Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Miércoles, 1 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Esta mañana he ido a mi club de tiro.

A primera hora he despertado a mi arco de un soporífero letargo, cuando le he colocado la cuerda me ha parecido sentir una leve vibración de agradecimiento en su madera, juntos hemos partido en busca de "Bosque".

Nuestro Toyota nos ha conducido con su dulce trote hacia las inmediaciones del club. Llegamos y apenas diviso un par de autos en la entrada, sigo conduciendo a "toyo" hasta llegar a la zona de entrenamiento en el interior de "Bosque" a lo lejos veo un arquero... ¡Blai! nuestro pequeño y gran arquero, me ha embargado un agradable sentimiento de regreso a casa.

Es difícil no pasar una jornada agradable en compañía de Blai, notaba las enormes ganas de disparar flechas del joven arquero, pero cuando le he dicho que deseaba recoger unas cuantas setas en las inmediaciones del campo de tiro no ha dudado ni un segundo en acompañarme, ¡que grande eres Blai!. Más tarde hemos disparado unas cuantas series en las dianas de entrenamiento, a pesar de mi período de inactividad mis flechas han llegado bien a las dianas y ello me ha producido una agradable sensación de seguridad, he agarrado con firmeza mi arco, he soltado repetidamente su cuerda y me he deleitado observando su vuelo junto a las de Blai.

A media mañana nos hemos dirigido al restaurante para almorzar. Entramos y saludamos a Pepe que es quien nos sirve nuestros exquisitos almuerzos, noto algo extraño en su semblante, improviso un mal chiste cuando nos advierte del barro que llevamos en las botas y pedimos nuestro almuerzo. Me siento frente a Blai en una de las mesas, y al cabo de unos minutos recibo una dura y triste noticia, Blai me susurra: Veo que aún no te has enterado, la mujer de Pepe ha muerto, una terrible enfermedad se la ha llevado.

Querido diario no sé que he almorzado, apenas sé exactamente que he hecho el resto de la mañana, pero la imagen de Pepe cuando he ido a consolarlo... la imagen de un buen hombre llorando ahogándose en la soledad y la ausencia de su cariñosa mujer me ha destrozado. Al terminar el almuerzo hemos regresado al campo de tiro, mi cabeza no cesaba de buscar las palabras adecuadas para contarle a Montse lo sucedido, conociendo su simpatía por Pepe y su cariñosa esposa sabía que la amarga noticia le propinaría un buen puntapié en el alma, pero debía decírselo para que comprendiera mi estado de ánimo abatido por completo. De regreso en casa, al cabo de unos minutos Montse lloraba la terrible pérdida ante mí, una fuerte presión en el estómago me estaba ahogando.

Al mediodía no tenía hambre, me he obligado a comer y a sonreír, cuando me ha parecido que reinaba algo de tranquilidad en casa he sacado a pasear a mis tres entrañables golden retrievers, los he montado en el toyota y hemos ido a las afueras del pueblo a un cercano bosque donde pueden corretear y ejercitarse. Cuando me he sentido abrazado por "Bosque" no he podido soportar más la presión en mi estómago y como si descorchara una botella de vino espumoso he estallado sentado junto a un árbol, con la cabeza hundida he perdido el sentido del tiempo hasta que los lamidos de mis tres perros dorados me han regresado, pegados junto a mí proporcionandome calor y protección, como adoro a esas tres masas de pelo y afecto.

Una vez descorchada mi botella y vertido su contenido, he emitido un corto silbido anunciando a Ote, Nuka y Wolf nuestro regreso a casa.

Hoy día de difuntos no he ido a ningún cementerio, hoy día de difuntos la muerte me ha escupido en el alma.

Robin

Lunes, 13 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Han pasado dos semanas y me ha sido difícil escribirte, han escaseado esos momentos de intimidad en los que dialogo contigo, estoy cubriendo una serie de agujeros en nuestra rutina doméstica consecuencia de la recuperación de Montse. No me apetecía escribir, carecía del entusiasmo necesario para ello.

Sólo escribimos bien cuando escribimos con entusiasmo. El cuerpo, los sentidos, deben aliarse con la mente. La expresión literaria es el acto del hombre en su conjunto, nuestro discurso debe ser vascular. El intelecto carece de fuerza para expresarse sin la ayuda del corazón y cada uno de los demás órganos. A menudo siento que mi cabeza emerge demasiado seca, cuando debería estar sumergida. Un escritor, un hombre que escribe debe amar lo que hace, debe hacerlo con el corazón.

