Diario de Robin

Aprendiz de Arquero
Aprendiz de Hombre

Miércoles 16 de Diciembre de 2015

Querido diario.

Pequeños potencialmente grandes...



(Escuchando: "Deeper For You (Melanie Ungar)")

Se acercan unos días de ilusión para los más pequeños, una ilusión que durante el resto del año pueden mantener viva con multitud de actividades o pequeños descubrimientos, tirar con arco es para estos menudos aprendices una puerta abierta a un mundo desconocido pero muy divertido y atractivo, si sabemos hacérselo atractivo obviamente.

Este pasado fin de semana fui al club a desentumecer un poco mi tiro con arco, y coincidí con Elena que estaba atendiendo a unos aprendices en un cursillo de iniciación al tiro con arco. Siempre que veo a estos recién llegados al tiro con arco me quedo enganchado, no me fijo en sus aciertos ni en cómo lo hacen, bueno... un poco si, pues para ello ya está su instructor, sino que me fijo en sus caras y en sus expresiones, muchos se ponen nerviosos cuando les miras, tratan de hacerlo lo mejor posible, están tirando para que les veas, algo que cuando sean arqueros de verdad deberán evitar, aunque es una lección que en absoluto toca cuando empiezan y mucho menos tan pequeños.



Conocí a Shiah, una pequeñísima aprendiz encantadora, me recordó al principio a Martita en sus comienzos, aunque en este caso el tiro con arco ha sido realmente una elección de Shiah y no porque su padre o madre tirase con arco. Nuestra protagonista hace pocas semanas que sube al club acompañando a su hermano que dispara con aire comprimido, cuando vio a los arqueros no dudo en decir que eso era lo que ella quería hacer, nadie le impuso el arco, fue una elección nacida de ella misma, con lo que ha empezado bien su historia.



A cierta distancia fui observando las evoluciones de la pequeña aprendiz hasta que se dio cuenta de mi atención sobre ella, y como sucede algunas veces con estos menudos personajes establecimos cierta complicidad, le animaba a disparar y ella se ruborizaba mirándome después de cada lanzamiento, pero a pesar de esta presión, que lo es para alguien tan menudo, cuando insertaba la flecha en su arco se olvidaba de mi y se concentraba en lo que estaba haciendo, y me dije… ¡esto me gusta!

Veamos antes de seguir un pequeño video con fotos y alguna secuencia de Shiah:




Muchos arqueros crecen y olvidan las primeras sensaciones con un arco en la mano, ese enamoramiento inicial con el tiro con arco. Años después, la rutina o la imposición de objetivos absurdos con los que pretenden ser algo ante los demás hacen que el tiro con arco sea solo una pasarela para que les contemplen, cuando de lo que se trata es que el tiro con arco sea un medio para observarnos a nosotros mismos, redescubrirnos y crecer como personas desde el autoconocimiento, sin olvidar nunca que hemos de divertirnos, hay que disfrutar haciendo volar nuestras flechas, compartiendo nuestra experiencia con otros arqueros.

Ser niño es ser grande a los ojos de la imaginación, pues ellos tienen ese potencial de crear mundos alrededor de lo más insignificante. Ser niño es ser inocente de intelecto, ellos comprenden con el corazón y no con el pensamiento, tienen aún la ilusión y la alegría que se tiene al vivir como viven los sin miedo.

Cuando aprendes el lenguaje de los niños que no es el de las palabras, sino el de los juegos y los gestos, pues hablan con su cuerpo, facilita mucho la interacción con ellos. A tan temprana edad enseñar jugando es algo que siempre va a funcionar con nuestros menudos aprendices. Recuerdo hace ya muchos años cuando conocí a Martita en el club, lo primero que me dijo Jordi, su padre, era que ella no se comunicaba con nadie que no fueran ellos, y le dije que yo hablaría con ella pero con su lenguaje, se quedó algo sorprendido por mi respuesta. Transcurría la mañana en el bosque, estabamos disparando nuestras flechas y sin proponérselo a Martita empecé a jugar con ella diciéndole si sabía el nombre de algo parecido a determinada fruta u objeto, no se pudo resistir y me dijo un nombre, a lo que siguió otro objeto y otra respuesta, hasta que rompí la barrera, dos niños estabamos jugando en el bosque a la vez que disparabamos nuestras flechas, al finalizar la mañana Martita se abrió a mí y pudimos utilizar el lenguaje de los mayores, Jordi me miraba fascinado y yo gané una buena amiga, pequeña pero valiosa amiga.



Es importante ayudarles a establecer metas alcanzables, de esta forma, aprenderán a sentirse orgullosos de sus logros y depender menos de la aprobación y el reconocimiento de los demás. También hay que enseñarles a ser pacientes, a esperar sus turnos. Es necesario establecer incluso dentro del juego unas reglas y respetarlas, sin olvidar nunca demostrarles nuestro afecto y hacer que se diviertan, el juego es uno de sus lenguajes, no lo olvidemos.

Soy consciente que muchos pequeños que se inician serán desviados y apartados del arco y las flechas, un mundo con miles de ofertas procurará captarles, pero siempre habrá entre todos ellos algunos que seguirán, con algunos intervalos, pero siempre regresarán para seguir creciendo aún cuando represente que ya han crecido. Yo soy ese niño que siempre aprende, que sigue creciendo y que ama desde el primer día la aventura fascinante del tiro con arco.

Hasta pronto amigos.



Noviembre 2015

Diciembre 2015

Enero 2016

Calendario (diario de Robin)