Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Domingo 4 de Diciembre de 2011

Querido diario.

Reconexión...



(Escuchando: "Robin Hood: Prince of the Thieves (Michael Kamen)")

Sábado 3 de Diciembre, 7:30 AM

Amanece, calzo de nuevo mis botas para perderme una vez más por un hermoso bosque. Ha transcurrido un mes apartado de mis incondicionales flechas, durante este tiempo he tenido que tomar decisiones importantes y orientar correctamente mi propio barco, ahora, con un rumbo fijado me hago de nuevo al mar de la vida... ese mar que algunas veces amenaza con engullirme, un mar al que no le tengo miedo.

Todos hemos vivido en algún momento la sensación de estar perdidos, de no saber qué elegir al hallarnos en una encrucijada, de desánimo o enfado cuando el camino elegido nos lleva a un muro y debemos dar marcha atrás rehaciendo lo andado. Desde que nací conozco la experiencia del error, cuantas veces he sentido desconcierto ante la incertidumbre sobre si elegí correctamente, aprendemos por ensayo y por error qué caminos son los mejores porque nos abren, y cuales nos encierran o nos llevan a un callejón sin salida. Siempre intentando mantener el equilibrio buscando esa salida del laberinto huidiza. Siempre aprendiendo... ¡eternamente aprendices!

El sol se eleva ahora majestuosamente. A sus pies Robin empuña de nuevo su arco. Repaso el material, que no se me olvide nada, hasta que finalmente monto en mi cuatro ruedas, un viejo compañero de viaje que tiene casi tantos años como este diario.

El asfalto va quedando atrás, bajo el cuatro ruedas un camino de tierra húmeda me conduce hasta el bosque, ese lugar donde habitan otros arqueros cuyos rostros y amabilidad conservo como un tesoro en mi memoria.

Reencuentro con mis amigos, manos que se entrelazan, besos, abrazos, miradas que reavivan una alianza, complicidad.

Primeras flechas en la zona de entrenamiento, acuso un poco de frío en las manos pero mi corazón está ardiendo, mis flechas vuelan de nuevo en busca de las dianas, cuantas veces he soñado este momento durante este último mes. Compruebo distintas distancias hasta encontrarme cómodo, suelto un par de series a 50 metros y ante la ausencia de arqueros me dirijo al bosque hasta situarme ante la primera diana de campo que es muy asequible, la resuelvo bien, recojo y me dirijo a la segunda que aumenta en dificultad, tiro ascendente, distancia medio-larga, sin dudar, con convicción, mis dos flechas alcanzan el amarillo... tengo el tono, el coro está dispuesto... ¡la música puede empezar!



Y vuelan las flechas, una detrás de otra, los impactos en las dianas se repiten, in crescendo... crujen las hojas bajo mis pies... ¡esto es una locura! paso a paso voy emboscándome hasta integrarme definitivamente con el bosque que me envuelve. De repente miro al suelo junto al camino, no estoy solo... diminutos seres con sombrero se muestran a mi paso... podrían ser duendes pero son una legión de setas que surgen de las entrañas de la tierra, "carlets" a cientos, y en algunos rincones el rey de los duendes del bosque, el "rovelló". Resuelvo unas cuantas dianas más y recojo unas cuantas setas, emboscándome un poco más, arañando mi piel con las zarzas, metiéndome en la espesura donde los "boletaires" abandonan, y es entonces cuando el bosque me abraza con sus ramas, me corta el paso en muchas ocasiones para que retroceda y busque un nuevo camino, el bosque juega conmigo y yo me dejo seducir por su grandeza.


Al mediodía desando todos mis pasos, monto en mi cuatro ruedas esperando un nuevo amanecer, una nueva jornada de tiro.