Hoy reanudo este diario, echaba en falta esos momentos tan íntimos en los cuales extraigo fragmentos de mi propia vida y los deposito en sus páginas.

Escribirte querido diario, me proporciona muchas ocasiones para dibujar analogías, también la oportunidad de abordar diversos temas, por humildes, ligeros o fugaces que resulten, mi mente contempla el universo desde una multitud de puntos de vista, tantea infinidad de temas antes de dar con el adecuado, de la misma forma que la Naturaleza crea miles de bellotas antes de conseguir un roble. En esos largos instantes antes de iniciar la escritura propiamente dicha mi mente gira hacia un lado y hacia otro, hasta enraizar en algún lugar y dar contenido a este diario.

Creo que es sabio aquel que asimila muchas imágenes, aquel a quien las piedras, las plantas, los animales y una infinidad de objetos le sugieren algo, le enseñan algo. Como bien sabes querido diario mi principal fuente de sabiduría se ubica en el interior del bosque, para beber en ella es necesario abrir el alma y embriagarse con su misterio.

Robin

Martes, 14 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Jordi me ha enviado la historia de "flecha negra" un arquero amigo, la transcribo en tus páginas y añado unos comentarios al final.

LA HISTORIA

DE FLECHA NEGRA:


Estimado Robin:

Voy a contarte ahora la historia de FLECHA NEGRA, un relato espeluznante sobre un arquero amigo mío.

FLECHA NEGRA recibió su nombre, porque todo cuanto llevaba era de color negro: su arco de poleas era negro, su flecha era negra, el culatín era negro, y también lo eran sus plumas negras, el disparador negro, el cinturón negro, también el jersey, los pantalones, el carcaj, los zapatos, el pelo ¡TODO ERA NEGRO! ... su alma ... ¡no sé! tal vez diría sin estar seguro que el alma de FLECHA NEGRA era tal vez rosa, ¡dejemos esta cuestión aparte!.

Y resultó, que estabamos tirando en el bosque, cuando nuestra patrulla, atrapó a la patrulla en la que iba FLECHA NEGRA. Nos saludamos, hicimos bromas, y de pronto todos quedamos en silencio, el gran FLECHA NEGRA, iba a efectuar sus disparos sobre un pavo negro ... (que no hago coña, mira tu por donde la cosa era así).

FLECHA NEGRA, levantó parsimoniosamente su arco negro, con el disparador negro, con su flecha negra, haciendo arrugas su camisa negra, etc. y disparó ... ¡CLAK! ... se escuchó el impacto de su flecha, los ojos negros de FLECHA NEGRA fueron en busca de los míos ... le hice un gesto con mis cejas y mi boca, como diciéndole que no tenía ni idea donde había ido a parar su flecha. Me habló y me dijo: ¡Jordi! ¿ves donde ha ido a parar mi flecha? a lo que contesté: ¡FLECHA NEGRA! No la veo, ¡ni encendiendo la luz!

FLECHA NEGRA, lleva además unos cristales en sus gafas, como el culo de una botella, creo que a su nariz la lleva al gimnasio para hacer pesas y poder soportar el peso de las gafas.

Sigamos... y FLECHA NEGRA, con un aire negro también, se fue a la siguiente piqueta a disparar su segunda flecha negra...

- ¿Pero, porque elegiste ponerlo todo de color negro? - le pregunté

- Es que así no les doy pistas a mis contrincantes - contestó

- ¿Como? ¿que quieres decir?

- Que yo sé donde esta el pleno, y si le doy, los otros apuntan a mi flecha sabiendo donde hay que tirar.

- ¡Ya! pero ... es que ... le das de uvas a peras, y dejando a tus contrincantes a oscuras, te ciegas a ti mismo.

- ¿Cómo? ¿Que quieres decir? - me preguntó sorprendido.

- Pues, lo que acaba de ocurrir ante tus propios ojos. Si hubieras visto, por las plumas, donde estaba clavada tu primera flecha, habrías tenido la oportunidad de ver, saber y corregir la colocación de tu segunda flecha. Tus contrincantes no las ven, pero tu tampoco, mira donde han ido a parar.

Nos habíamos colocado apartados de la línea de tiro, y veíamos el pavo negro de lado, las flechas de FLECHA NEGRA estaban clavadas bastante juntas pero bajas.

- ¿Ves? - le dije

- Si hubieras podido ver donde estaba clavada la primera flecha hubieras podido corregir la segunda, y más arriba hubieras conseguido más puntos, deja de pensar en tus contrincantes, mira bien por tus propios ojos y hazlo mejor.

