrelevante, solo lo miraré con curiosidad para saber qué hora es, en absoluto para ver si me da tiempo a... lo que sea, el tiempo estará durante tres semanas, a mi servicio.

Además de un día de vacaciones, hoy es sábado, así que a primera hora en compañía del enano y de José hemos ido al club de tiro, allí nos hemos encontrado con Víctor, así que ya teníamos patrulla. La mañana se ha presentado con una temperatura más suave, unas nubes han impedido que el sol hiciera de las suyas, no podíamos pedir más.



Miqui, José, Josep, Víctor


Nos encontrábamos equipándonos en la zona de aparcamiento de vehículos cuando han llegado también dos arqueros más, Juanjo Suarez y Jordi Marti. Cuando nos disponíamos a entrar en el bosque, Víctor y yo algo más rezagados hemos escuchado a Juanjo quejarse del comportamiento de su arco, y de un vistazo nos hemos dado cuenta de que el fistmeler estaba exageradamente bajo, apenas unos 16 centímetros, era necesario acortar la cuerta dándole vueltas para alcanzar unos 21 centímetros. Le explicamos a Juanjo que para que el arco funcione correctamente es necesario que el fistmeler sea el adecuado, cada fabricante aconseja una medida pero más o menos el suyo debería rondar los 21 centímetros, en otra ocasión se puede afinar pero de momento 21 es una medida media para un recurvado tradicional de caza.

Con toda seguridad aumentando el fistmeler Juanjo no reconocerá el arco que hasta ahora ha utilizado. Se queja nuestro amigo de que las flechas son ingobernables, y yo le aseguro que con el nuevo fistmeler descubrirá un nuevo arco y un tiro con arco en el que el arquero empieza a gobernar sus flechas, con más o menos precisión, pero notando cierto control. A consecuencia de ello, nuestro amigo empezará a tomar confianza y a creer que puede dirigir la orquesta de su tiro con arco, y es solo cuando uno cree que puede, cuando empieza a poder realmente. Ha sido un gozo ver la cara de Juanjo cuando soltaba sus primeras flechas con su "nuevo" arco, después de dispararlas miraba su arco sorprendido como redescubriendo a su viejo compañero de madera. He tenido que modificarle el punto de encoque al acortar tanto la cuerda, y para ello le he sustituido el nock... en definitiva, que el arco de Juanjo estaba prácticamente afinado... esta mañana con su cuerda debidamente afinada nuestro amigo Juanjo ha mejorado su tiro con arco, pues al finalizar el recorrido así nos lo ha dicho, pero lo que es seguro es que al menos hoy, ha gozado de unas prestaciones que su arco hasta la fecha no le ha estado dando.

Afinar el fistmeler de la cuerda de un arco es como afinar las cuerdas de una guitarra, incluso la cuerda del arco al soltarla suena distinta si el fistmeler está correctamente ajustado o no, hay poco que poner a punto en un arco tradicional, pero el fistmeler es imprescindible.

Y empezamos el recorrido, José y Miqui nos esperaban impacientes en la primera diana, así que tanto Víctor como un servidor soltamos nuestras primeras flechas para alcanzar un lobo situado junto a una enorme piedra. Juanjo y Jordi nos seguirían detrás en otra patrulla para agilizar el recorrido.

Víctor me ha mostrado su nuevo longbow de Dioni, hermoso como todos los que fabrica y con un comportamiento excelente, es unos de esos arcos que yo denomino... definitivos, se hará viejo con los años, pero para nada anticuado, pocas cosas más se pueden hacer para un longbow, y pocos artesanos del arco podrían superar a nuestro amigo Dioni.

Una instantánea de Víctor con su nuevo longbow...



Víctor con su nuevo longbow de Diomar Bows



¡Tope tradicional!


Miqui se ha reencontrado con el arco y las flechas después de muchos meses sin disparar su arco, no obstante al final del recorrido ha realizado unos buenos lanzamientos, pero le he visto muy pesado en las subidas por el bosque, le veo muy falto de fuerzas y con muchos kilos de más, pero ya me cansé de darle consejos, a veces cuidarse requiere cierto sacrificio y no todo el mundo está dispuesto a asumirlo, en fin... ya es mayorcito.

José ha tenido un día horrible, ha sembrado todo el bosque con sus flechas, y salvo algunos buenos tiros aislados ha estado muy desconcentrado, ya vendrán días mejores. Víctor, agobiado y cansado por un exceso de horas de trabajo ha hecho lo que ha podido, unas bien otras mal, pero ha sabido disfrutar de una mañana deliciosa, y eso con seguridad algo le reparará, aunque una buena siesta por la tarde tampoco estará de menos. Y servidor en mi línea, salvo en la diana número diez de las narices que me tiene sorbido el coco, y mira que lo sé pero nada, llego a la piqueta y un despropósito, después de las dos flechas le suelto otras cinco y todas dentro, no es la diana, en absoluto, es uno mismo que se complica la existencia, así que ya veis... dando consejos para después meter la pata, deberé repetir esta frase... "haced lo que yo diga, pero no hagáis lo que yo haga".

