Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 11 de Diciembre de 2004

Querido diario.

Después de un descanso... aquí estoy de nuevo aporreando unas cuantas teclas en este viejo diario.

Esta mañana he participado en una tirada social 3D en mi club de tiro, día perfecto para poner a prueba el nuevo arco Ironwood, hasta ahora he disparado con el nuevo "lanza torpedos" sin la presión de los "puntos". Hoy además de participar con el nuevo arco he disparado desde la misma piqueta las dos flechas y a menor distancia, tal y como indica el reglamento de bosque recientemente actualizado.

Primeros disparos... "horreur" algunas flechas altas, empiezo a bombardearme con interrogantes, ¿que está sucediendo?... se enciende la bombilla, ¡claro! un recorrido que me conocía muy bien pero con reducción de distancias, ¡mi memoria me la estaba jugando! así que a encarar todas las dianas como si fuera la primera vez que las resolvía. Algunos de los primeros disparos se me iban hacia el lomo de la volumétrica, afortunadamente la segunda flecha desde la misma piqueta me compensaba con pleno la pérdida de puntos de la primera flecha.

Aparecen las primeras dianas pequeñas, esas donde recolecto buena parte de mis puntuaciones, no se me escapan, tomo confianza y una por una, cada diana es recalibrada desde la que antes era segunda piqueta. Finalizo el recorrido con una tarjeta de 237 puntos, uno menos que en mi anterior tirada social, no puedo quejarme.

Mis compañeros no han tenido un día muy afortunado, una serie de dobles ceros se han comido buena parte de sus puntuaciones: José 117 puntos, Jordi 115 puntos, Miqui 98 puntos y Marta que ha estado acertadísima unos buenos 141 puntos.

El mero hecho de puntuar en un recorrido de bosque puede condicionar nuestro comportamiento con el arco, pero en el caso de Jordi no ha sido así, ya que no le he cantado puntuaciones hasta el final del recorrido, ha tenido un inicio desastroso con casi 5 dianas sin impactar, pero a partir de medio recorrido ha ido recuperando puntos y confianza. Cuando le veo disparar su viejo pedazo de madera es como si viera a un naufrago agarrado a una vieja y pesada viga de madera medio hundida con su peso, cuando se agarre al nuevo "lanza torpedos" que tiene encargado a Blackwidow, empezará a surfear los campos de tiro con ese tiro con arco que sé que tiene en su interior, la etapa "viga de madera" está llegando a su fín, en pocos días... le veremos en pié, surfeando los recorridos de bosque fuertemente agarrado a su nuevo Blackwidow Ironwood. Pero deberá tener un poco de paciencia, el Ironwood es un potrillo que necesita unas cuantas sesiones de doma, por suerte ya empiezo a saber como hay que domarlo, cuales son sus puntos fuertes y cuales sus precipicios.

Marta sigue en su línea, es increíble ver a una arquera diminuta corregir sus primeras flechas, la ves que busca la diana, tiene instinto y tiene paciencia, solo necesita tiempo, tiempo para crecer y poder alcanzar las volumétricas a mayor distancia.

A Miqui no le he podido ver tirar, estaba en otra patrulla, pero imagino lo que le ha sucedido. Una buena dosis de sí mismo le ha llevado a no superar los cien puntos, y es que antes de querer dominar a un arco, un arquero debe aprender a dominarse a sí mismo, no creo que el tiempo solucione nada por si mismo, es necesario que Miqui empiece a eliminar todas esas ramas psicológicas que está metiendo entre las dianas y su arco, resumiendo... se come en exceso el cráneo y sobre valora en exceso todo cuanto hace. Necesita madurar, no necesita crecer, necesita hacerse mayor de una puñetera vez.

Y nuestro viejo José considerando las secuelas de su enfermedad y el menor rendimiento de su arco ha cumplido perfectamente con la puntuación obtenida.