Andando el tiempo FLECHA NEGRA (a veces le seguimos llamando así) dejó de ser "FLECHA NEGRA" ahora es: "FLECHA TUTTI-COLORI", usa lentillas y sigue tirando con sus vaivenes en sus puntuaciones, y creo que ha aprendido a ver muchas más cosas.

Jordi Durall

Esta es la historia de flecha negra, a raíz de ella, unos comentarios:

Algo muy extendido entre nuestra particular fauna arquera es la excesiva individualidad y rivalidad en algunos de sus individuos. En el relato original de Jordi, Flecha Negra citaba a sus contrincantes con el adjetivo de enemigos, me he permitido la licencia de modificar el adjetivo porque me ha parecido excesivo, pero es necesario comentarlo porque en el fondo es mal de la misma bestia. Los demás son mis enemigos, los demás apuntarán a mi flecha, los demás, los demás... dejemos a los demás que resuelvan sus dianas y centrémonos en resolver las nuestras, si los demás apoyándose en nuestra referencia dan en el pleno, estupendo, lo importante es que la nuestra siempre sea la referencia, ya llegará el momento en el que el COMPAÑERO (así deberíamos llamarles) errará el tiro o bien nosotros al errar dejaremos de ser la referencia.

En el tiro con arco no debemos considerar a nuestros compañeros arqueros como rivales, ellos son nuestras referencias, nuestros estímulos, un estímulo positivo es decir "Si Fulano hace 200 yo también he de conseguirlo" considerando también que las puntuaciones son fruto de la preparación, el equipo y las dotes naturales en la práctica de un deporte.

Insisto, en el tiro con arco competimos contra nosotros mismos y si un día lo hacemos muy bien y los demás lo hacen menos bien, ese día ganamos pero no derrotamos a nadie.

Robin

Miércoles, 15 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Ayer por la tarde fue una fecha histórica para Blai, nos reunimos en mi oficina y conectamos con la página web de Black Widow Bows para encargar el que será el futuro arco del joven arquero.

Ver la cara de Blai con los ojos abiertos mientras yo introducía en el ordenador las especificaciones de su futuro compañero de madera es algo que uno tiene pocas veces la oportunidad de saborear. Compartir durante unos instantes la ilusión, extraer del recuerdo adormecido aquel día que encargaba mi primer Black Widow fue gratamente intenso.

Elegir que potencia es la más adecuada para un arquero de dieciséis años es algo complejo ya que en poco tiempo variarán sus condiciones físicas, pero afortunadamente Blai en los últimos meses ha estado probando arcos, ha realizado competiciones con el MAII de Jordi y todo ello ha sido muy útil a la hora de determinar y evaluar las características de su futuro arco. Puede que en un futuro según su desarrollo físico deba sustituir las palas del arco por otras más potentes pero de alguna forma un takedown permite tener dos arcos por el precio de uno y medio, un cuerpo y dos juegos de palas.


Jordi y Blai

Y ahora a esperar a los de UPS, quien sabe... igual por Navidad podemos bautizar el nuevo arco.

Robin

Martes, 21 de Noviembre del 2000

Querido diario.

El sábado me reuní con Blai en el club de tiro y realizamos un recorrido de bosque 2D. En las primeras dianas Blai tuvo algunos problemas de deriva posiblemente ocasionados por un desgaste de la uña donde reposan las flechas, le dije que debía colocar una nueva y que de momento intentara corregir la desviación, a pesar de ello alcanzó los 300 puntos, en las últimas dianas recuperó parte de la puntuación perdida en el inicio. Mi puntuación se quedó a las puertas de los 400 y me di por satisfecho teniendo en cuenta lo poco que he concursado y las enormes lagunas de tiro con arco en este 2000.

Estos últimos días hemos andado de cráneo enviando correos a Black Widow por unos problemas con Visa para hacer efectivo el pago del nuevo arco de Blai, al final Blai ha optado por hacer una transferencia a través de su entidad bancaria, ayer por la noche sonó el teléfono ... Blai estaba muy nervioso al no obtener respuesta de BW, por lo visto enviamos el correo solicitando los datos de cuenta dirigido a Roger Fulton con quien yo había intercambiado correo hace tiempo, deducimos que BW interpretó el correo como personal y que debía reponderlo el destinatario y Roger parece que anda más liado que la pata de un romano con la temporada de caza del ciervo de cola blanca. Bien, pues nuestro joven arquero no se lo pensó dos veces y llamó directamente por teléfono a los muchachos de Black Widow quienes con el mejor acento de Missouri le confirmaban los datos para la transferencia, es bueno tener teléfono y es dos veces bueno tener madre intérprete. Solventados estos pequeños inconvenientes hemos iniciado la cuenta atrás, el arco de Blai está tomando forma en la factoría de Black Widow y presumiblemente a finales de año estamparán el nombre del joven arquero en el cuerpo inmaculado de su MAIII.