Mis compañeros de patrulla...



Miqui, José, Víctor


Finalizado el recorrido quedamos en vernos en el restaurante Can Bruguera para almorzar, también se apuntan Juanjo y Jordi.


Juanjo Suarez

Jordi Marti

Sentados en la terraza del restaurante almorzamos charlando de tropecientas mil cosas hasta que escucho decir a Juanjo que después de experimentar la mejora con su arco "ya no es imposible hacer 200 puntos" y yo le respondo que efectivamente no es imposible (hoy ha alcanzado unos 160), Víctor le comenta que no debería ponerse metas difíciles de conseguir, y es entonces cuando intento explicarle que aunque está bien marcarse como un objetivo esos 200 puntos, esa meta podría convertirse en un impedimento más que en una buena motivación. Y le digo a Juanjo y a todos los Juanjos que existan en el mundo del aprendizaje del tiro con arco de bosque... que es evidente que vamos a por los 200, pero aunque vamos a ir a por ellos no vamos a perseguirlos... (cara de extrañeza general) me explico... esos 200 puntos deben ser siempre la consecuencia de... muchas cosas... voy a obviarlas ahora, pero sería mucho mejor proponerse un objetivo más agradecido, no por ello fácil por supuesto, vas a intentar tocar todas las dianas con tus flechas, no puntuar, sino tocarlas, al principio fallarás algunas, pero ante un fallo solo puedes intentar tocar la siguiente. Si vas a perseguir una puntuación y fallas una diana, intentarás además de tocar la siguiente diana... hacer buena puntuación para recuperar la pérdida de puntos anterior, eso, aunque no te lo parezca es mucha presión para un principiante y acabará condicionandote más de lo aconsejable, así que: "flecha tirada, flecha olvidada". Si vas a por las dianas, solo podrás intentar darle a las que faltan, aunque sea en el culo, da igual, si sumas 2 flechas en 20 culos son 8 puntos por diana, ya te plantas en 160, hemos de suponer que en alguna podrás mejorar puntuación mínima... entonces tienes los 200 en frente de las narices. Es evidente que no es cosa fácil clavar las 40 flechas en las volumétricas, pero no te exigirás tanto como cuando persigues una puntuación determinada.

Es necesario marcarse objetivos asequibles, difíciles pero asequibles, y es necesario también depurar la técnica y entrenar lo más que se pueda, no me cansaré de repetir que el camino del aprendizaje del tiro con arco es largo. Además de la técnica y el entrenamiento hay que controlar nuestra propia mente, es posiblemente lo más complejo de controlar en el tiro con arco, el peor enemigo de un arquero suele ser siempre él mismo.

Y aquí dejamos la parrafada, ahora a disparar cientos de flechas e intentar entender el comportamiento de cada una de ellas, porqué esta flecha ha hecho esto... porqué no ha hecho lo otro, divertido ¿no?

¡Hasta pronto aprendices!

Robin

Jueves, 21 de Agosto de 2008

Querido diario.

Verano medieval...



Cuaderno de bitácora de estas vacaciones... sigo sumergido en diversas lecturas, la mayoría novelas ambientadas en la edad media, mis preferidas. Llegó el momento de hincarle el diente a la segunda parte de pilares de la tierra, un mundo sin fin de Ken Follet, me la reservaba para estos días. Al mismo tiempo sigo intentando traducir y entender un viejo pergamino del año 1550 relativo a la compra de unos terrenos de la Iglesia del Mar de Barcelona, y por si fuera poco, hace unos días me han dejado otro pergamino procedente del sur de España del año 1345, este último es de difícil lectura por el tipo de trazo de las letras y la pérdida de coloración de la tinta, por fortuna el amigo photoshop me ayudará contrastando una copia escaneada para poder hacer una lectura correcta del mismo, así que ya veis... rodeado de viejos pergaminos, viejas monedas y viejas historias medievales...



Volviendo a las novelas de Ken Follet, he de insistir en que son muy interesantes porque tratan un periodo que marcó un hito fundamental en el devenir histórico, y que se inicia con el llamado "Renacimiento del siglo XII", punto de inflexión entre la alta y baja Edad Media. En ese momento de renovación sitúa el autor su primera novela "Los pilares de la tierra", mientras que en la segunda describe las guerras, pestes y hambrunas que azotaron a la Europa del siglo XIV.

Si pudiéramos entrar en una posada de cualquier lugar de Europa en la baja Edad Media, nos encontraríamos con algunos personajes habituales en los caminos de la época, clérigos rubicundos que dan cuenta de una cena bien regada, estudiantes que discuten sus filosofías, comerciantes que comentan los precios de alguna mercancía, un par de soldados negociando con alguna ramera, y, acurrucado en un rincón, un mendigo lisiado a la espera de que alguien le arroje unas sobras de comida. No se ven artesanos ni campesinos porque éstos trabajan de sol a sol, para poder ganarse la vida con lo poco que les queda después de pagar lo que se lleva el obispo, los impuestos del Rey y las servidumbres de los nobles feudales. Tampoco esos altos personajes acostumbran a frecuentar las posadas y mezclarse con la plebe, aunque algún señor de los contornos podría aparecer de pronto haciendo un alto reparador en su viaje para rendir vasallaje al monarca (o para derrocarlo y coronar a otro).