Domingo 4 de Diciembre, 8:30 AM

De nuevo en el club de tiro, hoy va a ser una jornada completa, al mediodía comida en el club para acompañar a mis amigos arqueros en la despedida de Azucena y Ernesto que regresan a Burgos, seguirán siendo socios del club pero somos conscientes que el sonido de nuestras flechas retumbará en el vació que su ausencia producirá en nuestros corazones. Esperamos, deseamos que de vez en cuando puedan visitarnos y así poder reforzar los lazos tan estrechos que se han forjado durante estos últimos meses.



Pero apartemos el desánimo, tenemos todo el día por delante y es nuestro deber aprovecharlo al máximo. Así que lo primero cargarse de combustible despachándome un buen almuerzo. Reencuentro con Oriol, Fani, Gloria, Emma, Mari Carmen, Jordi, Anja, Helena, Azucena, Ernesto y algunos nuevos alumnos de Oriol. Me repiten cuanto me han echado en falta, no saben cuánto los he añorado yo estos días, puede que no hayan sido conscientes pero durante mi ausencia les he visto disparar con sus arcos, incluso he tensado sus cuerdas con mi deseo, hoy... los pensamientos se fortalecen con la presencia. Uno por uno me cuenta sus progresos, Emma con el longbow que Fani le ha prestado, un arco que supera con creces las prestaciones de su longbow, Helena que está mejorando añadiendo una media de 50 puntos a los que hacía antes de mi ausencia, Jordi probando flechas más cortas para disminuir la potencia del longbow de Oscar que utiliza estos días, Oriol persiguiéndonos a todos con su nueva cámara y contándome lo feliz que es con ella, lo fotografía prácticamente todo, son los primeros días, poco a poco irá optimizando sus disparos, es como con el arco, no se trata de hacer muchas fotos, es solo cuestión de apreciar esos instantes que puede que no puedan repetirse y merezcan inmortalizarse en una fotografía, también llegará el momento de procesar las fotos, se puede hacer mucho para que una foto sea optimizada, tiempo habrá para ello, de momento Oriol ya tiene el arma y todos, absolutamente todos somos su objetivo, quizá debiera decir... diana. Fani me cuenta como sufre estoicamente la nueva actividad de Oriol y no puedo dejar de reírme imaginando mil secuencias y situaciones. Anja va recorriendo sus primeros pasos con el arco y la flecha y me planteo hacer un recorrido con ella cualquier día de estos, la veo algo deshinchada, creo que puedo reorbitarla para que entienda que muchas cosas están por venir. Gloria va mejorando su reciente operación de rodilla pero mucho me temo que no va a permitir el descanso que una intervención de este tipo requiere.

Después de calentar lo suficiente formo una reducida patrulla con Mari Carmen y Emma, el objetivo de hoy es hacer todo el recorrido de campo, un recorrido precioso pero con un final un poco agotador con unos ascensos importantes, ascensos que permiten unos disparos con desniveles increíbles, un reto para el arquero que se precie de serlo.

Mari Carmen la veo muy firme, tiene mentalidad de tirador, tiene temple y es ajena a influencias externas, no tanto a las propias, pero este es un mal muy propio de los arqueros, es el peaje que hay que pagar por tener cabeza.



