Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Sábado, 5 de Diciembre de 2009

Querido diario.

Intuición o instinto, qué más da...



(Escuchando: "Only Time (Enya)")

Hace muchos años que ella se descubrió arquera, y el descubrimiento se hizo certeza cuando el azar o quizás el destino la llevó vagando por la red hasta arcobosque. Desde allí un tal Robin intenta rescatar a arqueros adormecidos desde su nacimiento.

Observó nuestra aprendiz durante mucho tiempo, procuró entender y trazó un camino paralelo para andarlo quien sabe si algún día. Pasó el tiempo hasta que ese día llegó, se inició en una escuela de arquería donde aprendió lo más básico, como aquel que aprende a conducir, pendiente siempre de la postura, el anclaje, y la mira para acertarle a sus dianas, vivía su porción de arquería en una pequeña escuela de tiro con arco, pero nuestra inquieta protagonista era lo suficientemente arquera como para imaginarse disparando en un bosque, intuía un mundo de posibilidades y de sensaciones.

Pasaron los años y nuestra aprendiz de arquera iba relatándome sus progresos, seguía puntualmente las aventuras de ese Robin que escribía en su viejo diario. Hasta que... ¡llegó el anhelado día! el día que estrenó su propio arco, un arco sencillo de precisión, un arco que siempre la ha acompañado en sus huídas hacia Avalon, esas pequeñas inmersiones hacia un mundo sensitivo que habita en el interior de algunos arqueros.

Pasó el tiempo y por motivos que no vienen al caso dejó de asistir a las clases y a sus prácticas de arquería, pero la diosa fortuna y con toda seguridad su destino como arquera hizo que tiempo después retomara de nuevo su camino regresando a la práctica del tiro con arco, y lo hizo en una nueva escuela de arquería, una nueva escuela significa nuevos monitores, y a raíz de algunos de sus comentarios intuí que allí descubriría una nueva forma de andar su camino del arco y la flecha, Avalon estaba un poco más cerca, y llegaron esas lecciones distintas, esas que no suelen salir en los manuales de tiro con arco, me recordé a mi mismo con aquellas fantásticas experiencias que viví durante mi formación como arquero de la mano de Jordi Durall.

Hoy he recibido un correo de nuestra aprendiz, un correo que marca el final de una etapa, y el inicio de una nueva andadura, una ventana abierta hacia algo que desde el inicio ella intuyó. Transcribo el contenido de su mensaje, el primero de muchos otros que espero poder ir insertando en este viejo diario.

"Hoy mi monitor me tenía reservada una sorpresa, los cuatro que asistimos a clase hicimos precalentamiento con música de Enya. Poco después, me dijo que no abriera más mi arco, señalándome una esquina donde me esperaba un arco junior de 23 libras sin punto de mira y una diana de 40 situada a 10 metros.

Entonces me dijo:
-abres y cierras con ojos cerrados hasta que memorices todo tu cuerpo y tus movimientos.
-centraliza en tus codos, alinéalos, el anclaje llegará a su punto solo.

Seguí el ejercicio con paciencia 10 minutos, acomodé fácilmente mi cuerpo y me fusioné con ese arquito desconocido para mi, en segundos ya lo sentí mío... más tarde practiqué con flecha (sin suelta!!!) 10 veces más... para por fin!!! llegar a la suelta sin mira, sin apuntar... y solté!!! Agrupé en el amarillo!!! Me gustó tanto que luego seguí a 15 y a 18 metros agrupando y sin mira!!!

Por fin, después de un largo camino llegué al instintivo!!! y me encanta, lo mejor es que no me dolió nada, llegué a una apertura tan cómoda que me sobraba para ese arco!!!

Estoy feliz Robin!!! La experiencia me hizo muy feliz!!! Para la semana próxima me anoté para dar clase 3 mañanas seguidas!!!"

No he querido corregir ortográficamente el batallón de signos de admiración porque es importante captar el entusiasmo de nuestra aprendiz arquera, aprendiz que sin saberlo acaba de escribir con plumilla y excelente caligrafía... sus primeras sensaciones en este maravilloso y apasionante mundo del tiro con arco intuitivo.

¡Feliz nueva andadura!

Robin

Miércoles, 23 de Diciembre de 2009

Querido diario.

Avatar...



(Escuchando: "BSO Avatar (James Horner)")

Hacía mucho... mucho tiempo, que una película no me sorprendía, no me cautivaba y no me emocionaba de la forma que lo ha hecho "Avatar" de James Cameron.

Conocéis mi pasión por el bosque, por la naturaleza. Desde mi juventud he sentido en mi propia alma el daño que se le inflige a Gaia, nuestra madre tierra. Hace pocos días se ha cerrado la Conferencia de Copenhague sobre el cambio climático, y se ha cerrado con un fracaso maquillado con una declaración tan vacía como la que se ha conseguido.

