Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Lunes, 1 de Diciembre de 2008

Querido diario.

Un viejo amigo...

Es hora de seguir, ellos... los que ya no están, palpitan en mi interior dándome fuerza para seguir aprendiendo, pues no es poco lo que queda por delante.

Dentro de unos días desentumeceré mi arco y de nuevo, mis flechas despertarán extasiadas entre los árboles, yo, con más ganas que nunca, disfrutaré del tiro con arco y de la embriaguez de la magia del bosque.



Existe un lugar en la espesura del bosque donde habita un viejo y entrañable árbol. Hace unas semanas que siento su llamada, se trata de un viejo conocido ante el cual he celebrado algunos acontecimientos importantes de mi vida.

Al principio no entendía el motivo de su llamada, pero ahora, cuando por fin he sabido despedirme de mis padres, he comprendido. Sé que ya estoy preparado para ir a su encuentro. Es tal su magia y tan sugestivo su poder que va a ayudarme a conectar con mi interior, ese lugar donde reside lo más auténtico de mí mismo. Puedo emocionarme imaginándome ante su presencia, abrazado a su tronco y sintiendo mi corazón y el suyo fusionarse al ritmo sosegado del corazón del bosque.



Cada árbol tiene un campo energético que irradia a partir de él, del mismo modo ocurre con las personas y todos los seres vivos. Cuando tienes un encuentro con un árbol, tu energía reacciona y se adapta a su campo energético. Al principio esta adaptación puede ser demasiado sutil para ser percibida, pero el hecho es que respondes con una serie de cambios en tu metabolismo, con pensamientos y sentimientos, Como el árbol no tiene ninguna de las fluctuaciones del ego humano, su patrón energético es más constante que el nuestro y nos proporciona una herramienta que nos permite comprender nuestro mecanismo de respuesta.

Existe un lugar en la espesura del bosque donde un viejo amigo espera.

Robin

Domingo, 7 de Diciembre de 2008

Querido diario.

Por la tarde en la espesura...

El sonido de las flechas en el interior del carcaj marca cada uno de mis pasos, quedan pocas horas de luz. Mientras camino por el bosque mi pensamiento fluye lentamente, cuando elevo mi vista al cielo, percibo como a lo lejos vuela un halcón hacia su nido, también aquí en la tierra, vuelan mis sueños. Qué hermoso es el bosque, que dulce el tacto de mis flechas, que hermosa que es la vida. Sigo andando hasta detenerme frente a una diana, es mi primera diana después de unos meses alejado del arco y de la flecha.

Ha llegado el ansiado momento, me concentro visualizando la diana volumétrica, tomo una de mis flechas al azar y la inserto en la cuerda, elevo el arco, mis dedos acarician la cuerda, inicio el tensado, el bosque enmudece, mi corazón palpita y se produce de nuevo la magia de la suelta... la flecha abandona el arco iniciando un vuelo precioso, mi corazón sigue golpeando fuertemente hasta que escucho a lo lejos el impacto de mi flecha en el cuerpo de la diana, un impacto que resuena por todo el bosque. Me dirijo hacia la diana recibiendo alguna que otra caricia de las ramas de los arboles, es como un "bienvenido a casa arquero", recupero mi flecha y retomo mi camino, sé que el futuro me espera más allá del bosque.



Después de un par de horas el día se apaga, aún se puede ver a lo lejos a un arquero acercarse a un poderoso árbol centenario. Al rato... forzando un poco más la vista se les distingue fundidos en un abrazo, ambos, amigos de toda la vida... comparten finalmente sentimientos y vivencias. Mientras esto sucede, la noche va deslizándose lentamente cubriéndoles con su manto. Vamos a dejarles, tienen mucho que contarse.

Robin

Domingo, 14 de Diciembre de 2008

Querido diario.

Cartas...



Una de las tareas difíciles después de la desaparición de mis padres es la de eliminar ropa usada, poner en orden papeles y controlar de alguna forma el contenido de la que fue su casa. Mi madre, como tantas otras que vivieron los duros tiempos de la guerra pecaba de guardarlo prácticamente todo, y sabe Dios que así ha sido durante muchos años, por esa razón la labor está siendo bastante ardua, aunque... no es problema ya que dispongo de mucho tiempo para hacer esta tarea. Así pues cuando finaliza la jornada de trabajo me toca vaciar cajones y decidir que se conserva y que se elimina. Gran parte de la ropa va destinada a centros de caridad y ayuda al necesitado, muchos papeles antiguos deben eliminarse, pero otros los conservaré por su valor sentimental.

Pues bien, escarbando en innumerables cajones y armarios abrí un cajón de los que aún no tocaba, en el fondo descansaba una caja con una etiqueta que advertía de su contenido: "cartas", pensé: más cartas, más papeles, más facturas antiguas. Empecé a leer, empecé a entender, empecé a sentir y empecé a llorar de felicidad, eran... las cartas de amor de mi padre a mi madre.

Han sido esas palabras de amor bálsamo para mi corazón dolorido, también han sido un billete de viaje al pasado, un pasado repleto de amor, proyectos y mucho esfuerzo. El amor dio sus frutos, uno de ellos os relata esta sencilla historia, se proyectó una familia y con mucho esfuerzo se hizo realidad y creció.

Han pasado muchos años, ha llegado la hora del relevo, de multiplicar, de empujar y de animar a quienes deberán tomar el testigo en el futuro, es necesario enseñarles a volar, y cuando sea necesario ser viento bajo sus alas.

Hermosas cartas de amor, "paraules d'amor senzilles i tendres" como cantaría Joan Manuel Serrat, palabras que guardaré como un tesoro.

Robin

Viernes, 26 de Diciembre de 2008

Querido diario.

Despidiendo el año...



Quedan pocos días para que finalice este año, todo cuanto tenía que suceder... sucedió, era lo que tocaba, no es que me resigne, no. Uno debe aceptar la vida con todos sus matices, solo por eso... la vida es hermosa.

Esta mañana una lluvia persistente se ha presentado como si fuera una suave cortina. Detrás, un año cargado de intensidad está alcanzando su final, pero nosotros... hormiguitas divinas, vamos a seguir. Detrás de un año le sigue otro, y detrás de un paso le seguirán muchos otros, haremos ese camino con ilusión, con esperanza, y sobre todo... con la cabeza alzada desafiando todo cuanto espera detrás de esa cortina.

Y ahora, desde lo más profundo del bosque, lejos de todo cuanto creo conocer, lejos de todo cuanto me han enseñado, desde ese lugar donde siempre encuentro la paz, la afinidad, la armonía, e incluso... la seguridad, desde esa profundidad, os deseo a todos que tengáis la capacidad de vivir con intensidad todo cuanto acontecerá en vuestras vidas en este próximo año.

Atreveros al mañana, no cedáis, avanzad y manteneos abiertos, aunque sea a verdades excesivas, recordad que el hombre camina desgarrándose siempre.

¡Feliz año nuevo!

Robin



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