Finalizado el recorrido me he encontrado a Jesús y a Laura en el campo de entrenamiento, ¡dichosos los ojos! hacía tiempo que no le veía disparando flechas. Hemos estado hablando de monedas y de antigüedades, mañana domingo por la mañana igual nos vemos en el mercado numismático de la Plaza Real, tengo alguna moneda que le puede interesar, aunque como nos conocemos bastante en esa materia, la negociación va a ser dura, en definitiva... la salsa del intercambio numismático.

Denario Republicano


Ya tenemos la Navidad encima, el ave del consumo sobrevuela de nuevo nuestras cabezas. Muchas voces se han levantado contra el exagerado consumismo que rodea las fiestas navideñas, me atrevería a afirmar que uno de los mecanismos que ha provocado un aumento del consumo es, precisamente, la necesidad de quedar bien con los regalos, seguramente, si dieramos más prioridad a la ilusión que a la apariencia, el gasto sería menor o por lo menos, estaría justificado.

Hay regalos de reyes que los niños no llegan a abrir, o aunque lo hagan, no llegan nunca a jugar con ellos, esto sucede porque demasiados padres se obstinan en llenar los balcones con mucha cantidad, en lugar de poner únicamente lo que ilusiona de verdad a sus hijos. Está claro que para poder hacerlo de esta forma, es necesario dedicar tiempo a conocer las ilusiones de los niños. Es lo mismo que sucede con los demás regalos que se hacen, si se conoce al destinatario del regalo, se piensa un rato en él y se procura adivinar cuáles pueden ser sus ilusiones, de esta forma, los obsequios toman una dimensión diferente, la dimensión del afecto que en definitiva queremos manifestar. Mis buenos amigos Fernando y Olga suelen regalarme un libro una vez al año, cuando conseguimos reunirnos. Más que el propio libro, es el proceso de elección del mismo el verdadero regalo, porque en su elección hay una buena dosis de afecto, y lo más importante es que no existe una fecha que determine cuando hay que hacerlo, el regalo tiene un valor añadido cuando surge espontáneo, cuando solo el afecto lleva a hacerlo.

Y con esto y un bizcocho... hasta otro día a las ocho.

Robin

Viernes, 24 de Diciembre de 2004

Querido diario.

Perdidos en un inmenso comercio de libros, dvds y cds de música, el enano y yo seleccionamos cuidadosamente algunos regalos que nos faltan para estas Navidades. Un hermoso ejemplar de la editorial Timun Mas sobre la Dragonlance para Miqui, otra novela de Dam Brown para servidor... cuando de repente suena el teléfono móvil, casi no hay cobertura... salgo al exterior y a través del pequeño ingenio de la comunicación, Jordi, el padre de Marta me comunica que ya tiene el paquete. Precisemos... el paquete es un enorme envoltorio de cartón en el cual están escritos caracteres caligráficos que indican su procedencia: Nixa, Missouri (Estados Unidos de América). ¡El nuevo y flamante recurvado PMAV Ironwood BlackWidow de Jordi ha llegado a destino!.

¡EUREKA!

Me describe Jordi sus sensaciones al recibir el nuevo arco, y me confiesa que ha revivido lo mismo que escribí hace siete años en este diario cuando recibí mi primer BlackWidow, ¡Genial! la historia se repite.

Hablamos del nuevo arco y nos emplazamos para este lunes por la mañana en el club de tiro para bautizar el que será nuevo compañero de Jordi, empieza a partir de ahora una nueva etapa, estoy seguro que cuando transcurra un poco de tiempo, arco y arquero se fundirán en uno solo.

Segunda buena noticia recibida de Jordi. Robert, el padrino de Marta que conocí el mes pasado ya es socio de nuestro club. Esa es la intención que tenía hace un mes, pero por lo visto desconocía que el club había establecido una elevada derrama económica de acceso al mismo, motivo por el cual no pudo hacer efectivo su ingreso lo que nos causó a todo el grupo una sensación de pérdida. Robert como ya dije es un arquero entrañable y un ser humano encantador. Afortunadamente Xuri hizo gestiones con el fin de aprovechar una solicitud de ingreso de otro arquero que no se llevó a cabo cuando la derrama era considerablemente más asequible. Autorizado el cambio de arquero, Robert es definitivamente un miembro más de nuestra tribu arquera, eso ha sido un buen regalo de Navidad, no obstante y ya que estamos metidos en esta enorme librería... agotaremos algunos pocos euros que milagrosamente quedan en nuestro bolsillos, un hermoso libro repleto de ilustraciones sobre la cultura Celta... será mi auto regalo.

