Introducción

Es posible que hayamos decidido adquirir un ejemplar de esta raza movidos por
la gran difusión que ha tenido últimamente. El Golden retriever ha pasado de ser un
perro desconocido para la mayoría de la gente, a ser un perro con el que se cuenta
para colaborar con el hombre en ciertas empresas en las que se requiere una raza
muy especial.

Básicamente podemos considerar que, dejando a un lado el posible interés en la
disposición de ciertas razas para la caza (entre las que se debe incluir, sin lugar a
dudas, también al golden retriever por ser en principio un perro de caza), un perro
se adquiere básicamente por dos razones, o bien se desea un perro de guarda y
defensa, con marcado sentido de ataque, ya sea para que obedezca una orden o
simplemente para defender a su amo, o bien lo que prevalece es que el perro sea
capaz de convivir con las personas y ser un excelente compañero en el hogar,
además de que en su carácter no presente la agresividad típica de los anteriores.

Así es, en principio, como se orienta una persona que pretende adquirir un Golden
retriever. Para su elección valora tanto el concepto de bondad y falta de agresividad
como el de utilidad.

Si tenemos la idea de que el Golden puede ofrecernos un alto grado de compenetración
de paciencia y de interés por nuestras cosas, unido a un carácter adorable en el que la
violencia no existe, y formar parte de la familia de una forma tan especial, es entonces
cuando habremos acertado en nuestra elección al permitir que uno de ellos pase a formar
parte de nuestro hogar, pues él será sin duda el que más atento e interesado estará por
el niño o bebé de la casa y le vigilará para que no le ocurra nada malo. Es casi seguro
que ante la más mínima situación anómala, su reacción será advertir a la persona que se
encuentre más cerca, con lo cual se podrá evitar que ocurra algo desagradable.

Para muestra un botón, en casa tenemos un pequeño acuario al cual últimamente hemos
incorporado un tapa de cristal, pues bien, hay un pez, que es un colgado del puenting,
es decir que salta del acuario cuando menos te lo piensas, Ote, nuestro Golden mayor,
se te presenta donde tu estás, se sienta en el suelo y con una suavidad y delicadeza
increibles deposita ante tus ojos alucinados el loco del puenting sin que le falte una sola
escama, y ello tantas veces como sea necesario.

Así, es muy fácil llegar a la conclusión de que el Golden retriever, de mirada noble, con
sentimientos tan puros como pueden serlo los más elevados de los humanos, llegará a
lo más profundo de nuestro corazón. Estos perros, dotados de una gran sensibilidad,
logran así transmitir una sensación de bienestar a todos los que les rodean.

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