Pero situémonos en medio de la Edad Media, a pesar de la fama de violencia y miseria que la rodea, estamos en un periodo de paz y prosperidad, marcado por el aumento de la población, cierta mejora en el nivel de vida, y el naciente auge de las ciudades como centros económicos y simientes de una nueva cultura urbana. Las guerras internas se han dado una tregua y la primera cruzada a Tierra Santa ha concluido con un triunfo que será efímero. El feudalismo comienza a debilitarse, las monarquías se afianzan poco a poco, y la Iglesia, que ha superado sus conflictos teológicos, ostenta un poder espiritual y terrenal que lo abarca todo, poder que se expresará en la erección de las magníficas y monumentales catedrales góticas.

Y termino con una curiosidad...

Trasteando por la web localicé la imagen del viejo pergamino de Chinon (1308)...



Pergamino de Chinon (1308)


Hace aproximadamente un año, el Vaticano publicó en su web un documento sobre un viejo pergamino en el que el papa Clemente V absolvía a los jefes de la Orden del Temple. Este documento contiene la absolución de Clemente V al último Gran Maestre de la Orden del Temple, Jacques de Molay, y a los otros miembros de la Orden. Prosigue diciendo el documento del vaticano que los líderes templarios son reintegrados a la comunión pudiendo recibir los sacramentos.

Es de máxima importancia como en el texto de la web del Vaticano se dice que El Papa (Clemente V) comprobó que las supuestas malas prácticas templarias fueron planeadas y difundidas con el objetivo de una reforma radical de la Orden para acabar con ella y unificarla con la Orden Hospitalaria.

En el documento, el papa Clemente V reconoce haber tomado una decisión ambigua, suspender a la Orden, al no poder hacer frente a la presión que recibía del Rey Felipe El Hermoso. También hace mención el documento a que las declaraciones de herejía fueron arrancadas a los templarios bajo tortura, tachando de "chantaje" la actitud de la monarquía francesa.

Un demoledor documento que sacó a la luz el propio Vaticano, un detalle muy significativo, que viene a probar lo que durante todos estos siglos han mantenido la mayoría de los historiadores y los propios templarios, que las acusaciones contra la Orden del Temple fueron falsas y motivadas única y exclusivamente por una conspiración.

Si queréis examinar con detalle el pergamino podéis hacerlo cliqueando este enlace.

Y ahora con vuestro permiso, voy a aparcar el teclado y los viejos pergaminos, hoy, hace exactamente 51 años, el mediterráneo me vio nacer, hoy es un día de celebración, un día más en este viaje maravilloso que es la vida.

Que la vida os lleve lejos y que sepais trazar con vuestras flechas... la dirección correcta.

¡Un fuerte abrazo amigos!

Robin

Martes, 26 de Agosto de 2008

Querido diario.

Flechas de madera...

Rebuscando en mi leonera he encontrado una docena de flechas de madera nuevecitas sin estrenar made in USA que compré hará cosa de unos ocho años. Ocasionalmente he probado mi nuevo Golden Anniversary con algunas flechas de madera, generalmente del calibre 11/32. Estas hermosas flechas con cresting de fábrica son del calibre 21/64 y hoy he querido hacer unas pruebas de vuelo con ellas. Para adaptarlas a la delgada cuerda del Blackwidow he tenido que cambiar todos los culatines de origen por otros que pinzasen correctamente la cuerda. Básicamente los calibres de los astiles de madera se reducen a tres: 5/16, 11/32 y 21/64, así que estas son las más robustas, las que soportan bien potencias superiores a 50 libras.




Esta mañana he subido al club con José, me he llevado el IronWood con sus flechas de aluminio superslam y el nuevo Golden Anniversary con esta docena de preciosas flechas de madera. He probado primero con el Golden y pese a que volaban perfectamente no precisaba los tiros como lo hago con el Ironwood, así que he probado las maderas con el Ironwood, mi arco de batalla, y he disfrutado controlando su vuelo casi como lo hago con los aluminios. Lo que si he notado ha sido la menor velocidad de las flechas de madera respecto a los aluminios, menor velocidad que me ha permitido disfrutar de un elegante vuelo hacia las dianas.

Unas fotos del equipo que he puesto a prueba...




Al no competir, no estoy sujeto a ningún reglamento, así que puedo disparar cómo y con lo que más me guste, los carbonos no me gustan para arcos tradicionales, los aluminios vuelan de maravilla dándome mucha seguridad y las maderas me incrementan las sensaciones de tiro. He recuperado de mi leonera unos 20 vástagos calibre 11/32 de una partida de astiles de madera de cedro que compré en los EE.UU, unos vástagos perfectos a los que quiero colocar puntas medievales y emplumar con hilo a la antigua usanza...



Hasta pronto.

Robin



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