Puede parecer imposible pero algunas veces los sueños se materializan, Blai hace tiempo que sueña con un Black Widow, en Enero del 2001 abrirá un nuevo año y un nuevo arco, y quienes le queremos, sus amigos y compañeros de arco y flecha vamos a reunirnos con él para celebrarlo como es debido.

La vida es tan corta que no es juicioso ir dando rodeos.

Robin

Miércoles, 22 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Hoy no te hablaré de arcos ni de flechas, ni evocaré por enésima vez mi pasión por la naturaleza, por los bosques, por la filosofía, por la historia antigua.

Intento escribir, pero me es difícil porque no encuentro las palabras, porque casi todo se ha dicho infinidad de veces, al día siguiente.


Ernest Lluch

Han asesinado al profesor Ernest Lluch, han matado a una buena persona, una vez más, y van muchas.

Las armas quieren silenciar el pensamiento, y nosotros, los que seguimos pensando, permanecemos en silencio buscando nuevas palabras que no encontramos.

Siguen matando, a oscuras y por la espalda.

Y nosotros, no encontramos más palabras.

¡YA BASTA!

Robin

Viernes, 24 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Hoy he mantenido una charla con un viejo amigo. Hemos estado hablando de ti diario y después de leer unas páginas con un aire de solemnidad me ha dicho que "mi bosque" era irreal. He contado hasta diez y le he respondido: Cierto, es irreal para ti porque mi descripción es fruto de mi propia visión de mi propio romanticismo, el bosque "real" ha sido interpretado por mi sensibilidad y posteriormente plasmado en este diario, como un pintor plasma sus sentimientos en un lienzo.

Hablemos de realidad...

Cada uno de nosotros vive más o menos contento y descansa en su mundo ficticio y en su mapa conocido mientras no siente irrumpir de pronto, por cualquier rotura de diques, la realidad, lo inconmensurable, lo terriblemente espantoso, que le abraza sin remedio y le atrapa mortalmente. Este estado o este despertar, este vivir en la realidad desnuda nunca dura mucho tiempo, dura exactamente el tiempo que un hombre puede aguantar, y luego acaba en la huida precipitada a lo irreal, a lo tolerable, lo ordenado, lo dominable. En esta zona tolerable, templada, ordenada, de los conceptos, los sistemas, los dogmas, las alegorías, vivimos las nueve décimas partes de nuestra vida. Así vive el modesto ser humano contento, tranquilo y metódico, aunque a veces echando pestes, en su casita o su piso, arriba el techo, abajo el suelo y en medio y a distancia un saber del pasado, de su origen, sus antepasados que eran y vivían casi como él, y por encima, además un orden, un Estado, una Ley, un Derecho, un Ejército... Hasta que de improviso todo esto desaparece y se desmorona en un santiamén, convirtiéndose el techo y el suelo en rayos y truenos, el orden y el derecho en fracaso y caos, la paz y el bienestar en angustiosa amenaza de muerte, hasta que todo el mundo de ficción, tan inmemorial, tan venerable y seguro queda reducido a llamas y escombros y sólo existe ya lo inconmensurable, la realidad.

Y ahora hablemos de Naturaleza...

Ella sólo se abre al que es realmente capaz de contemplarla. La naturaleza tal como la disfrutan los excursionistas domingueros y los grupos en viajes de placer, es un espectro.

Admira un musgo, un cristal, una flor, un árbol, un cielo de nubes, un escarabajo, un mar con el respirar de su oleaje, un ala de mariposa con el orden de sus estrías cristalinas, el corte y la cenefas policromadas de sus bordes, los múltiples adornos de su dibujo y las infinitas gradaciones y tonalidades, tenues y mágicas de los colores. Siempre que abordes con la vista o con otro sentido corporal un trozo de naturaleza, si te sientes atraído y encantado por él y te abres por un momento a su ser y su revelación, en ese momento olvidarás toda la zona ciega y codiciosa del ansia humana, y en lugar de pensar y mandar, en lugar de conquistar y explotar, de combatir o de organizar, en ese instante no harás otra cosa que "asombrarte" de todo aquello que tu sientes como mundo viviente: la mariposa, la nube, el escarabajo, el río, el árbol o el bosque, pues por la vía del asombro habrás escapado momentáneamente del mundo de las separaciones e ingresado en el mundo de la unidad, donde cada cosa y cada criatura dice a la otra: Esto eres tú.

