En la modalidad de recorrido de bosque 3D y 2D que es la que yo practico, mi elección después de un año de marear la perdiz con un arco de poleas fue clara y definitiva:
arcos tradicionales, concretamente... recurvados de caza y longbows, sobre todo los primeros.

En el año 1997 decidí abandonar los arcos con tornillos para aprender a dominar un arco de madera y una cuerda. Probé arcos, muchos arcos, en aquellos años la mayoría de marcas construían arcos que funcionaban sin llegar a ser especiales, la mayoría excepto una marca, la que fue, y sigue siendo mi marca... Blackwidow Bows, en aquella época el Rolls-Royce de los recurvados de caza.

Puedes leer en castellano la historia de estos legendarios arcos, pulsa aquí.

Hoy en día el mercado nos ofrece muchas marcas que han mejorado notablemente sus productos, por esa razón tenemos un amplio escaparate donde escoger buenos arcos, pero lo que ya era bueno antes, poco ha tenido que mejorar salvo probar nuevas maderas y pulir ligeramente su diseño, es exactamente eso lo que ha hecho Black Widow en los últimos años.

Hablemos pues de mis arcos, tengo un buen número de arcos en casa, pero que realmente me importen solo tres, curiosamente los tres de la misma marca, y no hace falta que me repita ¿verdad?

Mi primer arco fue un recurvado de caza Blackwidow MAII de 50 libras de potencia a una apertura de 29 pulgadas, largo de 60 pulgadas y cuerda de fast flight, pedí este primer arco con tonos grisáceos (graybark) y un acabado barnizado a mano que actualmente ya no se hace.



Al cabo de un año quise tener mi primer longbow y fue cuando le tocó el turno al LAG de 52 libras a 29 pulgadas de apertura y 66 pulgadas de largo, montando cuerda de fast flight y un color de madera denominado Autum Oak, también con el acabado barnizado a mano.



Pasaron unos años hasta que apareció uno de los recurvados de caza que ahora utilizo, un PMA V Ironwood de 50 libras a 29 pulgadas de apertura y un largo de 60 pulgadas, montando una cuerda de DynaFLIGHT 97.

El Ironwood es el recurvado estrella de la marca, la alta densidad de la madera del cuerpo combinada con las laminaciones de bambú de sus palas nos da mayor rendimiento que sus antecesores.



Y terminamos con el último que abandera mi ejercito de arcos, es un arco emblemático para mi, pues conmemora el 50 aniversario de Black Widow al igual que mi propio 50 aniversario, pues arcos y arquero asomamos nuestras narices por allá el año 1957.

Me refiero al arco recurvado de caza de edición limitada PGA Golden Anniversary, un arco precioso y muy ligero, bastante más que el Ironwood. Se trata de un arco de una sola pieza, no desmontable, con un cuerpo algo más corto y por tanto con las palas algo más largas para alcanzar las 60 pulgadas del largo total del mismo, al igual que los demás recurvados su potencia es de 50 libras a 29 pulgadas de apertura.



Abriendo mi PGA el día de su estreno en mi club...


Las flechas que utilizo para mis recurvados son de aluminio XX78 superslam, calibres entre 2115 y 2213 cortados para 29 pulgadas de apertura, les monto una punta de 125 grains y plumas naturales blancas de 4 pulgadas en helicoidal.



Utilizo esporádicamente tubos de flecha de carbono-grafito de la marca Gold Tip, así como vástagos de madera de cedro de port oxford para confeccionar las flechas para el longbow.



Que tengáis suerte en vuestra elección, evidentemente esta siempre es algo personal, y como bien dice un buen amigo mío... cada uno es cada cual, y seis... media docena.