Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Martes 2 de Septiembre de 2014

Querido diario.

Reencuentro...



(Escuchando: " Robin Hood BSO (Michael Kamen)")

Y llegó el día del reencuentro, de nuevo Emma y yo hemos compartido una espléndida mañana de arcos, flechas y conversación, nos lo debíamos.

He revisado el diario y nuestra última jornada arquera juntos fue en Noviembre a raíz de la visita de nuestro común amigo de Alemania Uwe, estamos hablando de unos 9 meses sin compartir el vuelo de nuestras flechas, en el caso de Emma 9 meses sin disparar su arco en el bosque, y en el mío casi 6 meses, ella tenía que poner orden en su vida, cosa que es conveniente hacer alguna que otra vez, meterse a fondo con sus estudios de productora audio-visual y trabajar todos los fines de semana en el ramo de la hostelería, un trabajo duro y muy sacrificado, por suerte nuestra joven guerrera ha podido con todo sacando un 9 de media en sus notas y siendo muy apreciada por el intenso trabajo al que ha sido sometida, bueno en realidad no es que la sometan, sucede tan solo que ella no sabe hacer nada a medio gas, es joven y tiene más pelotas que muchos machotes que se pavonean de ello. Por mi parte me estuve recuperando de una lesión de hombro que recondujo mi actividad a otras de mis aficiones, en total unos 6 meses alejado del arco, también es cierto que sin Emma tirar con arco no ha sido lo mismo, nos conocemos muy bien y el grado de complicidad entre los dos es comparable solo con el que mantuve con Blai hace unos buenos años, ambos han dejado una huella imborrable en mi corazón, a los dos los quiero a rabiar, pero entiendo que como la vida exige, los caminos acaban por separarse, aunque siempre, siempre perdurará un hilo que nos mantendrá conectados, con Blai lo mantengo a pesar de no vernos físicamente desde hace una eternidad.

Pues bien, el reencuentro ha sido mucho más de lo esperado, a nivel personal si sabía lo que me esperaba, y respecto al tiro con arco deseaba comprobar si este tiempo alejado del arco podía o no afectarme. A los pocos minutos de soltar nuestras primeras flechas, me di cuenta una vez más, cuando hablo del arquero interior lo hago con fundamento porque sé de lo que hablo ¡por Dios! El buen tiro con arco no desaparece, en el caso de Emma la he visto disparar infinitamente mejor que hace 9 meses, no ha entrenado pero si se ha liberado de asuntos pendientes que debía resolver, y eso es algo que se traduce en unas sueltas relajadas y un saber hacer que me han dejado embobado, sus flechas han hablado por ella, y puedo dar fe que han hablado maravillosamente bien. En mi caso más de lo mismo, salvo la cuestión física que afecta al número de flechas que puedes disparar seguidas, algo que si requiere entrenamiento, el buen tiro con arco ha aparecido en seguida, de esa forma ambos hemos gozado del tiro con arco con mucha intensidad, regresando a casa con la satisfacción de no haber perdido nada, al contrario, de haber mejorado mucho pese al lapsus de tiempo de inactividad. Esto es como el conducir un automóvil, estarás seis meses sin conducir pero no se te olvidará, si el tiro con arco está incrustado en ti mismo ya no se volatiliza, esta mañana como suelo hacer he dejado que el arquero interior hiciera lo que sabe, son muchos años disparando flechas y tengo plena confianza en él.






Hasta pronto amigos!!

Robin

Jueves 4 de Septiembre de 2014

Querido diario.

¿Estás en mala racha? ¡Sal de ahí inmediatamente!



(Escuchando: " Whiskey Lullaby (Brad Paisley & Alison Krauss)")

¿Cómo se sale de una mala racha?

¡No entrando en ella!

Las rachas no existen. Nosotros las creamos en nuestra mente. Algunos arqueros dicen que están en una mala racha solo después de disparar mal unas pocas flechas seguidas, otros no piensan que estén en una mala racha hasta que han estado disparando mal durante dos meses. Por tanto estás en una mala racha cuando piensas que lo estás. Cuanto más mala pienses que es (cuanto más lo creas) más difícil será salir de ella. Una racha es una creencia de que las malas actuaciones que has tenido antes van a seguir para siempre, y lo mejor que puedes hacer ante esto es no creerlo. Quédate en el presente, y deja que cada disparo, bueno o malo, se quede en el pasado. El pasado no tiene poder sobre el presente a menos que tú le cedas tu propio poder. Si descubres que has estado creyendo que estabas en una mala racha, deja de creerlo en el mismo instante que te des cuenta. Tú has creado esta creencia y tú puedes des-crearla.

Nuestro mayor enemigo, el maldito Yo consciente nos maneja de dos maneras. Cuando estás disparando mal te dice que estás en una mala racha y nunca saldrás de ella, sin embargo cuando estás disparando mejor de lo habitual te dice que es solo suerte y que no puede durar. Ni siquiera es lógico. Por un lado intenta hacerte creer que las experiencias negativas del pasado inmediato no tienen más remedio que continuar, pero cuando el pasado inmediato es positivo, te dice que tu tiro con arco no puede sino empeorar. ¡Alucinante!

