Kronus

Una flecha que cambió la Historia

Existe un tapiz de la alta edad media, conocido como el Tapiz de Bayeux. Este tapiz tiene 50 cm de ancho y 70 M. de largo (si, lo he escrito bien: Setenta metros de largo). Se le menciona por primera vez en un inventario de 1476 en la catedral de Bayeux. El tapiz se supone o bien un trabajo de la reina Matilde, (esposa de Guillermo el Conquistador) o un encargo con fines publicitarios del Obispo Odo, hermano de Guillermo el Conquistador. Pero sus auténticos orígenes y motivaciones se hunden en la especulación y la leyenda. Sin embargo, este tapiz es único: Bordado con hilo de colores sobre lino, nos relata la conquista de Inglaterra por parte de Guillermo con un lujo de detalle gráfico que ha hecho la delicia de los historiadores. El tapiz es una cápsula del tiempo que nos relata, con imágenes y detalle, la historia de dos hombres que luchaban por una corona, una batalla, y una flecha que cambió la historia.


Detalles del tapiz

Poco después de la muerte de Eduardo El Confesor, En enero de 1066, Harold II, rey de los sajones, reclamó para sí la corona de Inglaterra, ignorando así las pretensiones del otro candidato al manto rojo, el Duque Guillermo de los Normandos.

En la Europa del nuevo milenio (¡Del milenio del año mil, claro!), semejante acción era motivo más que suficiente para desencadenar una guerra. Así pues, el duque Guillermo, tras recibir las noticias, monta en cólera y no se lo piensa dos veces para construir una flota, reunir un ejercito y cruzar el canal para reclamar lo que considera suyo.

En esos días, un cometa se hace visible en el cielo de Europa. Es ni más ni menos que el cometa Haley, lo que nos permite datar exactamente la fecha de la campaña.


El cometa Halley
(arriba a la derecha)

Tras ser retrasado por una tormenta, la flota llegó finalmente a las costas inglesas tomando tierra sin oposición alguna en una accidentada zona llamada Bulverhythe, cerca de Pevensey. Este lugar está muy alejado de Londres y en el año 1066 era una zona llena de cabos y profundas bahías cuyas orillas en lugar de playas consistían en marismas y pantanos marítimos -que a pesar de complicar enormemente el desembarco a tierra firme de las tropas, caballos y suministros - permitía brindar refugio a los barcos.


Mapa de Inglaterra


La costa en Pevensey

Cuenta la leyenda, que al desembarcar, Guillermo tropezó y cayó cuan largo era sobre la arena. Ante el peligro de que sus tropas vieran en ello un mal presagio, Guillermo, como todo buen político se las ingenió para sacar del incidente el mejor partido y tras levantarse, levantó sus manos llenas de arena y gritó: "¡Ahora tomo posesión de la tierra de Inglaterra!"

Mientras Guillermo se aprestaba a cruzar el canal de la mancha, su contrincante Harold II no había podido estar de manos cruzadas: Había tenido que dirigirse al norte en marchas forzadas para enfrentarse al peligro de una invasión de Vikingos noruegos bajo el mando del rey Harald Hardrada (un aventurero de mucho cuidado con una historia apasionante, que algún dia que esté de humor os explicaré). Los vikingos habían sido derrotados en Stamford Bridge, y apenas había llegado Harold II a Londres con su victorioso -y agotado- ejército, le llegaron las noticias del desembarco de Guillermo, así pues, volvió a reunir al ejercito y la mañana del día 12 de Octubre, se lanzó hacia el sur para hacer frente a la nueva amenaza, reclutando por el camino cuanto hombre estuviera apto para levantar un arma. Al anochecer del dia siguiente, llegó a la colina de Senlac, ubicada en el camino que iba de Hastings hacia Londres. Allí se dispuso a hacer frente a los normandos.

