Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

miércoles 6 de Septiembre de 2017

Querido diario.

La teoría del surco...



(Escuchando: "Robin Hood (Michael Kamen)")


Esta teoría es simple, cada vez que ejecutas un disparo de una cierta forma aumentas las probabilidades de que lo vuelvas a hacer de la misma forma la próxima vez. Así se desarrollan pautas, llamadas surcos, que tienen tendencia a repetirse. Los arqueros usan el mismo término. Es como si el sistema nervioso fuese parecido a un disco de grabación. Cada vez que se realiza una acción, se crea una huella en las microscópicas células del cerebro, parecida a la huella que dejaría en la arena una hoja llevada por el viento. Cuando esta acción es repetida, esa huella se hace un poco más profunda. Después de muchas acciones similares, se crea un surco reconocible sobre el que se puede desplazar automáticamente la aguja del comportamiento. Entonces se puede decir que el comportamiento sigue un surco.

Como estas pautas están desempeñando una función, el comportamiento se ve reforzado o recompensado y tiende a continuar. Cuanto más profundo sea el surco en el sistema nervioso, más difícil va a ser romper el hábito. Todos hemos pasado por esa experiencia en la que decidimos no volver a repetir determinada acción en el disparo de una flecha. Suele ocurrir que cuanto más intentamos romper un hábito, más difícil nos resulta lograrlo.

Es un proceso bastante penoso conseguir salir de surcos mentales que ya son profundos, malos hábitos adquiridos por el arquero. Es como salir de una zanja. Sin embargo, existe una forma más natural de hacerlo. Un niño no intenta salirse de un viejo surco, simplemente comienza uno nuevo. El surco puede seguir ahí, pero tú no estás dentro de él a menos que te coloques allí. Si piensas que un mal hábito te controla, vas a creer que debes intentar romperlo. Sin embargo, un niño no necesita romper su hábito de andar a gatas porque no cree tener un hábito. Simplemente deja de andar a gatas cuando descubre que caminar es una forma más práctica y eficaz de desplazarse.

Los hábitos son afirmaciones sobre el pasado, y el pasado ya no existe. Puede haber un profundo surco en tu sistema nervioso que te malogre la ejecución del disparo, luchar contra los viejos hábitos es lo que produce una tensión muscular innecesaria, un ejemplo sería la sujeción del arco, he visto como para evitar que el arco rote en el momento de la suelta el arquero tiende a apretar su mano en la empuñadura, algo innecesario cuando seguramente la errónea posición de la mano en la sujeción es la causante, y como este muchos otros malos hábitos. Resumiendo, no hay que pelear contra los viejos hábitos, lo que hay que hacer es crear hábitos nuevos. Tu resistencia al viejo hábito es la que te lleva de vuelta a la zanja. Es fácil comenzar una nueva pauta cuando se hace sin tener en cuenta dificultades imaginadas, tal como lo haría un niño.

Hasta pronto amigos.




Junio 2017

Septiembre 2017

Octubre 2017

Calendario (diario de Robin)