¿Cómo sales de una maña racha y cómo sigues teniendo buena suerte?

Estas dos preguntas puestas una al lado de la otra revelan algo que me parece muy curioso. La presunción obvia tras la primera es que una vez que estoy pasando por "una mala racha", a menos que haga algo, voy a seguir en esa situación. Por tanto, pregunto, ¿Qué debería hacer para salir de ahí? La segunda pregunta da por hecho que si últimamente tengo suerte, es decir, llevo "una buena racha", tengo que hacer algo para seguir así. Muy interesante. Cuando mis disparos están por debajo de mis expectativas, doy por hecho que mi bajo rendimiento en el pasado inmediato continuará a menos que yo (el YO CONSCIENTE) haga algo para remediarlo. Pero cuando lo estoy haciendo bien, no doy por hecho que mi buen rendimiento continuará, a menos que intervenga. El jodido YO CONSCIENTE me está diciendo que tengo que hacer algo para que la buena racha continúe.

Aunque superficialmente cada pregunta parece lógica, ambas surgen de presunciones opuestas sobre cómo el pasado afecta al futuro. ¡Es como si el Yo Consciente usara una lógica falsa para convencernos de que esperemos lo peor de nosotros mismos en cualquiera de las dos situaciones! Al mismo tiempo, podéis ver que el Yo Consciente deja clara la importancia de su propia intervención. Es un maldito tirano, y está en tu cabeza. ¿Cuántas veces he visto arqueros buscar remedios para acabar con una mala racha y que esos mismos remedios les hicieran hundirse todavía más? Es el síndrome de hacer girar las ruedas: cuanto más aceleras para sacar tu auto del barro, más profundamente te hundes en él.

La clave para entender las buenas y las malas rachas parece estar en las mismas expectativas. Si disparo dos flechas malas seguidas, ¿qué espero que vaya a pasar con la siguiente si no hago nada a propósito para corregirlo? ¿Espero fallar otro disparo, o espero que sea más probable que lo haga mejor? Resumiendo, ¿espero aprender de los errores pasados o repetirlos? Parece que esta es una pregunta en la que vale la pena profundizar, y lo haré más adelante sobre las expectativas. Las premisas del arquero sobre cómo el pasado afecta al presente le llevan a una serie de expectativas que claramente ejercen un gran impacto en su capacidad para rendir en el futuro.

Pues bien, aclarado que es realmente una mala racha, hablaremos más adelante sobre las expectativas, alucinareis de lo que es capaz el siniestro Yo Consciente.

Hasta pronto amigos, y a disfrutar del tiro con arco.

Robin

Viernes 5 de Septiembre de 2014

Querido diario.

Se aproxima el Otoño...



(Escuchando: " Fields of Gold (Eva Cassidy)")

Puedo sentir el Otoño aproximarse, con sus colores, sus aromas, y el bosque preñado de sensualidad.

Un fuerte viento agitará nerviosamente las ramas de los árboles, en el interior del bosque, las primeras hojas caídas danzarán caprichosamente a su merced, y de nuevo las dianas volumétricas silenciosas, aguardarán ávidas de flechas. Regresarán las sensaciones... la presión de la cuerda en mis dedos, el chasquido del arco al soltar, el sonido del impacto en las dianas. A lo lejos el viento poderoso rugirá, más cerca, murmullarán los árboles a mi paso, y mi corazón renovado latirá profundamente adaptándose a la cadencia del bosque.

Andar por el mullido bosque en otoño me sosegará, siempre lo ha hecho. Será una vez más, tiempo de introspección, un viaje a lo más íntimo de uno mismo.

Vestiré ahora ese bosque sensual, con un arquero, su dama y la comunidad arbórea, para ti que estás leyendo, con todo mi afecto:



Suena el murmullo de un riachuelo que rodea el inmenso robledal, para los viejos robles, él, ya no es un desconocido, hace ya muchos atardeceres que han sentido el latir de su corazón y el sonido de su arco... pero esta tarde alguien va con él. Los viejos habitantes del robledal los observan, leen cierto temor en ella, temor que poco a poco va evaporándose a medida que la voz del arquero prende en ella, después de esta primera toma de contacto el más viejo de los árboles percibe un extraño sortilegio que se produce entre los humanos, lo que antes eran dos... poco a poco va fundiéndose en una sola entidad, de la misma forma que como una sola entidad conforman todos los robles del robledal. En el aire, juguetean los susurros de él, las caricias de ella y los mil sonidos del bosque, son hilos que unidos forman una sólida cuerda, el bosque es el arco, cuerda y arco pueden ahora disparar su flecha, la flecha del deseo, el deseo de ser lo que son y el deseo de comunión.

Hasta pronto !!!

Robin



Agosto 2014

Septiembre 2014

Octubre 2014

Calendario (diario de Robin)