Emma progresa adecuadamente como dirían en el colegio, pero lo que me asombra es la increíble pasión que derrocha cuando un arco está en sus manos. Hace relativamente poco que Fani le ha prestado su longbow Diomar, un arco de alta gama con doble lámina de carbono en las palas, es un arco muy exigente que imprime a la flecha velocidad. Como tantas veces he comentado, la velocidad tiene un lado bueno y otro peligroso. Con este arco Emma no debe temerle a las ramas que antes interceptaban sus flechas, tampoco debe efectuar parábolas exageradas para alcanzar muchas dianas lejanas, pero... todo tiene un precio en esta vida, esa velocidad añadida por el carbono de las palas no perdona errores, es más, los intensifica, así que para conducir este Ferrari debe uno centrarse en la carretera para no salirse de ella. Quizá hubiera sido mejor un arco de mayor potencia para Emma, pero con una velocidad de flecha algo inferior a la actual, de todas formas a Emma la veo capaz de hacerse con el control de este nuevo potrillo, aunque requerirá tiempo y serenidad, y esto último, a veces es incompatible con su pasión y las ganas de tirar que pueden generar ansiedad, un verdadero obstáculo para que las cosas sucedan con naturalidad. Espero que a medida que transcurra el tiempo nuestra aprendiz arquera aprenda a sujetar bien la brida de su nuevo potro, hay que darle un poco de cuerda pero manteniéndolo bien sujeto. Así que en el futuro, cuando los ahorros permitan una nueva inversión en la compra de un nuevo longbow, opino que deberá ser de mayor potencia que el que tenía hasta ahora pero quizá sin carbono en las palas, Emma no lo necesita, no veo su futuro en competición aunque participará con regularidad en ella, las conversaciones que hemos mantenido me dibujan un futuro muy parecido al actual pero con un dominio muy superior de su arco, las medallas que Emma necesita serán fruto de su propio sentir más que de un resultado numérico, sin embargo sus ojos se desorbitan cuando realiza un buen disparo como es lógico.



Después de una temporada de abstinencia arquera no he tenido ni un ápice de ansiedad en los tiros, sigo saboreando cada uno de mis tiros, por fortuna he reconectado en el punto que lo dejé, lo único que me afecta de momento es el cansancio cuando llego a las últimas dianas, algo que la práctica solucionará en unas cuantas sesiones. En el recorrido de hoy he notado algo de imprecisión en las dianas reloj, las más cercanas, pero en los tiros largos creo haber resuelto bien el recorrido, me he sentido muy cómodo con mi Ironwood.



En algunas ocasiones mis tres flechas han compartido una pequeña zona del amarillo, ya sabemos que una sola flor no hace Primavera pero ello no le resta belleza...




Al mediodía Oscar nos ha ofrecido una suculenta comida, nos han acompañado Azucena y Ernesto, sabemos que les vamos a echar mucho en falta a partir de ahora, pero nosotros, la familia de arqueros del TEM, esperaremos lo que haga falta para compartir con esta pareja entrañable... arcos, flechas, bosque y el calor de nuestra amistad.



Por ti Azucena, por ti Ernesto, porque la vida ha de ser siempre un continuo reencuentro.

Hasta pronto.

Robin

Jueves 8 de Diciembre de 2011

Querido diario.

Sobre aprendices y maestros...



(Escuchando: "Fields of Gold (Eva Cassidy)")

Ser aprendiz significa aprender nuevas habilidades, vivir nuevas experiencias, contrastar opiniones, romper esquemas o viejos paradigmas, cuestionar creencias, sentir, vivir, ser. Para avanzar solo es necesario tener ilusión, coraje, fuerza y la voluntad de no detenerse.

Empieza el aprendiz no sabiendo sin saber que no sabe, es lo que se llama incompetencia inconsciente. Después de unos primeros pasos tutelado por su maestro ya es consciente de que no sabe y que tiene que aprender, esta sería la incompetencia consciente. Viene a continuación un largo trayecto de práctica, en ese trayecto adquiere cierta habilidad y va haciendo las cosas mejor aunque le falta dominio y debe vigilar todos sus movimientos, lo denominaremos competencia consciente. Y un día alcanza la cuarta etapa en la que todo lo que ha aprendido lo realiza ya de forma automática porque lo realiza de forma inconsciente, es cuando el yo se ausenta y cede el protagonismo al arquero interior, es esta la etapa de la competencia inconsciente, a partir de ese momento el aprendiz iniciará un camino mucho más complejo, y no es otro que el de conocerse a sí mismo.