Este sábado y domingo días de celebración navideña mi casa estará a rebosar, son días de reunión familiar, días también para mí en los que el recuerdo de los que ya no están entre nosotros envuelve mi corazón con un halo de tristeza, el cava como siempre mezclará todos estos sentimientos.

Antes del 31 de Diciembre despediré el año, lo haré en la mayor catedral que ningún hombre ha podido construir, el bosque. Nuestro estilo de vida consumista a veces llega a hacernos olvidar que el mundo natural es la fuente fundamental de nuestra vida en la Tierra. Desde ese mundo natural, desde el corazón del bosque, Robin aprendiz de arquero y aprendiz de hombre disparará al infinito la última flecha del 2004, esa flecha carente de madera, aluminio o material tangible surcará el cosmos una vez más, mi último deseo cabalgará en ella, sé que alcanzará su objetivo, lo sabré cuando los árboles a mi alrededor murmuren y el viento acaricie mis mejillas, una vez más.



¡Felices fiestas!

Robin

Sábado, 25 de Diciembre de 2004

Querido diario.

Anunciaban viento, frío y nieve, pero esta mañana hemos disfrutado una agradable jornada de tiro con arco, Yo, Miqui, Jordi y la pequeña Marta hemos disparado nuestras flechas en el recorrido 3D de nuestro club. El lunes será jornada de puesta de largo del nuevo arco de Jordi, transcurrirá en el campo de entrenamiento donde deberán empezar a conocerse arco y arquero.

Esta mañana entre diana y diana he disfrutado del bosque, de la naturaleza en definitiva. Cuando me alejo de la bulliciosa ciudad consigo reencontrar mi lugar en armonía con la naturaleza, paseando relajadamente por el húmedo bosque, es entonces cuando soy capaz de observar, de respirar en paz la suave brisa, de impregnarme del ritmo, el orden y la cadencia del paisaje. Me nutro de la tranquilidad que emana de lo espiritual, me empapo de lo divino que reside en la montaña, sintiendo un gran respeto y comulgando con la madre naturaleza.

Es esta respetuosa conducta hacia el entorno, esta adhesión al espíritu que reside en todas las cosas y en todos los seres, el motor que permite desarrollar un conocimiento intuitivo imposible de alcanzar por medio del frío análisis o de la lógica. Esta toma de conciencia -una atenta y relajada observación de la naturaleza- tiene como consecuencia más inmediata la progresiva expansión de nuestros limitados sentidos y la apertura hacia una nueva y más amplia perspectiva en la que no solo se siente, sino que ante todo se es.



Hay que aprender a observar, cuando sólo miramos no estamos viendo, sino clasificando. Pensamos "esto es una flor", "ahora sopla el viento", "allá va un insecto". Observar es dejar de catalogar la vida para experimentarla tal como es, es percibirla con simplicidad, viendo, contemplando, apreciando como cada aspecto es parte de una totalidad mayor.



¿Que vemos cuando contemplamos un árbol?... la copa, el tronco, la corteza, las hojas... seguimos clasificando, no estamos mirando, creemos que vemos pero tan solo estamos recordando el nombre de algunas cosas. No hay que mirar apresuradamente, percibimos algo de color verde y recordamos que los árboles tienen hojas, pero en realidad no las estamos mirando, recuperamos sólo una imagen, un recuerdo, guardado en nuestro interior. Si realmente mirásemos nos daríamos cuenta de un montón de detalles que nos pasan inadvertidos. Percibiríamos los matices de las sombras en las hojas, los espacios entre ellas, recorreríamos todo el árbol y lo abarcaríamos con nuestra conciencia.



