Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado 24 de Octubre de 2015

Querido diario.

Disparando en un bosque impregnado de Otoño...



(Escuchando: "Memorias de África (John Barry)")

Ahora sí, el Otoño se ha hecho dueño y señor de nuestros bosques. Se tiene al otoño por una época triste, apagada, de tránsito, pero su efecto en nuestros bosques no podría ser más vívido. En contraste con el verde de los musgos o el gris plata de los troncos, las hojas del haya sorprenden con sus tonalidades ocres, anaranjadas, rojizas y amarillas. Una magia sensorial a la que se suma el arrullo del viento en sus hojas y, en ocasiones, el susurro del agua que discurre por algún arroyo o manantial cercano. Y en medio de toda esta belleza el sonido de nuestras flechas, un estallido de vida efímero que culmina con el impacto en la diana que resuena en esta inmensa bóveda de la catedral que ningún hombre ha sabido construir, el bosque, mi hogar, donde más cerca estoy de Dios y del espíritu de mis padres.

Cuando camino con mi arco y mis flechas, percibo un halo de magia élfica que se desliza entre sus árboles. Es ahora cuando adquieren mil matices rojizos los espectaculares hayedos. Con la llegada del otoño los bosques de hayas alcanzan su periodo de mayor belleza y esplendor. Un tiempo en el que el bosque se inunda de colores cálidos y mulle el suelo con su hojarasca. Su presencia se vuelve más misteriosa alcanzando un cromatismo fulgurante.

Atardece, la bruma acompaña al río que atraviesa el bosque antiguo. El Otoño es el crepúsculo, el declinar del Sol. El año se acerca a su término y las lluvias dan fin al verano. Las hojas en los árboles amarillean preparándose para el sueño invernal. La luz disminuye y la atención se dirige hacia dentro. Es momento de recogerse, revisar lo antiguo y prepararse para la renovación desprendiéndose de lo que sobra o estorba. Ha llegado el momento de cultivar la serenidad, aquietar las emociones... y observarlas, descubrir que son como el agua y pueden desbordarse como en las riadas, es ahora cuando hay que descargar la tensión como la lluvia que limpia el bochorno del viento sur, estancarse como en las ciénagas... o serenarse como en un lago de montaña.

El tiro con arco, mi tiro con arco en definitiva, es un catalizador y un medio a través del cual sintonizo con esa entidad compleja y rica que es la madre naturaleza. En el bosque, las sensaciones que me produce el tirar con arco propician un estado receptivo de mi ser hacia todo cuanto me envuelve, sean otros arqueros, vegetación, rayos de luz o cualquier individualidad de ese todo que denominamos bosque.

Solemos considerar al bosque como algo externo a uno mismo. Usamos las percepciones de nuestros sentidos para construir todo un mundo "ahí fuera", pero de hecho, no estamos separados de él, ya que lo que percibimos suele afectar a nuestro estado interior. Por tanto establecemos una conexión, a través de la cual es posible fusionarse, formar parte de esa entidad, el bosque, la madre naturaleza al fin y al cabo.

Cuando regreso al mediodía, cuando abandono el bosque físico, sigo conectado al bosque espiritual para revivir cada una de sus sensaciones cómodamente sentado en mi estudio, algunas veces como ahora escribiendo este diario.

La tarde cae, quisiera finalizar esta entrada con unos cuantos videos. Los tres primeros son con mi recurvado Ironwood, he experimentado con la ralentización de secuencias permitiendo que afectase también al sonido, en consecuencia tanto la suelta como el impacto de la flecha en la diana son como mínimo bastante espectaculares, mi cámara sigue siendo una de las más simples, el programa que utilizo no es otro que el que viene de serie con Windows, pero mi cabeza no, es algo que no tiene límites y busca siempre como conseguir algún efecto nuevo en mis videos, me divierte mucho el montaje de estas capturas en video, aunque confieso que le dedico muchísimo tiempo, no dejo algo hasta que no da el resultado que persigo, espero que como mínimo os aporten alguna sensación, es lo que siempre busco con ellos...









Y finalizo con un video dedicado a mi viejo Longbow Black Widow LAG, un potro salvaje nacido el año 1998...





Hasta pronto amigos.




Septiembre 2015

Octubre 2015

Noviembre 2015

Calendario (diario de Robin)