Perfilemos ahora que cualidades debe tener el maestro...

la primera es que tenga "Visión" o capacidad de comprensión global y que entienda perfectamente las situaciones que van a darse. La segunda es que tenga "Capacidad de escuchar" pues no es lo mismo oír que escuchar, el maestro debe tener la capacidad de atender los mensajes de su aprendiz. Tercera... "Sabiduría" debe poder ver lo que el aprendiz no puede ver, es una combinación de conocimientos y experiencia, el conocimiento está al alcance de todos, pero la experiencia, es única y personal. Cuarta, "Empatía" es la identificación mental y afectiva del maestro con el estado de ánimo del aprendiz, es ponerse en el lugar del otro, escuchando antes de hablar, reconociendo los sentimientos individuales del aprendiz. Vamos con la quinta... "Humildad" que no es otra que la actitud de no presumir ante sus logros, reconociendo sus fracasos y debilidades, esta cualidad la posee la persona realista que tiene los pies en el suelo y que es consciente de lo que sabe y de lo que no sabe. Sexta, "Coherencia" el maestro debe ser consecuente con sus valores demostrándolo continuamente. Séptima, "Convicción" algo muy arraigado a la personalidad. Octava, "Paciencia" que es la capacidad del maestro para soportar o tolerar algo sin ponerse nervioso, no debe alterarse y debe saber esperar. Seguimos con la novena, "Curiosidad" me refiero al deseo de ver, averiguar o saber alguna cosa, es importante que el maestro tenga una actitud de curiosidad que le servirá para desarrollar con eficacia su papel o rol. Décima, "Flexibilidad" el maestro debe ser flexible para ejercer bien su labor, debe ser como el bambú por su gran capacidad de adaptación. Y terminamos con la última, "Seguridad en uno mismo" esta seguridad se consigue ante la convicción de que puede obtener resultados satisfactorios en el proceso de ayudar al aprendiz a generar los cambios buscados, un buen maestro debe tener mano de acero en guante de terciopelo, es decir... debe actuar con firmeza y también dar una buena retroalimentación o feedback.

Sugerencias para aprendices...

Es un error querer lograr varias cosas al mismo tiempo, es como intentar disparar a dos manzanas al mismo tiempo. De la misma forma que la flecha debe concentrarse en un único punto, el aprendiz debe atender a solo un aspecto concreto que deba mejorar en un momento de su entrenamiento, no se puede estar pendiente del codo, de la empuñadura, de la posición, y de cómo nos ven los demás, esta dispersión no va a resolver nada, debemos focalizar nuestros esfuerzos.

Hay que hacerse amigo de los errores. No hay avance sin acción, como tampoco habrá resultados buenos sin errores previos. No juzguemos nuestras acciones como malas o buenas, mucho mejor como adecuadas o inadecuadas, después de cada tiro inadecuado estamos algo más cerca del adecuado, al fin y al cabo es la acción la que crea resultados, no sólo el conocimiento.

El tiro con arco, una pista de despegue...

El ser humano tiene la capacidad de crearse estímulos y de sentirlos de distinta forma. Según su educación y sus deseos, tiene la posibilidad de poetizar sus reacciones, de jugar con la fantasía y de hacer que cada acontecimiento pueda despertar en él mismo diversas reacciones, pasiones o inhibiciones. Deberíamos plantearnos el tiro con arco como una parcela de nuestra vida especialmente indicada para descubrir quien es ese desconocido que habita en nosotros mismos, es decir, comprobar que capacidad tenemos para reaccionar ante los diversos estímulos que el tiro con arco puede ofrecernos.

Y termino con este parrafito que tiene enseñanza de la buena...

Cuando se vive para ser... se hace, cuando se vive para hacer, más difícilmente se puede ser, ya que el hacer resta fuerza a la intención de lo que se es. Uno es mientras sea consciente que quien es y viva consciente que el tiempo está a su servicio. Uno es mientras domina las circunstancias que lo envuelven y no se deja llevar por el remolino de los acontecimientos. Si se deja absorber vivirá permanentemente angustiado y en tensión, en cambio, si consigue el pleno dominio de sí mismo, o simplemente valora quien es y establece la distancia necesaria entre los estímulos y su respuesta, interpretará las cosas de otra forma, tendrá la sensación de aprovechar el tiempo no tanto en función de lo que es capaz de hacer, sino de lo que es capaz de vivir y sentir.

