Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Miércoles 4 de Septiembre de 2013

Querido diario.

Casa encantada (ficción)...



(Escuchando: " When You Wish Upon a Star (Linda Ronstadt)")

Las brisas más cálidas empezaban a transitar por el bosque y los rayos más densos del sol iluminaban la cúpula arbórea filtrándose entre las hojas, me encontraba tumbado bajo el viejo árbol en una mañana plácida, cuando de repente una enorme bellota impactó en mi cabeza, me desperté sobresaltado, aturdido, con un ligero dolor en mi frente, me recosté en el tronco del viejo ermitaño mirando a mi alrededor, no pude observar nada sospechoso, de repente una ráfaga de aire me devolvía definitivamente al mundo de los despiertos escuchando entre el susurro de las ramas una voz profunda que repetía mi nombre...

- ¡Robin!... ¡Robin!

Me levanté y puse mi mano en el rugoso tronco del viejo árbol, al instante el dolor desapareció percibiendo en su lugar una dulce melodía que emergía del árbol, el viejo ermitaño tenía algo que contarme. Mi corazón sintonizaba lentamente con los latidos del bosque, mi respiración era cada vez más profunda, hasta que las primeras palabras del rompe cráneos inundaron mi ser.

- Querido arquero, tengo una buena noticia para ti - me susurró el viejo ermitaño.

- Le miré extrañado y seguí escuchando.

- La red arbórea me ha comunicado que estás invitado a Casa Encantada, el hogar de Pepa y Matilda, deberás hacerles una visita, intuyo que tienen una sorpresa para ti.

Desconcertado y sorprendido le pregunté al viejo maestro

- Mi viejo amigo, ¿quiénes son Pepa y Matilda? - y de nuevo con una voz profunda me contestó...

- Pepa, es una encantadora elfa que se ha iniciado en el camino del arco y las flechas

- Bien, eso está bien - me dije - ¿y Matilda? ¿Es otra arquera?

Como desperezándose, el viejo tronco agitó sus ramas y pronunció solemnemente...

- No, Matilda es una lagartija muy dicharachera que adora el vuelo de las flechas de su amiga y le pidió con mucha intensidad a un cerezo de casa encantada un deseo, quería conocer a un elfo maestro arquero, debes hacerles una visita Robin.

Pocas son las ocasiones en las que el viejo testarudo me pide alguna cosa, pero siempre que lo hace es por algún buen motivo, así que debía prepararme para el viaje.

- ¿Y bien, que camino debo tomar para ir a Casa encantada? - le pregunté.

- Para ese tipo de viaje Robin, deberás cerrar tus ojos, pues a casa encantada solo se puede llegar por el camino del corazón, la ilusión y la imaginación, es un camino que no puedes ver, pero que podrás sentir, es la única forma de llegar a ese recóndito rincón, así que vas a viajar al país de "Nunca jamás".

- ¡Por las barbas de mis ancestros! - exclamé

- El país de "Nunca jamás" es ese fantástico lugar que visitaba durante mi niñez, - y entusiasmado me dije...

- ¡Seguro que me va a gustar Casa encantada!

Preparado para viajar, cargado con mil historias para contar, cerré de nuevo mis ojos notando al instante como mil ramas del bosque tiraban de mi, y fue así de sencillo como abandoné mi bosque mágico para llegar a casa encantada, tenía gran curiosidad por conocer a Pepa y como no, también a Matilda, una lagartija que dicen que adora el vuelo de las flechas.

Seguid el relato directamente desde "Casa encantada" pulsando el siguiente enlace:


Casa encantada


Dedicado a Pepa Gómez, mi buena amiga, porque ella afortunadamente aún puede alcanzar con sus ojos de niña el país de "Nunca jamás".

Hasta pronto amigos.

Robin

Domingo 22 de Septiembre de 2013

Querido diario.

Primer día de Otoño !!!



(Escuchando: " A Moment Lost (Enya)")

Si amigos, el caluroso verano está dando su estertor final. Son las 20:15 horas, queda muy poco para que a las 22:44 horas exactamente de comienzo el otoño, una estación que astronómicamente durará 89 días y 20 horas, aunque yo vivo eternamente enganchado a esta estación, pues no hay para mi mejor época en el año, buenas temperaturas, humedad que sensualiza el bosque, mi segunda morada, en ella algunos viejos ermitaños entrarán en un estado de somnolencia, en realidad se trata de un viaje a otra realidad, esa donde unos hermosos seres de orejas puntiagudas tensan sus arcos con maestría, sí, me refiero a los elfos.