No debemos buscar, sino encontrar, no debemos juzgar, sino observar y comprender, inspirar y elaborar lo inspirado. Tenemos que sentir nuestra propia esencia integrada y ordenada en el todo. Sólo entonces tendremos relaciones verdaderas con la naturaleza.
Horas más tarde despedía a mi amigo.

Robin

Sábado, 25 de Noviembre del 2000

Querido diario.

Noche de reflexión:

Después de la charla mantenida ayer me arropé en la serenidad de la noche, debidamente acomodado en ella invoqué a mis viejos maestros, con sus enseñanzas me sumí en el pensamiento reflexivo. Transitar en nuestro bosque interior es necesario, en su quietud hallamos el espacio necesario para el dialogo interior, nuestro propio dialogo.

Los sueños...

No hay nada malo en vivir los sueños, yo vivo los míos. Muchas personas también viven sus sueños, aunque... no en los suyos propios, y ahí radica la gran diferencia.

La formación...

Cuanto mayor es la formación, es decir, la confianza en uno mismo, el sentido de la propia personalidad, tanto más rápidamente y con mayor seguridad arrojamos lejos lo que no conviene a nuestra persona, pero mayor también es la perspicacia con la que captamos aquello que nos es afín. Soy consciente que mi sintonía puede ser incomprendida pero a la par me consta que es bien recibida y correctamente interpretada.

Los dogmas...

El peor enemigo y corruptor del hombre es esa tendencia, basada en la pereza mental y en la necesidad de tranquilidad, hacia lo colectivo, hacia comunidades con dogmas absolutamente fijos, ya sean religiosos o políticos.

Individualidad...

Muchas veces he visto como un recinto lleno de hombres, una ciudad llena de hombres, un país lleno de hombres caen en ese éxtasis y vértigo que convierten a una multitud de individuos en una sola unidad, una masa homogénea, entonces he visto como todo lo individual se apaga y cómo el entusiasmo que provoca la conformidad de pareceres, la confluencia de todos los instintos en un instinto de masas, llena a cien, mil o millones de un sentimiento de superioridad, de un deseo de entrega, de un desprendimiento de la propia personalidad y de un heroísmo que en un principio se manifiesta en llamadas, gritos, escenas de confraternidad con emoción y lágrimas y finalmente acaba en pelea, guerra, locura y ríos de sangre. Mi instinto individualista me ha prevenido continuamente contra esta capacidad del hombre de embriagarse con el sufrimiento común, el orgullo común, el odio común, el honor común. Cuando en un recinto, en un pueblo, una ciudad o un país se hace patente este sofocante sentimiento de entusiasmo, me vuelvo frío y desconfiado.

Todo hombre es algo personal y único, querer sustituir la conciencia personal por una colectiva, es un abuso y un primer paso hacia todo lo totalitario.

La humanidad se multiplica rápidamente, posee más medios técnicos, y se superficializa cada día más y más, temo que puede llegar a convertirse en un colectivo uniforme. Para la humanidad como masa el ideal de la vida es la integración y adaptación sin fricciones, la reducción de la responsabilidad al mínimo.

Quienes vivimos una vida personal, individual, aventajamos a la masa en una mayor finura sensorial y mayor aptitud para el pensamiento. Vemos, oímos, sentimos y pensamos con más precisión, más sensibilidad, más riqueza de matices, pero nos encontramos solos y en peligro, tenemos que renunciar a la felicidad de la masa irresponsable. Cada uno de nosotros debe buscar claridad sobre sí mismo, sobre sus dotes, posibilidades y peculiaridades para llegar a ser uno mismo.

Siento...

Siento la fuerza de mi arco en mi pecho,
siento la llamada del bosque en mi alma,
siento el inmenso río de la vida fluir
a traves de mis poros.

Siento que estoy vivo.

Y ahora regresemos al mundo... "real" y disculpad mi enorme carcajada al pronunciar "real".

Un abrazo estimado lector, encomio tu paciencia al leer a este loco arquero enamorado de la vida.

Robin



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