La conciencia del bosque reúne en un todo las diversas especies que lo componen, y como organismo vivo que es cada espécimen cumple con fidelidad la misión que le ha sido asignada. La sensibilidad del bosque no tiene parangón, no juzgan los árboles ni pierden el tiempo analizando lo que está bien y lo que está mal. Se limitan a fluir en armonía con la corriente evolutiva del espíritu, conservan así una conciencia sensible, abierta, y una gran paz.

El bosque es el espacio sagrado donde es posible realizar el milagro de transformarnos. Es el lugar en el que nuestra individualidad se funde con el paisaje y nos sana, y es ahí donde se encuentra el remedio de las enfermedades que su ausencia provoca.

Ve a su encuentro, cuando sintonices con el bosque te encontrarás a ti mismo.

Mis mejores deseos para ti querido internauta, que en el 2005 encuentres todo lo que realmente necesitas.


Robin

Lunes, 27 de Diciembre de 2004

Querido diario.

Y por fin ha llegado el gran día, el día del estreno del nuevo arco de Jordi, día por cierto, en el que el frío ha hecho acto de presencia, posiblemente para mitigar el calor que correría por las venas de cierto arquero.


Aquí tienes a dos hermanos gemelos...


Dos arcos exactamente iguales, ambos Blackwidow PMAV IronWood, 50 libras de potencia a 29" de apertura y 60" de largo... dos lanza torpedos con toda una leyenda a cuestas.

Emocionante ver a Jordi ilusionado con el estreno de su nuevo arco, no he perdido detalle, ni el incipiente temblor de sus manos al extraer el arco de la flamante nueva funda que parecía querer retenerlo en su interior. Jordi con una satisfacción más que evidente nos muestra al recién llegado a la tribu, un precioso arco, idéntico al mío, arco que va a llevar a su arquero a otra dimensión dentro del tiro con arco.

Nos comenta Jordi las sensaciones que ha vivido desde el momento que le entregaron el fruto del deseo, sin darse cuenta de que sus ojos se le adelantan a cada comentario que hace, al verle he recordado un día de hace siete años, un día que me recordó otro día 40 años antes, la ilusión del día de los Reyes Magos.

Y llega el momento de colocarle las bridas al potrillo, y disparar las primeras flechas...


Primeras impresiones, las flechas vuelan perfectas hacia la diana, como nunca las he visto volar disparadas con el viejo arco de Jordi. Compruebo las agrupaciones, es el resultado de una excelente postura de tiro y un anclaje perfecto, es a partir de ahora cuando puliremos la suelta de la cuerda, el IronWood demanda mucha suavidad en el momento de soltar, hay que dejar que la cuerda parta sola, la mano debe relajarse hasta el momento en que la cuerda ya no esta sujeta en nuestros dedos, es algo como sujetar hacia abajo un libro entre los dedos y al relajar progresivamente la mano vernos sorprendidos por la caída del libro al suelo, es importante no abrir la mano, hay que relajar los dedos... la cuerda se escapará sola.

Hoy ha sido un día importante para Jordi, como también lo ha sido para quienes hemos podido compartir su ilusión. Ahora nos queda un largo camino por recorrer, camino gratificante como nuestra tribu sabe hacer posible.

Unas fotos de Miqui y Marta que han compartido también este hermoso día...


Mientras aporreo este teclado he recibido un correo de Jordi, un correo entrañable que transcribo a continuación:



Apreciado Robin

A veces expresar con palabras lo que uno siente es poco menos que imposible. Hoy has decidido compartir conmigo un momento muy especial de mi particular periplo en el mundo de la arquería. He estrenado, mejor dicho, hemos estrenado mi primer Black Widow.

Me ha hecho mucha ilusión estrenar este sueño, y aún más hacerlo en compañía de quien lo he hecho.

Atrás queda casi un año en el que vacilantemente, con más ganas que conocimientos, me compré un arco y me lancé a la aventura de tirar flechas. No ha sido un año cualquiera, ha sido un año muy particular en mi vida:

Mi vida laboral vió su curso agitado por tifones, huracanes, cataclismos e interminables calmas chichas. Finalmente he llegado a puerto y mi barco ahora navega con más confianza, experiencia y aplomo por esos procelosos mares del trabajo plagados de grandes peligros, malvados piratas, traicioneros arrecifes y desalmados tiburones. En lo personal también creo que he pasado página a unas facetas determinadas de mi vida y he dado inicio a otras. Pero como nexo de unión de todo ello, el arco: A guisa de hilo comunicador de este año tan especial el arco ha sido ese bálsamo reparador que me ha revitalizado.

