Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Lunes, 2 de Agosto de 1999

Querido diario.

Han transcurrido seis meses desde mi toma de contacto en competición. En este período de tiempo he podido comprobar diversos efectos secundarios en algunos arqueros, el participar en competición aflora algunos aspectos de la naturaleza humana, que sinceramente aborrezco. Quizás el peor de ellos sea la vanidad. Esos arqueros que pretenden ser glorificados, adorados y se colocan en un pedestal, esos que no han descubierto aún que, en definitiva, ocupan un aburrido y solitario lugar. Cuando uno ya no se permite ser humano, falible y con sentimientos, el final resulta ser desastroso. Cuando la falsa imagen de uno mismo se rompe en mil pedazos, sólo queda el vacío y la degradación. También he de decirte querido diario que por fortuna he conocido a otros arqueros entrañables, verdaderamente sabios, han escogido permanecer humildes, modestos y bellamente humanos. A todos estos arqueros que caminan suavemente por nuestros bosques, toda mi gratitud.

Robin

Jueves, 5 de Agosto de 1999

Querido diario.

Esta tarde después de una buena siesta desparramado en el sofá, he montado mi recurvado y en mi indoor doméstico he dado gusto a mis flechas haciéndolas volar. Durante unos minutos he estado tirando de una forma mecánica para desentumecer los músculos que intervienen en el proceso del tiro, mi mente ha querido seguir a mis flechas y ha empezado a volar. Estaba desplegando el tren de aterrizaje para volver a la realidad cuando de repente mi recurvado me ha susurrado:

Estos días que he permanecido colgado en mi lugar de espera, he estado meditando sobre algo que ronda por tu cabeza, debes saber Robin que yo también me formulo preguntas, solo que en contadas ocasiones puedo transmitirlas, hoy tengo la necesidad de compartirlas contigo: ¿Te has dado cuenta alguna vez de que los arqueros que menosprecian a otros, manifestando una conducta superior, son incapaces de esconder sus opiniones críticas y deben expresar su desprecio? ¿Te has dado cuenta alguna vez de que los que se adhieren a sus creencias siempre creen que tienen la razón? ¿Te has dado cuenta alguna vez de que los que hablan suavemente, y son generosos con las alabanzas a los otros, están abiertos a ideas nuevas y están en paz con ellos mismos?.

Para ser de madera hay que ver lo resultón que está hecho el recurvo, adoro este arco.

Robin

Viernes, 6 de Agosto de 1999

Querido diario.

Menuda mierda, con perdón, esto de trabajar en Agosto. Te acicalas por la mañana, escribes con un indeleble la dirección del trabajo en la frente y con cara angelical tomas posición junto al buzón de correos más próximo por si alguna cartera tiene la bondad de llevarte al patíbulo. Ya sé diario, exagero, solo que necesito esas vacaciones que me corresponden el día 16. El día 19 toca ir a visitar a los batas verdes, esos extraños seres que con el bisturí en ristre se obstinan en remendarte de arriba a abajo, esta vez le toca a Montse pasar por quirófano, yo precavido, he estado almacenando desde hace meses montones de tranquilizantes por los efectos secundarios, no te confundas diario, los tranquilizantes serán para mi, me temo que la inmovilidad de nuestra arquera mayor será directamente proporcional al ir de cráneo del resto de la tribu. Que Santo menisco nos tenga en su gloria. Amén.

Robin

Jueves, 12 de Agosto de 1999

Querido diario.

Ayer día 11 de Agosto un eclipse de Sol asombró a gran parte del hormiguero humano. Con mayor o menor añoranza el eclipse fue un espectáculo que recordarán los 2.000 millones de personas que lo vieron en directo. Unos considerarán desmesurado el interés prestado a un fenómeno tan breve, otros lamentarán haber cogido el coche para acabar atascado en una carretera de Normandía o Baviera y unos terceros pensarán que la belleza del ocultamiento bien vale una rápida repetición, pero si quieren volverlo a ver en el corazón de Europa, deberán esperar al 2081.

El fenómeno en la estrecha línea de totalidad fue espectacular. La Luna devoró progresivamente el Sol hasta que los últimos rayos crearon el característico efecto de diamante, el mayor resplandor de todo el proceso. Luego, el astro desapareció y, coincidiendo con el momento de oscuridad en la Tierra, se apreció la siempre esquiva corona. Sencillos telescopios, preparados pero sin excesivos aumentos, contemplaron la cabellera solar, protuberancias rojizas, eyecciones de magma y las curiosas perlas de Bayly, haces que crea la luz al pasar entre los cráteres lunares. Se vieron también Mercurio, Marte y Júpiter en plena mañana.

La temperatura descendió bruscamente, incluso 10 grados, y se apreciaron algunas rachas de viento, aunque los animales apenas tuvieron tiempo para modificar sus conductas. Pasados los dos minutos de oscuridad, se repitió el diamante en la corona, se fue aclarando el cielo, la Luna se despidió y millones de personas irrumpieron en aplausos.

Robin

Martes, 17 de Agosto de 1999

Querido diario.

Hoy he estado hurgando en mi cajón de recortes de periódico, en ese cajón voy guardando pequeñas pinceladas del acontecer diario, para releer en otras ocasiones.