Si aún conservas a ese niño que habitaba en ti, si aún tienes el don de la fascinación y tu imaginación sigue siendo la llave que te abre las puertas de mundos mágicos, se bienvenido a Pandora y sigue leyendo.

Se llama Esther, es la sobrina de mi amiga Pepa que da vida a esa hermosa casa encantada, si, donde vive Matilda, una lagartijilla traviesa que quiere ser arquera, pues bien hace unos días escribía Pepa sobre su querida sobrina Esther, recordaba un día que la pequeña estaba muy preocupada porque en el colegio le habían dicho que los Elfos no existían...

"- Tita pitusa pero yo digo que si los Elfos no existen ¿para qué quieren un idioma? Ay tita, ¿Verdad que sí son reales?

Y yo le dije que sí, le di tantas razones que su cara volvió a brillar de inocencia. Era demasiado pronto para que perdiera el tesoro de la infancia. Así, hablando de Elfos y de palabras élficas pasamos la tarde. Merendamos "pan del camino" que no es otra cosa para ellas que chocolate con pan, por mi parte, supuso un gran esfuerzo porque no me gusta el chocolate. Después, nos pusimos "polvos fru" en la cara para poder vivir a tope la aventura... Jajaja, son unos polvos con pequeñas partículas brillantes que adquirí cuando la Nochevieja todavía me parecía una noche mágica. Jamás los utilicé pero las niñas pensaron que era el polvillo brillante que las hadas dejan al pasar. De esta guisa íbamos de aventuras, con la cara brillante, cantando la canción de Celia: "Hay en Madrid una niña... niña que Celia se llama ay sí, niña que Celia se llaaaaama", comiendo chocolate con pan y dejando cartas en los árboles donde pedíamos a los señores Elfos, que pronto llegara la Primavera.

Ahora quieren que volvamos a subir como si todo fuera igual que antes, les he prometido que así será."

Son muchos y muy diversos, y con frecuencia contradictorios, los mitos y las leyendas acerca de seres fantásticos como los Elfos, las Hadas o los Gnomos por citar unos pocos. Los elfos mitológicos son seres pequeños de largas orejas puntiagudas y por encima de todo muy traviesos, sin embargo Tolkien nos ha deleitado con unos elfos humanoides de figuras áureas y estilizadas, Tolkien creo a sus propios elfos, los Quendi. Personalmente congenio mucho mejor con los elfos que Tolkien nos dio a conocer a través de sus fantásticos relatos, como arquero los encuentro fascinantes.

Mitos, leyendas... sólo una cosa es cierta: que nada es cierto, aunque... en el país de las hadas, donde los elfos y los gnomos campan a placer, todas las cosas son posibles, como también lo ha sido siempre en la imaginación de los niños.



Tengo iniciada una larga historia. En un entorno de fantasía un pequeño gnomo que es el protagonista se hace amigo de un elfo, uno de los mejores elfos arqueros del bosque, pues bien la historia transcurre desde la perspectiva del gnomo que ambiciona ser arquero como los elfos, se suceden mil y una aventuras en compañía de sus amigos los elfos, hasta que un día nuestro protagonista heroicamente salva a toda la comunidad elfa de un terrible mal, desgraciadamente deberá entregar su vida para proteger a los elfos.

El final de la historia será la reencarnación del espíritu del viejo gnomo en un hermoso elfo que se convertirá sin duda en el mejor arquero del bosque. Esta es la síntesis de la historia, una historia que me permitirá soñar y a la vez ir explicando la formación del protagonista como arquero, eso ya no será fantasía, vivir de cerca la vida de un aprendiz de arquero es una de las realidades que con más intensidad he vivido en el bosque.

No tengo la más remota idea de cuando terminaré el relato, temo que irá engordando páginas con el tiempo, lo que si puedo anticiparos es que si vivo lo suficiente y lo termino, en la dedicatoria rezarán entre otros, dos nombres... Pepa y Esther.

Hasta pronto!!

Robin



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