El ejercito sajón de Harold II se estima en unos 7000 u 8000 hombres. Todos ellos infantería, compuesta básicamente por los Fyrd (los llamados hombres de armas, que eran la infantería profesional de la época), Teghns (aristócratas propietarios de tierras) y los Huscarles (infantería de elite, que además de espadas y escudos, usaban las temibles hachas danesas). Aunque los nobles sajones iban a la batalla en caballo, no lo usaban en el combate: Desmontaban y luchaban como infantería.

Tras la posición de Harold, en lo alto de la colina, se levantaba el bosque de Anderina y frente a ellos, una suave pendiente despejada que se a lo lejos se volvía a curvar hacia arriba para coronar la colina de Telham.


Campo de batalla visto desde las posiciones sajonas

A pesar de contar con la ventaja del terreno -Estar fortificados en un terreno elevado- no hay que olvidar que los sajones estaban cansados y venían directamente de la batalla de Stamford Bridge, que había sido ganada a un precio altísimo.

El sábado, 14 de Octubre de 1066, Guillermo hizo formar a los normandos en la parte baja de la pendiente. El ejercito normando igualaba en número al ejercito sajón que le esperaba en la parte de arriba de la pendiente y estaba compuesto por una amalgama de Normandos, Bretones, Flamencos y mercenarios de territorios tan lejanos como la Normandía italiana.


Vista del campo de batalla desde la parte baja
de la colina en las posiciones normandas.

Guillermo dispuso su ejercito con la composición tradicional de 3 "Batailles" o divisiones: Normandos en el centro, Bretones a la izquierda y Franco-flamencos a la derecha. Cada "Bataille" estaba compuesta por una fuerza mixta de infantería, caballería, arqueros y ballesteros.


Despliegue de la batalla.

Cuenta la leyenda que el noble Normando Ivo Taillefer, le pidió a Guillermo ser el primero en entrar en combate. Guillermo le dio permiso y Taillefer, espoleó a su caballo montaña arriba. Aquí las versiones difieren: Una versión más antigua explica que un gigantesco guerrero sajón salió de las filas y se enfrentó solo a la carga de Taillefer, quien lo empaló al sajón con su lanza y luego le cortó la cabeza. Otra versión del siglo XII dice que Taillefer llegó sin oposición al muro de escudos sajón, y mató a tres o cuatro hombres antes de caer él mismo.


La machada suicida del tal Ivo Taillefer tuvo que verse tal que así.

En cualquier caso, Guillermo, se ciñó al libro de instrucciones de cómo manejarse con un ejercito de la época y siguió los pasos indicados: Primero envió a los arqueros para que "ablandaran" las filas sajonas. Sin embargo, las flechas tuvieron poco efecto en el muro de escudos sajones.

Por si fuera poco, desde las filas sajonas, a más altura, le llegaba a la infantería normanda una letal lluvia de piedras de hondas y flechas, que comenzaron a causar numerosas bajas entre los hombres. Así que Guillermo dio la orden de que su infantería avanzara contra las filas sajonas.


Los Normandos suben la colina.

Sin embargo, las cosas no iban como debían. Durante la carga colina arriba, la infantería normanda fue duramente castigada por los proyectiles sajones, y no llegaban a progresar. Guillermo se da cuenta de que va a tener que emplear la caballería mucho antes de lo que dice el manual.


Los sajones esperan a los normandos en lo alto de la cuesta

Los jinetes normandos cargan cuesta arriba y finalmente llegan al muro de escudos sajón, todavía intacto, pero allí se encuentran con los Huscarles y sus largas hachas danesas que comienzan a causar estragos tanto en monturas como en jinetes. Los ataques de la caballería al menos han desbandado a los honderos y arqueros sajones y dan tiempo a la maltrecha infantería normanda para que llegue a la parte alta de la colina donde entabla por fin, combate con la infantería sajona.


Caballería sajona.