El primer recorte que mis manos han extraido del cajón ha sido una noticia del mes de Marzo de 1999, en la que se relata una pequeña movida para salvar de la tala a un cedro centenario ubicado en la ciudad de Barcelona. ¿Sabes querido diario quien era el defensor del maravilloso árbol? ni más ni menos que Alberto, un viejo conocido a quien bauticé con el apodo de "Barbas blancas".

Han transcurrido unos cuantos meses, afortunadamente el árbol seguirá creciendo, y también mi admiración por algunos escudos humanos, que defienden a ultranza nuestro patrimonio forestal.

Robin

Domingo, 29 de Agosto de 1999

Querido diario.

De vacaciones, por lo de no ir a trabajar y desconectar la sesera de los problemas inherentes al bullicio laboral. Pero este año están siendo unas vacaciones algo accidentadas. El primer día de fiesta sentí un pellizco en la columna y el ciático me dejó KO unos 4 días. Recuperándome del dolor entré en la movida operatoria de Montse, y las sesiones de rehabilitación que siguen a la intervención. Para postre mi codo derecho amenazando con alguna especie de tendinitis, imposible, si hace dos meses que no salgo a tirar. Tal vez la causa de mi deterioro físico sean estos dos meses de vida sedentaria, posiblemente se me están oxidando las articulaciones.

Y a grandes males, grandes soluciones, ayer sábado escapé hacia Pardines. Allí nos juntamos Jordi (mi amigo), el otro Jordi (el oso) yo y el enano, y juntos nos pateamos los dos recorridos 3D. Al mediodía la tormenta descargó un mar de agua, pero por fortuna estabamos en la cabaña recobrando fuerzas y comiendo. Por la tarde volvimos al asfalto, a mitad de camino de regreso, la temperatura cambió repentinamente, un calor agobiante y una humedad asfixiante, señal inequívoca de que nuestras preciosas montañas quedaban ya lejanas.

Esta mañana hemos querido terminar con el resto de nuestras energías y Jordi (el oso) el enano y yo nos hemos dirigido al TEM mi club, y con un calor y humedad asfixiantes, hemos realizado un recorrido de 21 dianas 2D. Un recorrido más accidentado que el de Pardines. Tres horas y media más tarde, extenuados, hemos regresado a casa. Querido diario, el dolor del codo ha desaparecido, al igual que el desánimo de estos días, el bosque una vez más ha restablecido mi forma física y psíquica.

Me siento realmente feliz, Jordi, la media naranja de Yolanda mi hija mayor, al que llamaré desde hoy Oso para que lo diferencies de mi amigo Jordi, ha realizado sus primeros recorridos de bosque, y aunque está muy verde, creo que tiene buena madera de arquero, me sorprendió como en su segundo día acertaba a muchas dianas, y como resolvía las engañosas distancias de algunas de ellas. Al cabo de unas cincuenta flechas, cuando tensaba el arco su cuerpo empezaba a temblar, sus músculos necesitan entrenar.

Robin

Lunes, 30 de Agosto de 1999

Querido diario.

Quisiera hablarte de la amistad, la auténtica amistad, algo tan difícil de construir.

Empezamos acercándonos a la sustancia de una persona en quien creemos que podemos confiar. Entonces compartimos nuestros pensamientos y experiencias, aprendiendo las ideas de constancia, afecto y dependencia. Cada paso en una relación de amistad es una creación y una experiencia de aprendizaje. Tener un amigo que no juzga nuestros errores, que respeta nuestros sentimientos, guarda nuestras confidencias y es fiel en los momentos más difíciles, es un regalo que no puede valorarse. Podemos conseguir un amigo de este tipo cuando aprendemos a ser el reflejo de esta misma bondad, ofreciendo compartir libremente lo que somos, nuestros corazones, nuestros sueños, con alguien animado por los mismos sentimientos.

Los amigos nos muestran muchas cosas acerca de cómo reaccionamos ante nosotros mismos. Un amigo real cuenta la verdad de una forma que apoya nuestro crecimiento y nunca degrada o menosprecia lo que nosotros somos. Un amigo acepta nuestras asperezas y nos deja pulirlas a nuestro modo y a nuestro ritmo. Un amigo apreciado tiene la sensibilidad de hablarnos de forma que nos impulsa a mejorar en la medida de lo posible, sin insistir en la perfección.

Otros, los conocidos, son los que desaparecerán a la primera señal de aguas tormentosas.

Querido diario, soy afortunado, tengo un amigo, alguien que tuvo la sensibilidad suficiente para hacer que emergiera mi espíritu de arquero tantos años encerrado en mi interior, solo puedo dar gracias al Gran Arbol por hacer posible que un día nuestros caminos se cruzaran. Este sábado querido diario, mi amigo plantó una flecha en el suelo ante una columna de arqueros, llovieron multitud de flechas, y una de ellas encontró el camino correcto partiéndola en dos, mi flecha. Sonriendo me acerqué a mi amigo y le dije, un día acerté a un hilo, ¿como no iba a acertar tu flecha antes que los demás? tu me enseñaste a creer que las cosas son posibles, sin calcularlas racionalmente, utilizando otros recursos, otras fuerzas que desconocemos, actuando con decisión y convicción.

Gracias amigo, por ser, por estar y por sacrificar una de tus flechas.

Robin



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