CRONICA PERSONAL DEL XVII CAMPEONATO DE ESPAÑA

Jordi Durall

Primer día


El campeonato se celebra en Can Pique, entre Badalona y Montcada i Reixac. Hay un restaurante, campos de tiro al plato y cuatro circuitos de tiro con arco, dos de ellos montados expresamente para la ocasión pero que se desmontarán al acabar. No es la primera vez que se montan 4 circuitos, pero se ha hecho muy raras veces. Los circuitos van por colores: el rojo, el amarillo, el azul y el blanco. Me ha tocado empezar por el rojo, en mi opinión el más duro de andar, es un rompe piernas, la mayoría del recorrido es cuesta arriba, un subir y bajar constante, hace una tarde espléndida, pasaremos calor.

La llegada es una constante salutación a muchos arqueros que me conocen y como nos vemos poco aprovechamos estos encuentros para saludarnos, intercambiarnos regalos, hacer negocios etc etc. Pasado todo este momento, empieza el entrar en competición. Estoy muy tranquilo, a mi alrededor los nervios están que saltan a la vista. Me ha tocado una patrulla en la que va Joan, un arquero bastante bueno, un desconocido, el señor Prat que dice que ha oído hablar de mi y que me conoce, y otro arquero al que no conozco de nada. Nos dan la salida. Primera diana: es un oso de pie, el tiro es largo y hacia arriba. Joan falla, doble cero, el señor Prat mete las dos flechas, el otro una, me toca a mi, tenso mi maravilloso arco Capra recurvado y la primera flecha se va fuera, me quedo impasible, tiro la segunda flecha y se va fuera, doble cero, me importa un pepino y vamos a la siguiente, empezamos a subir montaña.

Después de un tiro largo, el encuentro con la siguiente diana es siempre problemático, voy a hacer una pausa: no es lo mismo empezar por un circuito que por otro, al final todos habremos tirado los mismos circuitos, pero no es lo mismo empezar por uno que por otro, porque el que ha empezado por el "fácil" habrá sacado más puntos, estará más lleno de moral etc. etc. que los que han empezado por el más difícil, no es lo mismo jugar el primer partido en el campo contrario que en el propio. Como todas estas cuestiones traen problemas, los arqueros han decidido desde el inicio que eso no importa, ahí está otra diferencia con el tiro olímpico.

Seguimos tirando, empiezo a puntuar, Joan se va a pasar 4 dianas haciendo dobles ceros, el señor Prat lo está haciendo estupendamente bien y al otro le noto que está pendiente de lo que yo hago. Soy el jefe de patrulla y además el anotador, para mi anotar es un relajarme, casi nadie quiere puntuar, a mi me relaja y no hacerlo también; el que está pendiente de mi empieza cada dos por tres a preguntarme ¿cuanto llevo?, no le contesto, le doy las puntuaciones y que mire, Joan nos explica que desde la separación de su mujer que ya no está en el mundo del arco, que ha perdido aquel "punch" de estar en el mundo de la competición, aquel ímpetu, aquella pasión, ya no la tiene, está allí por tirar, ahora le interesa más la caza con arco y hacerse cuchillitos con cuerno de isard, le entiendo muy bien, y acaba su discurso diciéndome que espera de mi que esta vez no le monte ningún pollo; se refería sin duda al anterior campeonato de España, en el que también íbamos en la misma patrulla, y había sido él el que me había hecho toda una suerte de marrullerías porque les iba ganando, así que le contesto que esta vez voy a ser yo quien no le va a permitir marrullerías y le recuerdo el anterior campeonato y le advierto que no le voy a montar un pollo sino una granja entera de "pollos" como intente alguna cosa irregular. Surte efecto porqué se comporta como debe ser. A pesar de la bronca, no me siento afectado.

Lo que me afecta más, es tanta subida y bajada, empiezo a tener los gemelos tensos y la rodilla empieza a avisar, así que dejo de galopar. Hacia la mitad del circuito hay una diana de un oso apoyado en un árbol, es una diana en diagonal, mis compañeros han fallado, el lugar de tiro es inestable, para tirar has de ser un buen equilibrista, pero como no cronometran me tomo todo el tiempo necesario para instalarme bien, primera flecha un 10, ¡bien! la segunda dentro del pleno menor, pero quizás ya es demasiado tarde, sigo entrando flechas pero a escasos centímetros de la zona donde puntúa más, aguanto, nada de impacientarse, intentar corregir va a ser peor, sopla un poco de viento y empiezan a aparecer unas deshilachadas nubes, mañana lloverá seguro, acabamos, mi rodilla y los gemelos estan alborotados, en primer lugar en mi patrulla ha quedado el señor Prat con unos 220 y tantos puntos (segundo en la clasificación general) luego Joan con unos 180, luego yo con 161 y luego el otro arquero a 140 y tantos, al bajar y reunirme con los otros arqueros hay un gran grupo que estamos entre los 160-180 mañana habrá guerra, mi impresión es que no he sabido aprovechar mis oportunidades, pero pienso que en cada diana he puntuado 5 + 3 = 8 por diana = 160 es lo mínimo que se puede hacer para tener alguna opción, el año pasado hice 190 en la primera vuelta e iba segundo, este año el nivel ha subido, pero los que han pasado en mi categoría de 200 puntos solo son dos.

El señor Prat me comenta que ha sido un placer verme tirar, -pero si he hecho una puntuación muy baja, le digo, me contesta que lo que le ha gustado y llamado la atención es mi forma de tirar, se lo agradezco, estoy muy tranquilo, me voy en busca de Maria José, nada de quedarse al pic-nic, corriendo a casa a meterse masajes en las piernas, hay que ponerse en forma para mañana. Sigo tranquilo escuchando a Maria José, a ella tampoco le han salido bien las cosas, está lejos de las primeras clasificadas, pero mañana será otro día, cenamos bien, nos vamos pronto a la cama, me duermo con la rodilla izquierda mal.

Jordi Durall



Primer día

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