Y qué decir de la tribu. Un magnífico grupo de personas, cada uno especial, cada uno diferente, pero todos capaces de vibrar al unísono con la cuerda de un arco, de apreciar la belleza técnica de un tiro complicado....Tirar con arco no sería lo mismo sin vosotros. Esto hasta mi amigo Robert lo sabe de primera mano. Pero si a alguien debo agradecerle mi progreso en el mundo del arco es a tí, amigo Robin:

Tu me has guiado eliminando mis errores de arquero autodidacta, puliendo mi estilo, mejorando mi anclaje y mis posiciones... y todo ello con una paciencia infinita, con un "savoire faire" envidiable, sin machacarme con mis errores y en cambio alabando mis aciertos. Me dedicaste generosamente tiempo y ganas. Detectaste antes que yo mismo cuando caducó mi viejo arco, y supiste cómo hacer para que yo me convenciera de que necesitaba un nuevo arco... y llegados a ese punto... ¡claro está!. ¿Para qué vamos a andarnos con medias tintas? ¡Nada más y nada menos que un Black Widow! ¡Igualito al tuyo!.

Debo reconocer que cuando leí en tu diario las sensaciones que describías cuando te llegaban los arcos de USA, pensé que era demasiada afectación... pero ¡No! : Robin, ¡deberías haberme visto abriendo el paquete! ¡Que emoción! Capa tras capa de papel de diario yanqui escondiendo la promesa. La impaciencia domada a golpe de autocontrol hasta que finalmente tuve el arco despiezado sobre la mesa. ¡Ah! Montarlo por primera vez. Admirarlo. Saborear por los poros de la piel la mezcla de maderas. Y pensar en el dia del estreno...

Y esta fría mañana de Diciembre, el primer disparo, las primeras flechas...

Cuando Julio Cesar se plantó ante el rio Rubicón, sabía que Roma prohibía a sus generales bajo pena de muerte cruzar aquel río y acercarse con sus legiones a la ciudad. Así que cuando Cesar dio a sus hombres la orden de cruzar el rio para hacerse con el gobierno de la república no pudo por menos que exclamar aquello de "La suerte está echada". Ante él se extendía la promesa de un futuro dorado, la certidumbre de penosas campañas y el recuerdo de un pasado que no merecía perpetuarse en el futuro.

Hoy he cruzado mi propio Rubicón. Ya no hay vuelta atrás. Me ha mordido la araña negra. He sentido en mis manos su poder y su suavidad. Las vibraciones y la nobleza. La precisión y la fuerza. Sensaciones nuevas con un sabor de conocidas por deseadas, no por experimentadas. Sensaciones nuevas que mi viejo arco no podía darme. Al igual que César, ante mi se abre un futuro lleno de promesas, la certidumbre de una intensa campaña de doma y aprendizaje y el recuerdo pasado de mi viejo arco que cumplió su funcion sin demasiadas penas y con limitada gloria.

Esta fria mañana de diciembre está indeleblemente grabada en mi mente, llena de experiencias y sensaciones. Podré olvidar muchas cosas de esta mañana, pero esas sensaciones que se producen debido a la simbiosis entre arquero y arco, son inovidables. Al volver a casa, cansado y contento, mi aura (si existe tal cosa) debía rebosar felicidad y satisfacción. Porque mi hija se ha contagiado y a su vez ha estado con un humor eufórico.

Robin. Una vez te di las gracias por estar ahí. Permíteme que te las de de nuevo por seguir estando ahí. Por compartir.

Un abrazo

Jordi.



Hoy he disparado mi última flecha del 2004, estoy seguro que alcanzará su destino...


... regresando a casa, los árboles murmuraban y una suave brisa acariciaba mis mejillas.

Robin



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