Pero a pesar de la inoperancia de quienes pretenden representarnos, hay un principio de subsistencia y supervivencia imposible de eludir amigos míos, es necesario reengancharse al colectivo vital, es necesario tomar verdadera conciencia, de lo contrario... ¿cual va a ser nuestro legado?



Árbol de la vida


Id al cine, son buenas fechas para ello, sentaros suavemente en vuestra butaca, abrid bien los ojos y quienes aún podáis... abrid vuestra imaginación. Es necesario este discurso ahora, son necesarias películas como Avatar que nos permitan viajar a Pandora, un lugar que fué y puede dejar de ser, un lugar donde persiste otra forma de entender la vida... que no es otra que armonizar con todo cuanto les rodea, formar parte, ser uno más.


I See You - BSO Avatar


Avatar de una forma sutil y no activista pero al igual que el mensaje del jefe Seattle de la tribu Suwamish, nos debería hacer pensar (el arte siempre es simiente de pensamiento) sobre nuestra civilización, el derecho a abusar de otros y sobre nosotros mismos, como personas, como grupo humano, como cultura y en los demás, metafóricamente los altísimos extraterrestres Na'vi, aquellos que son diferentes de raza, cultura, tradición, pensamiento pero que tienen algo que avariciosamente anhelamos y que no pararemos hasta conseguirlo por cualquier método. ¿Ciencia ficción?, simplemente el día a día.

Avatar es un prodigio de cine, de historia clásica, de esa clase de historias que desde tiempos inmemoriales han pertenecido a nuestro ADN, que han tocado nuestra fibra y que nos han estimulado. Por eso han impregnado tantos relatos que conocemos por sus valores y conflictos universales, y eso, en mi opinión, es el acierto de un gran guión firmado por James Cameron, un libreto que en la pantalla abarca un metraje que supera los 160 minutos, y que se hacen tan ligeros como las semillas del árbol de las almas de Pandora. Disfrutaré cuando tenga la oportunidad de ver el metraje original de Cameron, me falta una hora, una hora que ahonde más en la integración del protagonista en Pandora y la tribu de los Na'vi, como me recuerda a bailando con lobos.

Con una perfección pocas veces vista en el cine, Avatar viene definitivamente a enrostrarnos nuestros errores, a enseñarnos que sentir la naturaleza nos hace vivir mejor y más felices, que la riqueza no sólo se encuentra monetariamente, sino que también la podemos descubrir a nuestro alrededor con cosas tan simples como respirar y, fundamentalmente, con ver, sobre todo ver.

Los Na´vi son una raza, conectada con su mundo, su religión se basa en que todos somos parte de la misma energía, todos estamos conectados, plantas, animales, el planeta entero es una red neuronal, puede sentir, llorar, vivimos gracias a energía prestada por la naturaleza y cuando morimos tenemos que devolverla pasando a formar parte del todo. Tratan a los demás seres con respeto, como hermanos. Debo confesar que toda la idea de la religión de los Na´vi me parece más convincente que muchas de las religiones del mundo actual.

"Nadie puede enseñarte a ver" reza una de las frases de una nativa, en alusión a que tienes que aprender por ti mismo a sentir el mundo que te rodea. Es la mejor película visualmente que haya visto, parecía como si nunca hubiera visto una película en toda mi vida. Y es que James Cameron ha creado un mundo entero de la nada. La flora es "de otro mundo" un planeta bio-luminiscente que resulta un gran espectáculo visual por las noches, Cameron ha utilizado toda la paleta de colores para adornar plantas y animales, incluso el planteamiento que ofrece de su percepción de seres extraterrestres es científicamente correcto, o al menos así se siente. Los Na´vi, animales y plantas son gigantes en comparación con los de la tierra debido a que la gravedad de Pandora es muy baja lo que permite a los seres vivos crecer más.

Haceros un buen regalo, pues no hay mejor forma de despedir un año que dirigiendo nuestra mirada hacia lo esencial de la vida. Disfrutad la película, después regresad... algunos... al bosque con vuestros arcos y flechas, y conectad con ese flujo vital, éter de la vida imperecedero. Afirmad en vuestro corazón la idea de preservarlo todo para los demás, para los que aún no han llegado, no solo como un imperativo categórico básico sino también como un principio de subsistencia y supervivencia imposible de eludir.

¡Sigo conmocionado!

¡Que el gran árbol siga guiando tus pasos... hermano Cameron!

Robin



Noviembre 2009

Diciembre 2009

Enero 2010

Calendario (diario de Robin)