De repente y sin previo aviso, cunde el pánico en los atacantes Bretones, que habían sufrido lo suyo mientras subían colina arriba bajo un diluvio de proyectiles: Los bretones rompen filas y comienzan a retroceder en desbandada colina abajo. Mientras los disciplinados Huscarles los ven huir y recomponen la línea, Los Fyrds y Teghns sajones, excitados por la aparente victoria rompen filas y comienzan a perseguir a los bretones. Guillermo pende de un hilo. Si no consigue recomponer una línea de batalla está perdido. Da orden de retirada general. Los normandos se precipitan colina abajo y los sajones ya saborean la miel de la victoria, así que primero unos pocos pero luego más y más, los sajones envalentonados, sin esperar ordenes, abandonan filas y comienzan a perseguir a los normandos. La línea sajona pierde cohesión y los hombres ya no están protegidos por el muro de escudos. Es el momento que ha esperado Guillermo. De repente da la orden a los normandos de que detengan la huida y hagan frente a los sajones. La sorpresa de los sajones es total.


Los normandos se dan la vuelta y sorprenden a los perseguidores sajones.

Enfrentados a la línea normanda, los grupos de perseguidores, desorganizados, no tienen la fuerza ni la cohesión de causar daño y no tienen la protección de la formación en una barrera de escudos, por lo que las bajas sajonas comienzan a crecer de una forma desmesurada. Pronto, grupos de sajones vuelven corriendo a sus líneas buscando la protección de la línea de escudos de los Huscarles, que -disciplinados- no se han movido de lo alto de la colina.

Hasta ese momento, los sajones habían estado protegidos por su formación tras los escudos, pero ahora Guillermo, ve la masa desordenada de hombres que aumenta por momentos tras la línea de Huscarles y da orden a sus arqueros que lancen por encima de los Huscarles. La carnicería alcanza un momento álgido y el caos en las líneas sajonas es total.


Lucha junto al estandarte del rey Harold.

Es en ese momento, cuando una flecha normanda disparada por un arquero anónimo alcanza al rey Harold en el ojo. El rey cae al suelo mortalmente herido. Cunde el pánico en las filas sajonas, que comienzan a ceder. Los guardaespaldas del rey y algunos huscarles tratan de proteger al soberano caído, pero la caballería de Guillermo ha roto las filas sajonas y el frente sajón se derrumba. Los guardaespaldas del rey caen hasta el último hombre.


Imagen del tapiz de Bayeux, donde se muestra al Rey Harold
cogiéndose la flecha que se le acaba de clavar en el ojo.

Unos pocos sajones huyen en el bosque, perseguidos por los normandos. Guillermo se queda en el campo de batalla y se fortifica. Espera a que los nobles sajones vengan a rendirle sumisión. Cuando ve que esto no ocurre, se pone en marcha con su ejercito hacia Londres. En el camino, su ejercito sufre enfermedades y muchos hombres mueren. Finalmente llega junto a las murallas de Londres y comienza el asedio. A los nobles sajones, se les acaban las ganas de guerra y finalmente se rinden a Guillermo, que pasará a la historia como Guillermo el conquistador. Guillermo hace levantar en el lugar de la batalla, una abadía (hoy abandonada y en ruinas) donde hay una losa que indica el puesto donde supuestamente Harold fue alcanzado por la flecha.

Si no hubiera sido por esa flecha, es muy posible que Harold hubiera podido reorganizar a sus hombres y rechazar definitivamente a los agotados y maltrechos Normandos, que se hubieran visto atrapados entre los sajones y el mar. Sin embargo, cuando los hombres vieron a su rey caído, cundió entre ellos el pánico y los normandos supieron aprovechar el momento.

Gracias a la victoria, Guillermo accedió al trono. Dio fin a la etapa Anglo-sajona en Inglaterra y la fundió con la cultura normanda, creando los cimientos de la moderna cultura Inglesa. Guillermo implantó el feudalismo en Inglaterra, cambió el papel del país en Europa, rehizo sus leyes, alteró el lenguaje de la nación, construyó grandes edificios (entre ellos la famosa torre de Londres) y dio inicio a un linaje que se ha perpetuado hasta la reina Isabel II.

¡Y todo por una única flecha que cambió la historia!

Link al Tapiz de Bayeux.

Curiosa versión animada del famoso tapiz.