Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo 12 de Diciembre de 2010

Querido diario.

Su último vuelo...



(Escuchando: "Seabiscuit - A Nice Ride (Randy Newman)")

Elevo mis ojos vidriosos hacia una noche estrellada, hace pocas horas me han comunicado la muerte de un amigo arquero, un amigo que no ha podido alcanzar los cuarenta, la tristeza inunda mi alma, la muerte vuelve a rozarme con sus alas. A lo lejos imagino la silueta de un halcón cruzando el espacio bajo la atenta vigilancia de las estrellas. El halcón es mi animal totémico, simboliza mucho para mí, y bajo su protección encajo ahora esta dura noticia.

He de seguir, mis dedos inician perezosos su particular baile de las palabras, primeros saltos de tecla en tecla, lentamente frente a ellos surgen palabras que pretenden decir alguna cosa. Oculto detrás... yo, Robin, intentando dar agilidad a esos dedos aún entumecidos.

Observando el manto oscuro de la noche, divisando el perfil de un bosque cercano a mi casa pienso en esa fuente de energía universal que nos rodea. Está ahí aunque no la veamos. Es una fuente de energía limpia, sostenible y no contaminante. Contiene todos los colores, todas las músicas, todas las imágenes, todas las ideas, todas las emociones, también... todas las palabras. Todo flota ahí, esperando a ser cazado por alguien que se conecte a ella. Para hacerlo es preciso aprender a calmar nuestra mente, centrarnos, focalizar nuestra atención, afinar los diales de nuestros sentidos, cultivar la sensibilidad y crear un silencio interior que nos permita acceder a la fuente de creatividad.

Sigo intentándolo, el dolor me dificulta la conexión, Vicente se ha ido, es difícil concentrarme, imagino un bosque más allá de los sueños, el bosque siempre me conduce...

La vida sigue, nada va a detenerse, y he de esforzarme en reconectar, lo hago encabezando esta entrada con la imagen de Neytiri, ella representa para mí la imagen de un espíritu libre, como libre debe ser ahora Vicente, libre del sufrimiento y de las heridas de su enfermedad. Vuela majestuosamente hacia las estrellas querido amigo, reintégrate con el todo, sé que a partir de ahora estarás en todas partes, como lo están todos los que han partido, como lo están papa y mama, como lo están otros compañeros de viaje que partieron. Vuela sin miedo amigo, porque eres ahora una flecha preciosa que se dirige hacia su última diana. Vuela recto amigo, como recto viviste, vuela vuela vuela...

Somos el material de los sueños, polvo de estrellas, energía que nunca va a morir. Somos el sueño de una célula que se copió a sí misma para convertirse en dos. Somos nuestro propio anhelo plasmado en el tejido del tiempo convertido en realidad. Somos lo que queremos ser, lo que hacemos que sea, lo que puede llegar a ser. Es tiempo de recomenzar y reinicializar si es preciso cada día nuestra vida. Es tiempo de decidir y tomar la responsabilidad de crear nuestra melodía. Es tiempo de despertar y, aunque dudemos, de pasar a la acción. Es tiempo de vivir con fuerza y valentía nuestro tiempo. Pues éste será nuestro legado.

En memoria de quienes ya no están, pero que siguen permaneciendo.

Hasta siempre Vicente...


Vicente y Marta



Hasta pronto amigos.

Robin

Domingo 19 de Diciembre de 2010

Querido diario.

Los cuatro jinetes...



(Escuchando: "Songbird (Eva Cassidy)")

Para vivir muchos años sólo se necesita buena suerte. Pero para vivir en plenitud se necesita integridad. (Séneca)

Desde este humilde diario quiero desearos a todos unas felices navidades, será una buena ocasión para estar cerca de vuestra familia. Como de alguna forma sois también mi familia, aprovecho esta tranquila tarde de invierno para desearos lo mejor para el año 2011.

Estos días ando algo sensible, en Navidad acuso la ausencia física de mis padres y la de amigos que ya no están, no puedo ver sus sonrisas pero siguen resonando en mi recuerdo momentos especialmente dulces con ellos.

Este año quiero despedirlo disparando buenas flechas en el bosque, pero también quiero disparar a través de estas viejas páginas otra flecha, una flecha que espero impacte en muchas dianas. Para todos, y especialmente para ti que me estás leyendo.

Pienso que nunca una generación ha tenido, como hoy tenemos, el poder de destruirse y destruir todo rastro de vida. Es importante tomar conciencia de ello. Según narra el Apocalipsis de San Juan, cuatro jinetes montados en sus cuatro caballos (blanco, negro, rojo y amarillo) aparecen al romper los primeros sellos que cierran el libro del futuro. Anticipan la destrucción. Son un vencedor, un guerrero, el portador de una balanza y la muerte. Hoy esta predicción puede convertirse en realidad.

El primer jinete es el vencedor y representa el poder y la conquista, la desigualdad, el dominio de unos y el sometimiento de otros. El segundo es el guerrero de una gran guerra que no tiene fin por la codicia, por el miedo hacia los que son diferentes, por la prepotencia, por el orgullo, por elegir la venganza como respuesta, por el pensamiento fanático y la falta de respeto por la vida. El tercer jinete es el portador de una balanza que ahora está descompensada porque nosotros mismos creamos la escasez cuando empezamos a temerla. En nuestro mundo hay abundancia y recursos suficientes para todos, pero provocamos las guerras, el hambre, el poder y la muerte cuando, llevados por el pánico a no tener lo suficiente, por el ansia de seguridad o por la avidez de poseer, acaparamos, imponemos, coaccionamos, ejercemos la violencia y somos injustos. La injusticia social es una fuente de resentimiento y genera violencia, y la violencia, destrucción. El cuarto jinete representa la muerte, no tan sólo de cada individuo sino también de la naturaleza, la degradación del medio ambiente y la destrucción de las oportunidades de crecimiento de muchos seres para los que la vida se convierte en insostenible.

Los cuatro jinetes anuncian el final apocalíptico, la sexta extinción, pero aún estamos a tiempo. Cada uno de nosotros en su vida puede hacer aportaciones que reviertan esta tendencia.

Mi deseo de Navidad es que nuestros cuatro jinetes sean: Humildad, Paz-Justicia Social, Ternura y Generosidad. Porque la humildad combate la estupidez de la arrogancia, diluye la superioridad y es respetuosa. La paz busca soluciones dialogadas y solidarias y de ella emana la justicia social que elimina resentimientos, desigualdades, redistribuye los recursos de forma equitativa y hace desaparecer el caldo de cultivo del odio y la violencia que tan sólo engendra muerte y destrucción. La ternura protege, cuida, mima y es sensible a toda la vida. La generosidad surge de todo lo anterior y es una actitud emocionalmente ecológica y generadora de abundancia.

Las profecías pueden cambiarse, sólo son avisos que pretenden despertarnos de nuestra modorra.

Feliz Navidad y un año 2011 repleto de vida.



Con todo mi afecto!!

Robin



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