Que vuestras flechas vuelen alto y lejos, así como vuestros corazones detrás de ellas.

¡Hasta pronto!

Robin

Sábado 17 de Diciembre de 2011

Querido diario.

Cabalgando de nuevo el LAG...



(Escuchando: "Total Eclipse Of The Heart (Bonnie Tyler)")

Con frío y ráfagas de viento que azotan el alma me dirijo de nuevo al bosque, es como un regresar a casa. Esta mañana para quitarme el frío he decidido montar mi viejo potro LAG (Long Autumn Gray) de Blackwidow, este viejo pero magnífico Longbow es un arco que voy redescubriendo estos últimos años, hoy con frío, con viento incluso, he conseguido domarlo por completo, así que el viejo potro ha perdido su rigidez en mis manos, hoy he iniciado una nueva etapa de tiro en la que mi entrañable Longbow sustituirá en muchas ocasiones al todo terreno Ironwood.



Esta mañana se celebran elecciones para un cambio de junta de gobierno en mi club, así que finalizada mi sesión de entrenamiento ejerceré mi derecho de voto para la renovación de cargos, no tengo ni idea de quien saldrá elegido pero lo que tengo claro es que salga quien salga, deberá ser apoyado por todos.

Me encuentro en el campo de entrenamiento con mi Longbow en la mano, la otra en el bolsillo, hace un frío del carajo y lo que es peor, unas ráfagas de viento que hielan el alma. No permaneceré mucho tiempo en la explanada pero antes de meterme en el bosque quiero calentar un poco y entrenar algunas distancias que están señalizadas para tomarle la temperatura al viejo potrillo.

Después de unas cuantas series me quedo algo sorprendido, domino el LAG casi como si fuera el Ironwood, parece que finalmente arco y arquero han sabido compenetrarse para trotar de diana a diana, que gustazo disfrutar de su carácter, pero ahora un carácter impregnado de docilidad, mi mano se relaja adecuadamente, no noto sacudidas, solo energía que fluye como lo hacen mis flechas al iniciar el vuelo, es un placer seguir la estela de su trayecto en mi mente cuando se dirigen hacia la diana. Así que sin más demora me dirijo al recorrido de campo para resolver algunas dianas, hoy no dispongo de tiempo para hacerlo todo.



Me siento cómodo en el recorrido, amparado por los árboles el frío sin tanto viento es más soportable, y empiezan a volar mis flechas, el longbow es muy silencioso y solo escucho los latidos de mi corazón que ante la diana son más lentos pero con más profundidad, resuenan en mi pecho dándome una cadencia, me relajo y los tiros van sucediéndose por si mismos, automatizado absolutamente todo alterno el ser protagonista de la acción a ser espectador de mi mismo, de mi arco, de mis flechas, del bosque, todo perfectamente entrelazado... en sintonía, alcanzando un estado de placer que no recuerdo con mi Ironwood. Como siempre he dicho el recurvado es un arma de combate, es muy efectivo y preciso, pero este Longbow tiene la magia de alcanzar el tuétano de tu propia naturaleza, penetra en tu interior de una forma dulce pero muy consistente, hoy he vivido con mayor intensidad cada segundo de la secuencia de tiro.



Por la tarde en mi taller de arquería y dibujo he limpiado a conciencia el LAG, encerado su cuerda y por supuesto he disparado con todo tipo de flechas a mi diana indoor, es como si tuviera un arco nuevo, hoy, después de trece años, he redescubierto la verdadera naturaleza de esta maravilla manufacturada por Black Widow Custom Bows.

Nos vemos!!

Robin



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